Fotograf�a
La exposici�n de la pionera Helen Levitt en Madrid exhibe la mirada po�tica de la artista y se adentra en los entresijos de su proyecto de vida a lo largo de 200 fotograf�as

Fotograf�as capturadas por la artista americana Helen Levitt.
Actualizado
"Menudo ojo ten�a. Mira c�mo ha captado esta situaci�n". Esta cita no la dice ning�n escritor c�lebre, ni ning�n artista de renombre. Al contrario. Son las palabras de los espectadores, maravillados tras la profundidad de la obra que observan en las paredes. Manos en el rostro, dedos se�alando fotograf�a tras fotograf�a, intentando dilucidar el motivo detr�s de cada una de ellas. Esta escena se produce en la Fundaci�n Mapfre, que plasma la mirada de una de las pioneras de este arte. Su nombre es Helen Levitt (Nueva York, 1913-2009), aunque ya es casi m�s conocida como la "poeta laureada" precisamente por su sensibilidad a la hora de captar y comprender la l�rica y el ritmo del ambiente que la rodeaba. Este t�tulo se lo ha ganado a pulso despu�s de varios a�os ampliando su carrera profesional, convirti�ndose postmortum en una eminencia de la que a�n hoy se toma inspiraci�n.
Para saber m�s
El portfolio de Levitt acumula d�cadas de desarrollo y una gran variedad de fases. Todas ellas forman parte ahora de la exposici�n de la Fundaci�n, Helen Levitt, que por primera vez revela la totalidad de los archivos almacenados, m�s de 200 fotograf�as y una pel�cula titulada In the Street. "Al d�a pueden llegar entre 1.200 y 1.400 personas", se�ala el equipo de trabajadores al frente de la sala. Su trabajo ya era novedoso por aquel entonces. De hecho, James Agee, uno de los colaboradores y amigos de la fot�grafa describi� su obra como la representaci�n perfecta de la "gracia involuntaria de la existencia humana".
La muestra, comisariada por Joshua Chang, explora la trayectoria profesional de la fot�grafa, que durante a�os decidi� retratar la realidad que se viv�a en los barrios pobres de Nueva York. No lo hac�a desde la condescendencia ni con una perspectiva de superioridad moral, sino como una forma expresar la sensibilidad ante los gestos m�s cotidianos, en una coreograf�a que lleg� a convertirse en su esencia. "Nadie m�s ha hecho que el asfalto de la ciudad se parezca tanto a un escenario de ballet", recogi� John Szarkowski, uno de los grandes curadores del neoyorquino MoMa, en el que la propia fot�grafa expuso sus im�genes en repetidas ocasiones.

Helen Levitt se agrupa en nueve secciones, divididas entre la planta central y la inferior del edificio en una especie de laberinto que obliga al espectador a viajar a una realidad ya casi olvidada. Levitt viajaba con su c�mara Leica y fotografiaba lo que ve�a, ya fuesen garabatos hechos en las paredes o familias de la comunidad gitana en su d�a a d�a. "Todo lo que puede decir sobre el trabajo que intento hacer es que la est�tica est� en la misma realidad", dictaminaba a menudo.
Al final, la vejez y el enfisema hicieron mella en su salud, y su carrera profesional descendi� a la categor�a de hobby intermitente. Sus �ltimas obras fueron la representaci�n de todo aquello que ya hab�a captado en el pasado, como el cierre de un ciclo vital. La "poeta laureada" falleci� en 2009, pero su obra sigue viva en la memoria de todos los que la admiran. Los espectadores de la exposici�n coinciden en esta idea y califican su proyecto de vida como una "aut�ntica maravilla". Y queda claro: ella fue una pionera en el arte fotogr�fico, una que logr� capturar los placeres y la complejidad de la existencia humana.























