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La Lectura

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Cuando el perreo derroca gobiernos: "El reguet�n es hoy popular mundialmente pero naci� como un g�nero de protesta, una forma de resistencia"
Vanessa Grae · 2026-05-26 · via La Lectura

Sin perreo no hay revoluci�n. No tiene la po�tica rom�ntica de los lemas de Mayo del 68 (La playa bajo los adoquines) pero se erigi� en emblema del Verano de 2019, que ya ha adquirido categor�a de episodio hist�rico: Puerto Rico derroc� a su gobernador Ricardo Rossell� a ritmo de reguet�n y hashtags (#RickyTeBot�). Durante 11 d�as, el Viejo San Juan fue el epicentro de manifestaciones -algunas con m�s de un mill�n de personas: casi un tercio de los habitantes de la isla-, protestas callejeras y bailes a gran escala. Un Spiderman con bandera puertorrique�a cual capa se hizo viral al subirse a perrear en una farola. Pero la apoteosis fue el perreo combativo convocado por la comunidad queer y feminista a las puertas de la Catedral de San Juan (para enfado del arzobispo) y frente a la Fortaleza, la mansi�n del gobernador.

�La furia nos une! se le�a en las pancartas de los puertorrique�os despu�s de que saliera a la luz el llamado TelegramGate o RickyLeaks: 889 p�ginas de un chat del gobernador con sus brothers -as� se refer�a a ellos-, miembros de la c�pula de su gobierno y varios empresarios. En ese chat de la verg�enza se denigraba a las mujeres (hasta a la alcaldesa de San Juan), a los homosexuales e incluso a Ricky Martin; se compart�a informaci�n confidencial y se hac�an bromas de mal gusto sobre las v�ctimas del hurac�n Mar�a, que devast� varias islas del Caribe en 2017. Todo Puerto Rico sali� a la calle con gritos de protesta y bailando: as� naci� el perreo combativo, la divisi�n pol�tica del reguet�n.

M�s all� de dominar las listas de �xitos en medio mundo, el reguet�n se ha convertido en un fen�meno cultural que ya ha entrado en uno de los museos de referencia de Estados Unidos, con la exposici�n Dancing the Revolution: from dancehall to reggaeton que inaugur� en abril el Museum of Contemporary Art (MCA) de Chicago. �La idea de la muestra empez� a tomar forma durante el Verano de 2019 con las protestas masivas en Puerto Rico�, se�ala la comisaria, Carla Acevedo-Yates, nacida en San Juan. �Lo que m�s me llam� la atenci�n fue la creatividad de las protestas: la gente sali� a las calles de todas las maneras imaginables, desde kayaks hasta veh�culos todoterreno, a caballo, en bicicleta... Artistas y m�sicos como Ricky Martin, Bad Bunny, Residente e iLe desempe�aron un papel visible, y canciones como Afilando los cuchillos, publicadas en redes sociales, se convirtieron r�pidamente en consignas de lucha�, explica Acevedo-Yates, quien creci� escuchando casetes con mezclas de DJ Playero, pionero del g�nero (en su m�tico �lbum Playero 34, de 1992, debutar�a un Daddy Yankee adolescente). �Entonces se conoc�a como m�sica underground, a�n no se le llamaba reguet�n. Eran grabaciones precarias, copias de copias que pasaban de mano en mano... No se vend�an en las tiendas�, recuerda la comisaria.

Si a finales de los 80 y principios de los 90 DJ Playero mezclaba dancehall, reggae, ragamuffin, hip hop y ritmos latinos con letras en un espa�ol callejero, DJNegro hac�a lo propio y, adem�s, abr�a el club The Noise, el templo musical de San Juan, que tambi�n funcion� como productora. De ah� sali� Ivy Queen, la reina del reguet�n avant la lettre:su primer �xito fue el tema Somos raperos pero no delincuentes, una respuesta directa al gobernador Pedro Rossell� (s�, el padre de Ricky), cuyos dos mandatos en la d�cada de los 90 se caracterizaron por su mano dura contra las drogas y el crimen. Convirti� en blanco de su persecuci�n indiscriminada todo lo que sonara a underground, el rap o ese proto-reguet�n, con la excusa de sus letras sucias que asoci� al �problema criminal y moral a erradicar�. La Guardia Nacional empez� a multar a los j�venes que escuchaban esas canciones a demasiado volumen en el coche; incluso hubo redadas en varias tiendas de discos que vend�an los casetes bajo el mostrador.

