Entrevista
La actriz madrile�a debut� en el cine con 6 a�os con 'El esp�ritu de la colmena'. Tras unos a�os de dudas hizo una labor de introspecci�n para entender la profesi�n. Poco se sabe de su vida privada. Tiene una hija, Sof�a.

Ana Torrent
Luis Fernando Romo
Actualizado
Mantiene un perfil discreto. Ana Torrent (59) considera que su vida personal "no le interesa a nadie" m�s all� de su c�rculo �ntimo, por lo que nunca le ha resultado dif�cil mantener el equilibrio entre la esfera p�blica y la privada.
"Tampoco he sido una persona con tal popularidad que haya salido a la calle y haya tenido a tres paparazzi esperando en la puerta de mi casa para ver con qui�n voy o qui�n no voy", comenta a LOC tras el estreno de la obra Las amargas l�grimas de Petra von Kant de Rainer Werner Fassbinder, que se representa en el Teatre Romea de Barcelona hasta el pr�ximo 24 de mayo. "Es un director realmente visionario", matiza.
La obra, en la que da vida a Petra, la protagoniza junto a Mar�a Luisa San Jos�, Rebeca Matell�n, Maribel Vitar y Julia Monje, dirigida y versionada por Rakel Camacho.
Durante gran parte de su vida ha estado a caballo entre Espa�a y Estados Unidos, donde conoci� a su pareja, Alan, un fot�grafo neoyorquino que es el padre de su hija Sof�a, nacida en 2008, seg�n aparece reflejado en internet. "Ahora ya estoy m�s en Madrid, aunque alguna vez voy para all�", nos cuenta. Sobre la maternidad asegura que "no voy a esconder que tengo una hija, pero he preferido vivir con tranquilidad esa parte de mi vida y no hablo de ello".

Javier Naval
Lo suyo es un fen�meno, cuanto menos, ins�lito, ya que debut� en el cine con 6 a�itos en El esp�ritu de la colmena (1973), junto a Fernando Fern�n G�mez y Teresa Gimpera.
El filme gan� la Concha de Oro en el Festival de San Sebasti�n, y ella, el Fotogramas de Plata a la Mejor Actriz. Dos a�os despu�s protagoniz� Cr�a cuervos junto a Geraldine Chaplin, dirigida por Carlos Saura, esposo de la hija de Charlot. Por su primer trabajo, Ana no recibi� un sueldo.
Seg�n explic� hace un tiempo, "mi padre pidi� que me trataran bien y un d�a de compras en El Corte Ingl�s para m� y mis hermanos". Ana, la cuarta de seis hermanos, se lo pasaron muy bien en los grandes almacenes. "Yo eleg� una bicicleta", confiesa.
De la noche a la ma�ana se convirti� en estrella y en los libros de historia del cine aparece como 'la ni�a del cine espa�ol' o el sempiterno calificativo de 'ni�a prodigio', algo en lo que difiere la protagonista de esta historia.
- �Por qu�?
- Porque se trataba de un juego en el que ten�a que hacer de m�. No tengo conciencia de haber sido actriz porque yo no estaba haciendo ning�n personaje. Me dec�an "ponte aqu� y di esto" y yo me pon�a y lo dec�a, con m�s o menos intuici�n. Tanto es as� que el personaje se llama Ana porque yo no entend�a que me llamaran de otra manera. Le dije V�ctor -el director, V�ctor Erice-, "�por qu�, si yo soy Ana? Eso te dice hasta qu� punto estaba yo como actriz, o sea, cero patatero (r�e). Yo, de actriz, poco. Quiz�s, no estaba actuando, yo me dec�a esto y lo dec�a, lo soltaba y lo dec�a como dec�an que lo hiciera.
- �C�mo encaja aqu�, entonces, la denominaci�n de ni�a prodigio?
- �Prodigio de qu�?
- As� lo reflejan muchos libros y expertos.
- Creo que era una ni�a que naturalmente ten�a unas condiciones para la c�mara o que tambi�n lo que yo estaba viviendo y mi forma de estar en el mundo, de observar o de sentir se parec�a a lo que quer�an reflejar V�ctor y Carlos. Luego, claro, la c�mara, el montaje... hace una actuaci�n. No es todo cien por cien trabajo del actor. Creo que ten�a una forma de expresar, de vivir y de sentir particular para una ni�a, pero alejada del estereotipo de la infancia. Como dice Geraldine (Chaplin), siempre se ha hablado de la infancia como un lugar feliz, paradis�aco, y yo era una ni�a que viv�a las cosas de otra forma, con otra sensibilidad, pero es que tambi�n era as� en mi vida real. Posiblemente en lo que vio V�ctor en m�.
- �Qu� m�s recuerdas de aquella ni�a?
- Cuando hice El esp�ritu de la colmena no sab�a distinguir la realidad de la fantas�a, eso es algo que se produce hacia los seis a�os, pero s� era muy observadora, muy t�mida, muy callada, muy introvertida.
- Y un buen d�a decides apuntarte a la escuela de Cristina Rota y Uta Hagen, �qu� aprendiste de cada una de ellas?
