惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

MyScale Blog
MyScale Blog
博客园 - 司徒正美
A
About on SuperTechFans
Vercel News
Vercel News
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
爱范儿
爱范儿
I
InfoQ
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More
博客园_首页
Google DeepMind News
Google DeepMind News
T
Tailwind CSS Blog
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
F
Fortinet All Blogs
S
SegmentFault 最新的问题
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
D
Docker
钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
G
Google Developers Blog
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
M
MIT News - Artificial intelligence
Jina AI
Jina AI
H
Help Net Security
量子位
IT之家
IT之家

La Lectura

El buen retiro Un nuevo delirio genial del inasible César Aira Bad Bunny, Shakira, Aitana... por qué España vive la era dorada de los conciertos de estadio: "Esto es muy simple, en un mundo donde todo es fake, la gente quiere algo de verdad" Catherine Fletcher y un viaje por la historia de hace dos mil a�os El Mundo De los mitos paganos de Grecia y Roma a la fe universal de San Pablo, así nació el cristianismo: "Una misa católica es una ceremonia profundamente pagana" Valeria Luiselli y todas las formas de poder reimaginar una vida William Kentridge: "Mi madre siempre decía que uno debe mancharse las manos al menos una vez al día, y yo he procurado no olvidarlo" Cuando Pérez-Reverte era un joven con una mochila y una cámara: "Una vez que entiendes que el trabajo del periodista consiste en entrar, salir y contar, ya no vuelves a mirar el mundo como antes" Un poema de Elena Medel Patricia Almarcegui: "La turistificaci�n masiva contin�a y continuar�. El dinero no desaparece, cambia de lugar" Miguel Hern�ndez y la prosa de munici�n Bi Gan, director de 'Resurrection': "Los sue�os y el cine son dos expresiones para designar lo mismo" Jos� Sacrist�n y Mar�a Galiana, memoria eterna de nuestro teatro: "Nadie nos va a bajar de aqu� porque no nos da la gana" Juan Gracia Armend�riz ante doscientos catorce d�as de incertidumbre De cloaca al aire libre a monumento del arte urbano: "El BesArt es una referencia mundial" Cartago, el imperio sin memoria: mitos, teorías y verdades de la civilización que Roma quiso exterminar de la faz de la tierra La Biblia de Ferrara, un monumento cultural de lo que somos y de lo que pudimos ser El Mundo Notas al pie de la historia: Cabello/Carceller devuelven la voz a los disidentes olvidados ficial Francis Ker�, arquitecto: "Una de las enfermedades de las democracias africanas es querer parecernos a Occidente sin tener las mismas ra�ces" M�sica, apocalipsis y pol�tica: Jos� �ngel Ma�as recomienda tres pel�culas que reflejan tres formas de entender el cine L�szl� Krasznahorkai: c�mo resistir al miedo gracias a los "errores" de la vida y el arte Rodrigo Rey Rosa: "Los criollos heredamos los peores modales de aquella Espa�a que M�xico denuncia" Jacinto Ant�n: "Soy periodista por casualidad. Cuando empec� ni siquiera sab�a de d�nde ven�an las noticias" Llegar tarde Aquellas hambres John Banville: "La literatura no sirve para nada, no nos hace m�s amables, guapos o inteligentes, s�lo nos produce placer, Pero, �qu� m�s hace falta?" 48 horas con Quevedo en Gran Canaria: "En este punto de mi vida no quiero agradar, me la suda fuerte" Roser Cabr�-Verdiell y la gu�a m�gica para acabar con el miedo por los hijos
La Casa de Bernarda Alba se hace baile en Madrid: "Espero...
Susana F. Ma · 2026-04-29 · via La Lectura

Danza

Meritxell Barber� e Inma Garc�a estrenan en Madrid 'Las hijas de Bernarda', una obra de danza contempor�nea que revisita el drama lorquiano con una intenci�n ligeramente distinta

Representaci�n de la obra de danza contempor�nea 'Las hijas de Bernarda' en Valencia.

Representaci�n de la obra de danza contempor�nea 'Las hijas de Bernarda' en Valencia.

