






















Mario Canal
Actualizado
En octubre de 2019 saltaron todas las alarmas del mundillo del arte cuando el MoMA de Nueva York incluy� a Aur�lia Mu�oz (Barcelona 1926-2011) en una exposici�n junto a lo m�s granado del arte textil internacional. Su nombre hab�a sido difuminado por ese olvido que muchos artistas abstractos o formalistas sufrieron a partir de los a�os 90, pero la noticia conten�a otra informaci�n clave que era casi desconocida: Mu�oz formaba tambi�n parte de la colecci�n permanente de la instituci�n neoyorquina con varias creaciones, una de las pocas presencias espa�olas en el Olimpo del arte. Sus grandes piezas de nudos que trenzan el aire y la materia, las po�ticas geometr�as en papel artesanal y las esculturas ligeras como cometas que hizo durante su larga vida art�stica -casi 60 a�os de incansable producci�n- reclamaron entonces el tiempo olvidado. Confirmando su regreso al centro de la escena. Para celebrar su centenario, el Reina Sof�a y el Macba coproducen una magna retrospectiva con 150 obras.
Mu�oz no fue una artista marginal. Desde casi sus comienzos, en los a�os 60, la acompa�� la atenci�n cr�tica. Los primeros tapices que realiza y evocan la est�tica de Paul Klee obtienen una r�pida repercusi�n y se introducen en los c�rculos europeos que comienzan a formarse en torno al arte textil. En concreto, el movimiento denominado Nouvelle Tapisserie, donde nombres ya m�ticos de este g�nero como Sheila Hicks, Magdalena Abakanowicz u Olga de Amaral, se esfuerzan por liberarlo de las cargas culturales que lo asocian a la decoraci�n y las artes aplicadas para darle una entidad art�stica.

Aur�lia Munoz trabajando en su estudio en los a�os 70.FONDO GARC�A RAMOS
Mu�oz comparte esta misi�n y en poco tiempo empuja sus tapices pict�ricos hacia la escultura tridimensional, investigando saberes antiguos e inventando nuevas formas de anudar y sostener las piezas que va creando. �Estaba obsesionada con la libertad y el espacio. Tiene escritos en los que dice que quiere volar libremente. Para ella, la conquista del espacio fue un salto muy grande�, afirma su hija, Silvia Ventoso. Despu�s, las grandes piezas en macram� de los a�os 60 dan lugar a otra forma de proyectarse. Realiza esculturas que parecen cometas blancas de gran envergadura y expone en un ic�nica muestra en el Palacio de Cristal del Retiro madrile�o en 1982, donde las aves geom�tricas encontraban un h�bitat ideal.
Su vocaci�n art�stica despert� muy pronto. �Con 17 a�os le escribi� una carta a mi padre, porque fueron novios desde muy j�venes, en la que le dec�a que quer�a ser artista�, recuerda Silvia Ventoso, conservadora de arte textil que participa en la retrospectiva coordinada por Manuel Cirauqui. El t�tulo de la muestra que cubrir� todas sus etapas creativas ser� Entes, en t�rmino con el que la propia artista nombr� a varias de sus obras de los a�os 70, como Ente m�stico (1977) o Ente Comunitario (1976). Ambas, esculturas suspendidas en el aire y realizadas en macram�, con color rojizo, alcanzan los tres metros de envergadura.
En familia, Aur�lia se refer�a a sus obras como si fueran personajes vivos, algo que puede recordar a la filosof�a animista, seg�n la cual los seres inanimados tambi�n poseen un alma. �Cre�a en los esp�ritus y en los seres no visibles�, confirma su hija. El universo mar�timo que descubre bajo las superficie mientras bucea en Menorca se transfiere a sus esculturas de papel, el formato que trabaj� durante m�s tiempo, impregnando el material de una gama infinita de tonos acuosos. Esculturas realizadas en este fr�gil material pudieron ser vistas en una reciente exposici�n de la galer�a Jos� de la Mano de Madrid, aunque su ejecuci�n respond�a a la geometr�a cubista m�s que org�nica y fueron creadas en los a�os 80.

'�guila beige' (1977), la gran pieza de macram� de cuerdas de sisal y yute que pertenece al MoMA de Nueva York.
El aire fue otra de sus grandes inspiraciones y tambi�n la materia con la que jugaba Mu�oz. �Montando la exposici�n en el Reina Sof�a, me doy cuenta de la enorme complejidad de las piezas y eso que ahora tenemos muchos m�s instrumentos para colgarlas... Ella lo hac�a todo muy f�cil. Para ella crear era como un baile�, explica Ventoso. Las esculturas que realiz� con macram� y otras t�cnicas de trenzado textil, sin embargo, se crean a partir de patrones enrevesados y bell�simos que parecen resolver ecuaciones matem�ticas y f�sicas imposibles.
Aur�lia Mu�oz fue una creadora complet�sima y perfeccionista que divid�a sus jornadas muy claramente: por la ma�ana, se dedicaba a la gesti�n, desarrollando contactos con galeristas, comisarios, coleccionistas o responsables de museos, para quienes organizaba comidas antes de mostrarles su taller -varios pisos por encima de su vivienda-, donde se reclu�a de cinco a nueve para componer sus obras. Unas obras que conceb�a como entes vivos, capaces de respirar, de flotar y de dialogar con el aire y que la introdujeron en la colecci�n del MoMA. Ahora, le devuelven el lugar que merece en casa, en el Reina y en el Macba, en el arte contempor�neo espa�ol.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。