En 2023 salió de la cárcel en libertad condicional debido a su delicado estado de salud

Juan Maeso, en una imagen de 2005.
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El anestesista Juan Maeso, condenado a 1.933 años de prisión por el contagio masivo de hepatitis C que afectó en Valencia a 275 pacientes, falleció este lunes en un hospital con 84 años, según han confirmado a este diario fuentes del despacho de su abogado, Miguel Ferrer.
Juan Maeso salió en marzo de 2023 en libertad condicional tras haber pasado más de 15 años en prisión por unos hechos que se produjeron entre 1988 y 1997. Fue precisamente su delicado estado de salud lo que llevó a la Audiencia de Valencia a admitir un recurso contra un auto que le denegaba la libertad. Maeso ya llevaba disfrutando del tercer grado un año antes e incluso dormía en su domicilio. Su estado de salud, sin embargo, siguió agravándose hasta su muerte este lunes.
El caso salió a la luz en 1998, cuando comenzó a detectarse un número inusual de infecciones de hepatitis C en cuatro hospitales de Valencia: el público La Fe y los privados Casa de Salud, Clínica Quirón y Virgen del Consuelo. En todos ellos se confirmó que el foco del brote había sido el propio anestesista, que era portador del virus de la hepatitis C y nunca reconoció los hechos.
El macrojuicio comenzó en septiembre de 2005. Teniendo en cuenta que el sumario superaba los 22.000 folios y que participaban 153 abogados, fue necesario habilitar una sala especial en la Ciudad de la Justicia de Valencia. Por ella pasaron más de 600 testigos, entre afectados, médicos, directivos de los diferentes hospitales y cargos del Gobierno valenciano.
Durante el juicio se llegó a la conclusión de que el médico se inyectaba parte de las sustancias anestésicas que iba a administrar a los pacientes, y de que lo hacía con la misma aguja.
Asimismo, peritos expertos en genética presentaron los resultados de un informe que demostró, a través de un estudio filogenético, que los virus de hepatitis C de 275 pacientes infectados provenían de un mismo foco, el virus que llevaba el anestesista, al que consideraron la "fuente única".
Según la sentencia, Maeso era "portador del virus de la hepatitis C, del mismo genotipo -minoritario e infrecuente en España-" que presentaban las víctimas. Se concluyó que "la única forma" en que pudo transmitirlo fue "por vía percutánea o parenteral".
Tras 17 meses de juicio, en 2007 la Audiencia de Valencia condenó al anestesista a 1.933 años de prisión y a la Generalitat al pago de indemnizaciones por más de 20 millones de euros como responsable civil subsidiaria. La condena fue confirmada en 2009 por el Tribunal Supremo, más de dos décadas después de que se iniciasen los contagios. En su recurso, la defensa de Maeso alegó que se valoraron pruebas "de forma inadecuada" y que se vulneró su presunción de inocencia.




























