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El mundo del corazón en España se ha visto sacudido por una de las ausencias más inesperadas del año. El torero Pepín Liria, de 55 años, no estuvo presente en el enlace matrimonial de su hija mayor, María Liria, quien contrajo nupcias el pasado 13 de junio con Nacho Sánchez-Vizcaíno, su pareja de largo recorrido. La boda, que tuvo lugar en la Iglesia de San Miguel de Murcia y contó con una celebración posterior en la Hacienda La Dehesa de Campoamor, fue cubierta de forma exclusiva por la revista ¡Hola!, que destacó la notable falta del diestro en un día tan señalado para su primogénita.
La razón detrás de este "plantón" forzoso ha sido desvelada por el entorno más cercano. Jara Liria, la segunda hija del torero, explicó a la periodista Leticia Requejo que su hermana decidió no invitar a su padre debido a un distanciamiento que se arrastra desde hace tiempo. Según Jara, Pepín no habría cumplido con sus responsabilidades paternas "en muchos aspectos" y la relación entre ellos ha sido fría "desde hace muchos años". El detonante definitivo de esta ruptura familiar parecen ser las recientes apariciones públicas del torero junto a su actual pareja, la exjugadora de baloncesto Drágana Balde, de 26 años.
Las declaraciones de ambos expresando su deseo de tener hijos no sentaron nada bien en el círculo familiar previo de Liria. Requejo informó en el programa El tiempo justo que: "Él hizo unas declaraciones diciendo que no le importaría ser padre de nuevo y eso en su familia no gustó. Tiene dos hijas y no se habla con ninguna de ellas. Una se casa en unas semanas y él no está invitado a la boda".
Mientras su hija celebraba su matrimonio rodeada de amigos y familiares en Murcia, el torero se encontraba a cientos de kilómetros, en Sevilla, donde reside actualmente con Drágana. A través de sus redes sociales, la pareja se mostró ajena a la polémica, compartiendo imágenes en las que aparecían "tranquilos, disfrutando del campo y de algunas salidas a restaurantes".
Al ser consultado por este doloroso conflicto, Pepín Liria ha optado por la discreción absoluta, declinando hacer comentarios públicos. "No voy a entrar en ese tema", ha manifestado tajantemente al ser contactado por LOC. No obstante, hace apenas unos días, el diestro confesaba a la revista Semana su intención de resolver estas desavenencias en el ámbito privado, refiriéndose a sus hijas María y Jara como "lo más grande que tengo en esta vida", dejando entrever que, pese a la falta de invitación, el cariño hacia ellas permanece intacto.



