Para saber m�s

Sobre los inicios del reguet�n como un g�nero perseguido, la antrop�loga y acad�mica Vanessa D�az, profesora de Estudios Chicanos y Latinos en la Universidad Loyola Marymount de Los �ngeles, resalta: �Existe una raz�n por la que fue objeto de campa�as de censura. Surgi� en los barrios pobres y de clase trabajadora, mayoritariamente negros. Y esa realidad lo convirti� en algo pol�tico�. De ascendencia puertorrique�a, D�az impuls� en 2023 una asignatura titulada Bad Bunny y la Resistencia en Puerto Rico, una de las preferidas de los alumnos. �Es muy importante entender que en el contexto de la historia de Puerto Rico el baile y la m�sica, espec�ficamente la m�sica negra, han sido formas de resistencia. Es algo que se remonta a 1600, con la danza de bomba�. Se refiere a la danza m�s antigua de la isla, creada por los africanos esclavizados en las haciendas azucareras durante el siglo XVII.

�Hoy, el reguet�n y su baile, el perreo, son populares a nivel mundial, pero son g�neros negros y de protesta. A veces es f�cil ignorar la complejidad del reguet�n, pero tiene una historia muy larga�, explica D�az, que lleva a�os ense�ando esa complejidad en sus clases y ensayos. En Espa�a acaba de publicarse la traducci�n de su libro P FKN R.Bad Bunny y la m�sica como un acto de resistencia (C�pula) coescrito junto a Petra R. Rivera-Rideau, especialista en estudios de la di�spora africana en el Wellesley College. Ambas crearon el Bad Bunny Syllabus, una plataforma que ya han implementado universidades como Princeton y Yale: m�s que un tributo al cantante usan su figura como herramienta acad�mica para explicar la historia y los desaf�os de Puerto Rico -tambi�n de otros pa�ses caribe�os, sobre todo Panam�- a trav�s de sus canciones. Desde el reguet�n se pueden abordar la crisis de la deuda, las dram�ticas consecuencias del hurac�n Mar�a (que a�n se sienten hoy), el colonialismo, la gentrificaci�n, la migraci�n forzada, adem�s de cuestiones de raza, g�nero, masculinidad y sexualidad...

�Resulta incre�ble lo poquito que los estadounidenses saben sobre Puerto Rico, aunque sea un territorio que pertenezca al pa�s. Yo lo llamo colonia porque no tiene soberan�a y est� controlado por EEUU. Pero a trav�s de la popularidad de Bad Bunny, la gente sabe mucho m�s que antes sobre Puerto Rico�, incide D�az.

'STAND UP' DESDE JAMAICA

La revuelta en Puerto Rico durante el llamado 'Verano de 2019', fotografiada por la fot�grafa supakid, alias de Daniela Paola.

La revuelta en Puerto Rico durante el llamado 'Verano de 2019', fotografiada por la fot�grafa supakid, alias de Daniela Paola.MCA CHICAGO

En pleno Midtown de Chicago, el MCA explora los or�genes del reguet�n, cuya propia etimolog�a lleva la marca de Jamaica: el reggae. �El linaje de la protesta en el contexto caribe�o est� profundamente vinculado al baile y a la m�sica como pr�cticas culturales que surgen de la experiencia hist�rica de la esclavitud, la di�spora y la trata transatl�ntica. Un ejemplo es el Carnaval de Trinidad, cuyas ra�ces se entrelazan con las tradiciones afrocaribe�as de resistencia y protesta�, expone Acevedo-Yates.

Algo que se visualiza en la exposici�n Dancing the Revolution con varias obras que reivindican el soundsystem jamaicano y el dancehall de Kingston: hay altavoces por todas partes (desde el maletero de un coche convertido en set de DJ hasta rudimentarios carros de metal para arrastrarlos por la calle e improvisar una jam) e incluso se recrea un bar caribe�o, el JBar 2.0, del artista Radam�s Juni Figueroa.

Ne�n del puertorrique�o Bobby Cruz, en la exposici�n 'Dancing the Revolution'.

