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Frutas infieles
2026-03-30 · via La Lectura

Actualizado

El jefe de Appletina, una pizpireta manzana-secretaria, le pide que se acueste con �l cuando acaban el trabajo. No es la primera vez que sucede, y ella le dice que no puede seguir haci�ndole eso a su marido, pero Melanzano Tenebrino (es una berenjena) insiste: �En el fondo te gusta, y lo sabes�. Se acuestan y Appletina, toda sonrosada, regresa a casa junto a su marido, que tambi�n es una manzana, la abraza al llegar. A los d�as, un test de embarazo confirma que van a tener un hijo, y Appletina y su marido est�n contentos. Sin embargo, cuando un pepino trist�n (en todos estos v�deos, id�nticos, el ginec�logo suele ser un pepino trist�n y con gafas) le entrega su hijo al marido, este resulta ser... una diminuta berenjena.

En otro v�deo, Zuccherina Caramela est� a punto de enga�ar a su marido con diez hombres-mazorca de ma�z. Mientras ella les ofrece �m�s caramelo� a sus f�licos amigos (la met�fora, claro, es que van a hacer palomitas dulces), su esposo, Onionino Lagrimino, regresa a casa despu�s de pasar todo el d�a trabajando en la tierra. Cuando llega, sorprende a Zuccherina en plena faena y se indigna, agitando su flor de cebolla: ��Diez? �Me est�s enga�ando con diez mazorcas?�, lo cual solo causa burlas. En ese momento, Onionino se hunde y comienza a llorar con su cl�sica acidez cebollina, lo cual hace que los diez hombres-mazorcas tambi�n lloren, se calienten, se irriten, al igual que el caramelo de Zuccherina. �Os ense�ar� el aut�ntico dolor, la �ltima capa de la cebolla�, los amenaza Onionino, y entonces las mazorcas explotan y se convierten en palomitas mientras el cornudo se deshace. �Mi caramelo se ha cortado�, se lamenta Zuccherina, rodeada de cad�veres m�s que comestibles. �Ahora solo tengo palomitas y l�grimas�.

Estas dos son las variaciones m�s comunes de relatos de frutas infieles: o la mujer que se queda embarazada de la fruta o vegetal que no le corresponde o la mujer que se monta una org�a (normalmente con pl�tanos, mazorcas de ma�z o berenjenas, como digo el pepino suele tener el rol de ginec�logo) y su marido la pilla. A veces, las frutas no son frutas (por ejemplo, he visto varios de fluidos: Perioda, Poppita, Spermino, Urino) y a veces un marido abandona a una mujer por otra, que se acaba liando con el exmarido de la mujer que le ha robado el suyo (y son los infieles iniciales los castigados m�s adelante). En una de las �ltimas variaciones, la gente se graba a s� misma viendo estos v�deos bajo la siguiente cabecera, que se repite inalterada: ��l: est� conectada toda la noche, seguro que me enga�a con otro. Mientras tanto, ella a las 2 am (dos puntos que se�alan que est� viendo frutas infieles sin parar)�.

Todos los v�deos est�n hechos con IA, tienen la est�tica de las �ltimas pel�culas de Disney, utilizan la l�gica de nombres de Italian Brainrot, repiten las mismas tramas y suelen llevar como audio una balada rusa de desamor (Kamnh, de Emin & Jony), aunque a veces en la versi�n que hicieron en ingl�s. Si a alguien le apeteciera ver v�deos de frutas infieles despu�s de leer este art�culo, podr�a encontrarlos en Instagram o TikTok buscando por ese track de audio. Lo que me llama la atenci�n de estos v�deos no es solo su rid�culo nivel de esperpento, aunque tambi�n es llamativo. Leo, buscando si alguien ha escrito ya sobre esto, que una AMPA se quej� de que las redes de sus hijos estaban llenas de v�deos de vegetales que traumatizaban a sus hijos, aunque no se refer�an tanto a los v�deos de frutas infieles como a otro g�nero, vecino, en el que vegetales o elementos culinarios te ense�an c�mo cocinarlo (el v�deo suele terminar con su muerte, lo cual es muy triste, porque est�n dibujados como personajes de Encanto).

Pero, en fin, la perversi�n no me sorprende, sobre todo cuando sucede en internet. Lo que s� me llama la atenci�n es como algo pretendidamente absurdo y en ese sentido disruptivo, como fue el brainrot, ha dado un giro totalmente conservador. Las frutas infieles, �ltima moda de v�deos cortos en redes, no es el �nico lugar en el que he visto dicho giro (la identificaci�n de las �t�xicas� y �mujeres de alto valor�, por ejemplo, es otro). Ni siquiera se trata de discursos abiertamente machistas, solo de pinceladas que se cuelan en relatos de pretendido entretenimiento y que muestran a las mujeres como entes malvados con tendencia a la infidelidad.

Durante mucho tiempo, si una quer�a mostrar algo de pensamiento cr�tico deb�a separarse (al menos unos mil�metros) de lo woke. Parec�a que �los nuestros� hab�an ganado la batalla y que el feminismo, el poscolonialismo, las identidades diversidad, la salud mental y la alerta hacia las injusticias estructurales (de ah� proviene originalmente el t�rmino woke, de permanecer alerta ante dichas injusticias) eran el pan nuestro de cada d�a, a veces rozando la caricatura generacional. Tanto quisimos hacernos los interesantes, dando por sentado aquello que no pod�amos dar a�n por sentado, que no hemos estado atentos, y ahora una puede pasarse dos horas inanes viendo v�deos de frutas infieles en las que las mujeres son unas malas p�coras. Que vuelva lo woke, por favor.