El historiador mexicano presenta el lunes 25 de mayo en Madrid 'Hernán Cortés. Encuentro y conquista', donde defiende la figura del "ilustrado y humanista" militar que derrotó al "chamánico" imperio azteca

Visión idelaizada del encuentro entre Hernán Cortés y Moctezuma.
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Asegura Juan Miguel Zunzunegui que su obra Hernán Cortes. Encuentro y conquista (La Esfera de los Libros), que se presenta el próximo lunes en Madrid, no es una biografía más sobre el militar español que en 1521 logró someter al imperio azteca. "Es la biografía de Hernán Cortes. Porque en México, y ahora descubro que también en España, se cuenta una historia muy distinta, falsa, llena de mentiras, de leyenda negra, llena de ideología y de toda la carga de la izquierda que busca fragmentar, dividir y generar vergüenza por el pasado. Cuando hablan de un personaje salvaje, violento, ignorante y esclavista, no lo reconozco. Afortunadamente para nosotros llegó un universitario ilustrado y humanista. ¿Qué era cruel? ¿Y quién no lo era en el siglo XVI? Fue el hombre sin el cual no seríamos lo que somos".
En su obra, Zunzunegui se pregunta "¿quién nos enseñó a odiarnos a nosotros mismos?" Y encuentra en la imagen que se ha construido de Cortés parte de la respuesta. "Nunca hay nada bueno en él. Si venció no fue inteligencia, sino salvajismo, no hay estrategia, sino suerte (...) Si construye hospitales es lo menos que podía hacer; si llegó a acuerdos con los pueblos indios no fue pacifismo, sino malicia (...) Su amor por Marina [Malinche], un engaño; que trajo la Virgen de Guadalupe, vil mentira; que de las aventuras y peripecias de su vida surgió México, vergonzoso origen negado. Ahí está la semilla de nuestro odio".
Para saber más

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La salida del libro de Zunzunegui, un prolífico y reconocido historiador mexicano, autor, entre otros, de Al día siguiente de la conquista, ha coincidido con el reciente viaje de Isabel Díaz Ayuso a Ciudad de México donde, para escándalo de algunos, afirmó que "México no existió hasta la llegada de los españoles". En ese discurso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, afirma Zunzunegui en conversación con LOC, "no dijo nada del otro mundo, pero hoy en día la verdad duele mucho y lo cierto es que no existió una conquista, lo que existió fue el nacimiento de México. No se puede conquistar algo que no existe y aquí no había nada parecido a un país, no había ningún tipo de unidad política, religiosa, lingüística o cultural. Lo que había era una serie de pueblos distintos y distantes, enemigos entre sí, que están sometidos por un imperio que saca 10.000 corazones al día en el momento en que llega Cortés. Estamos hablando de pueblos chamánicos de pensamiento mágico que hacen sacrificios humanos porque piensan que entregándole corazones al sol, el universo va a seguir su curso. Y esos sacrificios los hacían también incas y mayas. Ese era el estado de la cultura en América. Nada que ver con el supuesto paraíso terrenal que los malvados españoles vinieron a interrumpir".
A Zunzunegui no le extraña que las palabras de Ayuso hayan sido contestadas con agresividad. "Responde", afirma, "a la agenda de la izquierda, que es profundamente antihistoria, anticultura y, en el caso de España y México, antihispanidad. Si lográsemos rescatar la hispanidad entendiéndola como la cultura que todos juntos hemos creado en ambos lados del océano, entenderíamos que en lugar de 23 países podríamos ser todo un bloque unido por la lengua, por la cultura, por la religión, por la tradición... un bloque tan poderosísimo que a otros daría miedo".

La Malinche, considerada según la leyenda negra una traidora a su nación, ejerciendo de traductora para Hernán Cortés, según el 'Lienzo de Tlaxcala'.
Y en cuanto al supuesto perdón que España debería pedir a México, según las autoridades mexicanas, el historiador se muestra bastante taxativo: "Claudia Sheinbaum tendría que pedirnos perdón a todos los mexicanos por dejar que sus aliados del narcotráfico maten violentamente a 100.000 personas al año y provoquen desapariciones forzosas por decenas de miles todos los años. Tendría que pedirle perdón a los mexicanos por dejar que el país se le caiga a pedazos con tal de no soltar su alianza con el narco. Pero es mejor hablar de un genocidio que no existió, y la prueba de que no existió es que todos los pueblos indios siguen existiendo. Es la estrategia de distraer con la primera idiotez que te viene a mano para ocultar los problemas reales de México".





