Ne�n del puertorrique�o Bobby Cruz, en la exposici�n 'Dancing the Revolution'.MCA CHICAGO

En el a�o 2000, el Brooklyn Museum de Nueva York present� la ic�nica Hip-Hop Nation: Roots, Rhymes and Rage que se sumerg�a en la cultura del hip hop vincul�ndola con la escena del grafiti: fue la primera gran exposici�n sobre el g�nero desde sus or�genes en el Bronx hasta su impacto global. Dancing the Revolution tambi�n valida el reguet�n como un creciente fen�meno cultural que va m�s all� de la m�sica e inspira a artistas -sobre todo caribe�os y de la di�spora- para crear nuevas formas est�ticas y visuales. Sin embargo, Carla Acevedo-Yates se�ala un matiz importante sobre la seminal Hip-Hop Nation, m�s historicista, y su subt�tulo de Ra�ces, Rimas y Rabia: �Asociar el hip hop con la rabia simplifica el g�nero y no refleja toda su diversidad ni su trasfondo social y pol�tico. Lo mismo sucede con el reguet�n, que a menudo se vincula con lo vulgar y la cosificaci�n de la mujer�. Y a�ade: �Llama la atenci�n c�mo las expresiones culturales de las comunidades racializadas a menudo se interpretan a trav�s de ciertos estereotipos�.

Sin embargo, hip hop y reguet�n son como primos de una misma familia. �La conexi�n existe desde los inicios de la m�sica underground de los 90 hasta la actualidad, un ejemplo reciente es el trap latino. Ambos g�neros tienen ra�ces tanto en la m�sica jamaicana como en la cultura de los sistemas de sonido. El hip hop, en sus inicios, estuvo influenciado por el toasting, un antecedente del rap que se desarroll� en Jamaica a finales de los a�os 50 y fue tra�do a Nueva York por migrantes jamaicanos�, compara la comisaria, que en 2024 ya trajo a ARCOmadrid la exposici�n La orilla, la marea, la corriente: un Caribe oce�nico o c�mo la creaci�n caribe�a se ha expandido en sus distintas di�sporas.

El cantante Gregory Isaacs delante de su tienda de discos en Kingston, Jamaica.

El cantante Gregory Isaacs delante de su tienda de discos en Kingston, Jamaica.BETH LESSER

Tanto a hip hop como a reguet�n se les ha asociado el mismo estigma: la misoginia de algunas letras y la hiper sexualizaci�n de la mujer, sobre todo con ciertos tipos de perreo (por cierto, pueden leer el chat del gobernador Rossell� en la web del Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico). �Como cualquier g�nero musical, el reguet�n no es homog�neo. Hay propuestas m�s comerciales que reproducen ciertos clich�s, pero tambi�n hay artistas que lo usan para expresar la identidad, el deseo queer, la cr�tica social o el empoderamiento. Recientemente han surgido artistas lesbianas y trans que reclaman el g�nero, como Young Miko y Villana Antillana. Es un espacio complejo que no puede reducirse a una sola interpretaci�n�, defiende Acevedo-Yates.

Algunos de los reyes del mainstream han sido criticados por el machismo de algunas de sus canciones. En 2023, la Federaci�n Mujeres J�venes de Espa�a impuls� una campa�a contra la violencia sexual, Noches seguras para todas, en la que reproduc�a letras tachando las frases mis�ginas de La Jumpa o M�naco de Bad Bunny, Diluvio de Raw Alejandro o Relaci�n de Daddy Yankee. �La violencia y la misoginia se reproducen en nuestra cotidianidad y se vuelven invisibles, modelando nuestro discurso y visi�n del mundo�, denunci� la federaci�n. La Jumpa se mantuvo en el top ten de Espa�a durante semanas, hoy acumula 900 millones de streams y el videoclip m�s de 324 millones de visitas. Los versos tachados por las j�venes: Te escupo la boca, te jalo el pelo /Te doy con el bicho y con el lelo / Hoy quiero una puta, una modelo. Como contrapunto y como ya ocurri� con las raperas, cada vez se alzan m�s reinas del reguet�n, de la pionera Ivy Queen a Karol G.

Fotograf�as de supakid de la serie 'Sin t�tulo (Ricky renuncia)' (2019) o el festejo tras 
la dimisi�n del gobernador de Puerto Rico.

Fotograf�as de supakid de la serie 'Sin t�tulo (Ricky renuncia)' (2019) o el festejo tras la dimisi�n del gobernador de Puerto Rico.MCA CHICAGO

�No queremos presentar una sola mirada, ya sea moralizante o celebratoria, sino mostrar las complejidades y las contradicciones que coexisten en este espacio de producci�n cultural�, se�ala Acevedo-Yates. Para ella, el mensaje hist�rico est� claro: �Desde el Carnaval de Trinidad, como forma de protesta contra el orden colonial brit�nico, hasta estas manifestaciones, el cuerpo en movimiento sigue siendo un veh�culo de protesta�. En Puerto Rico, el perreo consigui� derribar un gobierno.