Actualizado

Cuando Federico Garc�a Lorca escribi� La casa de Bernarda Alba en 1936, lo hizo a modo de protesta: un retrato crudo y absolutamente real. Su vecina, Frasquita Alba, natural del pueblo de Valderrubio (antes llamado Asquerosa), termin� siendo fuente de inspiraci�n para la obra. Una mujer autoritaria que gobernaba a sus hijas con pu�o de hierro y un rigor implacable. Su pieza, al fin y al cabo, no deja de ser una efigie de la experiencia femenina de su tiempo. La ya nonagenaria obra se alza hoy tanto como un recuerdo de lo que fue como una no tan sutil admonici�n. Quiz� por eso hay quien insiste en volver sobre ella en formatos diversos, con el empe�o de mantener vivo un recuerdo inc�modo y, tal vez por ello, sumamente importante. �Me conmueve, como mujer, pensar que esta pudo ser una historia totalmente real. Era un tiempo oscuro, una �poca maldita de opresi�n sistem�tica hacia las mujeres�, dice Meritxell Barber�.

La core�grafa catalana estrena junto a Inma Garc�a Las hijas de Bernarda en Madrid, una obra de danza contempor�nea que revisita el drama lorquiano con una intenci�n ligeramente distinta. �La obra de Lorca resuena como un tiempo de reflexi�n absoluta. Nos conmueve mucho pensar que hubo cientos de mujeres completamente maniatadas por este sistema del que sus propias madres eran c�mplices�, contin�a la core�grafa.

En su propuesta, las catalanas deciden desplazar el foco de la opresora, Bernarda, convirti�ndola en una presencia no presente en el escenario. Las cinco protagonistas se �autovigilan�, sin necesidad de una figura f�sica que ejerza esa presi�n sobre ellas: �Est�n observadas todo el tiempo por su madre, por el sistema, pero tambi�n se observan unas a otras y ejecutan cada acci�n a la luz de las expectativas morales�. Las hijas de Bernarda -en los Teatros del Canal de Madrid el 29 y 30 de abril- busca capturar la tensi�n que emerge de las vivencias de las protagonistas y generar una sensaci�n claustrof�bica. Toda la obra transcurre �en una hoja gigante�, explica Barber�.

La escenograf�a, esencial en esta pieza, act�a como uno de los motores simb�licos del espect�culo. �Quer�amos recrear esta 'hoja enorme'; busc�bamos transmitir la sensaci�n de que las bailarinas est�n trabajando el propio texto de Lorca. Siempre nos gu�a esa hoja que envuelve y atrapa�, explica. Algunos fragmentos de la obra original se proyectan sobre esa misma hoja, aunque solo aquellos que pertenecen al personaje de Bernarda, ya que �en nuestra propuesta es la �nica presencia que tiene la madre: lo que dice ella aparece como una caligraf�a muy infantil sobre el escenario�.

Barber� explica que decidieron abordar la pieza desde una mirada m�s cinematogr�fica que teatral. Aunque la danza es un arte en vivo, incorporan recursos propios del cine, como el montaje y la edici�n, para construir el lenguaje esc�nico: �Nuestro objetivo es que los cambios de tiempo y de escena se perciban de forma fluida y org�nica, de modo que el espectador tenga la sensaci�n de asistir a una pel�cula en directo�.

En esta adaptaci�n de danza contempor�nea confluyen tambi�n otros dos universos art�sticos: la danza cl�sica y el flamenco. En ese punto de intersecci�n se expresa el abuso psicol�gico y emocional que atraviesa el texto de Lorca. �Nuestra idea fue apropiarnos en cierta medida de la danza cl�sica, que es tan jer�rquica como aut�mata. Es un tipo de danza extremadamente duro�, se�ala Barber�. As�, el sentimiento de encierro y sobreesfuerzo propio de la disciplina cl�sica se convierte en un recipiente del estr�s emocional que padecen las int�rpretes y en un elemento clave del paisaje corporal.

La m�sica de Las hijas de Bernarda funciona como una banda sonora a medida. �Es una creaci�n muy cuidada que mezcla m�sica electr�nica con piano, y en algunos momentos se interpreta en directo�, revela la core�grafa. El compositor, David Barber�, trabaj� a partir de grabaciones antiguas de cantantes de la �poca de Lorca que recitaban y cantaban poemas. Ese material se integra en la composici�n junto a sintetizadores y otros elementos. �El resultado es una textura sonora muy rica, que mezcla lo antiguo con lo contempor�neo y dota al espect�culo de una atm�sfera muy potente e intensa. Para m� es uno de los elementos m�s importantes de la obra�, subraya. �Espero que el p�blico pueda vivir el encierro, la angustia y los conflictos de estas mujeres sin necesidad de seguir la obra de forma literal. La mayor�a de los espectadores probablemente ya conoce La casa de Bernarda Alba, bien porque la ha le�do o porque es una historia muy universal. Aun as�, la obra tambi�n quiere funcionar para quienes no la conocen, incluso para un p�blico joven que se acerca por primera vez a Lorca�.