El ex presidente del PP advirtió un posible uso fraudulento de la tarjeta de su chófer tras una denuncia de Compromís

El ex presidente Francisco Camps, junto al coche oficial.EFE
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El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado este jueves que investigará "hasta el final" el gasto de 15.000 euros en combustible realizado por el ex presidente de la Generalitat Francisco Camps porque "defiende la administración" y no se "casa con nadie".
No obstante, ha destacado que el ex presidente que más gasto supone para la Generalitat es el socialista Ximo Puig que, según ha asegurado, gastó un total de 187.073 euros en 2025, a pesar de que está en Francia, donde es embajador de España ante la OCDE.
Pérez Llorca ha contestado así en la sesión de control de las Cortes Valencianas al síndic de Compromís, Joan Baldoví, quien le ha acusado de "estar a lo suyo", que es mantener aforado a Carlos Mazón o permitir que Francisco Camps "pueda estar haciendo campaña para presidir el PP con el dinero de los valencianos".
Baldoví denunció este lunes que Camps ha gastado en un año 15.000 euros en combustible de su coche oficial para "hacer su campaña" interna en el Partido Popular, algo que ha negado el ex presidente, quien ha afirmado este martes que el gasto no supera los 4.000 euros y ha pedido que se investigue esa diferencia.
Pérez Llorca ha dicho que confía y cree en el Estatuto de Ex presidentes, y que investigará "hasta el final" el gasto de combustible del vehículo oficial de Camps porque él no se casa "con nadie", y ha recomendado a Compromís que haga lo mismo y sea "más exigente con el Gobierno de España".
Ha afirmado que la diferencia entre el PP y la izquierda es que los populares defienden que aquello que se hace mal se debe investigar, y ha preguntado a Baldoví si alguna vez ha pedido responsabilidades al PSOE o la ministra y secretaria general del PSPV, Diana Morant, "por el desfalco de 25 millones" en el CNIO.
Desde el entorno de Camps han afirmado a EFE que esta investigación se abre a instancias del propio ex presidente cuando tuvo conocimiento de que se podía estar haciendo un uso fraudulento de la tarjeta de su chófer.
Las mismas fuentes han destacado que los gastos de la oficina los controla y gestiona la Generalitat y no llegan nunca al despacho de Francisco Camps, que conoció el importe consumido en combustible por la denuncia de Compromís.
Una vez hecho público este importe, Camps pidió a la Generalitat el desglose de los gastos y comprobó que esa cifra no tenía sentido puesto que el gasto en combustible de su vehículo oficial era de unos 3.600 euros, por lo que entendía que estaba habiendo un uso fraudulento de la tarjeta.
Con esta sospecha, se puso en contacto con el vicepresidente segundo del Consell, José Díez, y presentó por registro de entrada una petición de investigación, pues, según insiste, es la Generalitat la que debe detectar si se está haciendo un uso indebido de la tarjeta.