- Con Cristina aprend� un sentido de la responsabilidad, la honestidad y un compromiso muy grande con la profesi�n y con las cosas. Es una mujer admirable en este sentido. De Uta Hagen conoc� la parte m�s t�cnica. Los profesores de interpretaci�n son a veces como un matrimonio, como una relaci�n, a veces funcionan, otras te unen, a veces no... Todav�a no estaba segura de si quer�a ser o no actriz, aunque tuviera 17 o 18 a�os. Por eso empec� unas clases de interpretaci�n para ver si conociendo la profesi�n por dentro me gustaba realmente. Yo hab�a conocido una parte que no me llenaba, que no... No por las pel�culas que hab�a hecho, imag�nate si voy a decir que no me llenaban El esp�ritu y Cr�a cuervos pero, de repente, no me consideraba actriz. Por tanto, quise descubrir lo que significa este trabajo.
- Lo conseguiste.
- Alcanc� ese compromiso y seriedad con el trabajo, con lo que tienes que dar y ofrecer.
- �Conseguiste controlar tu propia carrera o una siempre est� a merced de lo que decida un productor o un director?
- He sido relativamente afortunada... m�s afortunada que otra cosa y lo sigo siendo en comparaci�n con otras actrices ya que esta carrera es dif�cil y muy complicada ya que la gente solo ve a unos pocos, unos privilegiados, pero ah� detr�s hay cientos y miles de actores que no pueden vivir de esto. En ese sentido s� he sido una privilegiada, pero tampoco siempre puedes elegir ni te llueven los mejores proyectos, pero de pronto te llama Medem, Amen�bar...
- �En qu� m�s te has sentido afortunada?
- Me alegr� haber dicho que no de forma intuitiva a algunas cosas, pero no siempre he tenido cuatro guiones maravillosos encima de la mesa y no saber cu�l hacer (risas). Ahora tambi�n es m�s dif�cil y con la edad, m�s.
- �Hasta qu� punto la industria espa�ola en la actualidad le permite a una actriz vivir la madurez con libertad, naturalidad y dignidad?
- Est� claro que la industria audiovisual se relaciona en general mal con la edad, y m�s con las mujeres. Hay una presi�n enorme.
- Tambi�n, sobre todo, porque las redes sociales, TikTok o Instagram, est�n potenciando todo esto, �no?
- Lo est�n potenciando en nosotros, los actores, pero tambi�n hay una presi�n en esas chicas de 18 y 20 a�os que viven obsesionadas, que se est�n operando a esas edades, poni�ndose y haci�ndose cosas. Es un absurdo para m�. Me desconcierta porque no entiendo el no vivir naturalmente las etapas que te tocan vivir y vivirlas bien. Hombre, yo tambi�n intento cuidarme y quiero estar lo mejor que pueda, pero hay una obsesi�n, un maltrato y un desprecio hacia la edad, es un no querer ver una cara arrugada que no sea eternamente bella, lisa y firme.
- �Quiz�s muchas colegas intentan refugiarse en el teatro?
- Es cierto que en el teatro hay un refugio grande para muchas actrices a partir de una edad porque no existe el primer plano. Y como no lo tienes haces libremente los papeles. A diferencia del cine, el escenario permite que el talento y el conocimiento acumulado prevalezcan sobre la tiran�a del primer plano. Lamentablemente hay much�sima presi�n con la imagen, y m�s con las actrices, es muy brutal y muy triste.
- No se sabe mirar la belleza.
- No. Solo sabemos ver la belleza que nos est�n indicando y machacando todo el tiempo con una idea de belleza que beneficia a una serie de personas e industrias. La belleza es mucho m�s que una cara. Est� en otro lugar y en otra forma. Otro caso es que haya algo en ti que no llevas bien y te retocas, es normal sentirse bien, pero de cuidarse un poquito a una obsesi�n brutal que han decidido unos cuantos... �Por qu� eso es m�s bonito? �Qui�n lo ha dicho? Ah� est� el problema en qu� estereotipo de belleza han vendido y han conseguido colarnos porque, adem�s, son unas bellezas relativas ya que todas son muy parecidas.
- Ahora la decadencia est� porque a muchos se les est� poniendo lo que han denominado 'el rostro Ozempic'.
- Es un tema muy dif�cil. �Es una esclavitud! Una vez que empiezas no puedes parar, pero cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero es que todo es una locura y ves unas caras que dices, �hacia d�nde vamos? Estamos bombardeados todo el d�a por un modelo de sociedad donde hacer mayor est� penalizado a todos los niveles, en todos los trabajos, ya no solo a los actores. A partir de una edad no interesas tanto y todo esto crea una sociedad y una vejez que podr�a ser mucho m�s placentera y bonita para mucha gente. Sin embargo, hay mucha gente con mucha ansiedad y problemas de soledad que te van minando.
- Comentabas anteriormente que Rainer Werner Fasssbinder fue un visionario, �en qu� sentido?
- Las amargas l�grimas de Petra von Kant refleja temas que hoy siguen siendo actualidad como el abuso de poder, el sometimiento, las relaciones t�xicas, la obsesi�n por estar arriba en detrimento del m�s d�bil, el ansia por conseguir la igualdad y el hecho de colocar a la mujer de alguna manera sin dar ning�n tipo de explicaci�n. Habla del amor con una libertad tremenda, cosa que ya es un avance sin tener que justificar si est� de pronto est� con un hombre o con una mujer. Fue un revolucionario.
- �Qu� frase resaltar�as de la funci�n?
- Una de Fassbinder que puso Rakel que no estaba originalmente en el texto y que yo digo en un momento dado: "El ser humano necesita a los dem�s, pero todav�a no ha aprendido a convivir".

























