La boda del año en Sevilla se celebrará en Casa Guardiola, de la familia que lleva su nombre y presidida por José María Pacheco, que le prestó dinero al ex presidente de Abengoa para su empresa de hidrógeno verde.

Felipe Benjumea y su hija, Carla Benjumea Porres
Ana García Romero Sevilla
Actualizado
Algunos de los apellidos más sonados de Sevilla se darán cita hoy sábado para asistir a una nueva boda, la que unirá en matrimonio a Carla Benjumea de Porres y Antonio Domecq de León. La joven es hija de Felipe Benjumea Llorente, ex presidente de Abengoa y actual presidente de H2B2 Electrolysis Technologies, y de Blanca de Porres Guardiola. La boda se celebrará en la capilla de Nuestra Señora del Rosario de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, y la posterior celebración tendrá lugar en la conocida Casa Guardiola. Una casa propiedad de la familia que lleva su nombre y que está presidida por el empresario José María Pacheco Guardiola. Todos estos datos parecerían algo normal si no fuera por el complicado enfrentamiento que existe entre Felipe Benjumea y José María Pacheco.
Felipe Benjumea arrastra deudas desde hace varios años. Tanto él, como persona física, como su empresa Ardachón estaba en concurso de acreedores. Por otro lado, tenía acciones de H2B2, una empresa que agrupa patentes de hidrógeno verde. Según publicaba Diario de Sevilla, necesitaba dinero, y decidió vender Ardachón a H2B2, con el objetivo de evitar los embargos y salir del concurso de acreedores como persona física recibiendo 14'5 millones de euros. Para ello, H2B2 necesitaba dinero, y Benjumea, teniendo como mediador a Ignacio Solís Guardiola, que siempre estuvo a su lado pese a que ya había sufrido pérdidas en su etapa de Abengoa (recuerden que Benjumea se llevó 11 millones de finiquito), pidió a José María Pacheco Guardiola -presidente de Konecta y de Apenet- que prestara el dinero a H2B2.
Pacheco accedió mediante un préstamo a la sociedad con sede en Delaware. "Estos fondos se utilizaron para aparcar acciones de Benjumea a un precio desorbitado, permitiéndole obtener liquidez inmediata y sustituyendo así una deuda por otra". Lógicamente, Pacheco pidió garantías. La respuesta de Benjumea y su mujer, Blanca de Porres Guardiola (prima hermana de Pacheco), fue que le darían como garantías el resto de sus acciones en H2B2 y de Ardachón, además de una finca en Sanlúcar la Mayor (Sevilla).
Fuentes consultadas por LOC afirman que Benjumea firmó comprometiéndose a esas garantías en nombre de su mujer. El préstamo vence el próximo mes de mayo y, por el momento, Benjumea y su mujer no han entregado las garantías.

José María Pacheco
Pacheco ha presentado una demanda civil por no haber presentado las garantías del crédito hipotecario contra su prima Blanca y el marido de ésta, Felipe Benjumea. Benjumea estaría intentando declararse en situación de insolvencia para eludir el pago de sus obligaciones. Y ahora, este sábado, se celebra la boda de la hija de Felipe Benjumea Llorente y Blanca de Porres Guardiola en la Casa Guardiola. Algunos miembros de la familia lo consideran una tomadura de pelo. "Benjumea y su mujer van a pagar la boda con el dinero que le deben a José María y lo van a celebrar en la casa que regenta José María, y sin escatimar en gastos", cuentan a LOC fuentes cercanas. "En la familia hay muchos que piensan que Felipe tiene que pagar". A pesar de todo, parece que la boda sí se celebrará en Casa Guardiola, "por respeto a una señora mayor, la suegra de Felipe Benjumea. Entre los alrededor de 300 invitados al enlace se esperan ausencias, también por parte de la familia Benjumea, ya que, según siguen contando a LOC fuentes cercanas a las familias, el ex presidente de Abengoa "también está peleado con varios de sus hermanos. Arruinó a la familia Benjumea con lo de Abengoa".
Tal debía de ser la desesperación de Benjumea y su mujer, que fue en el propio funeral de la madre de José María Pacheco, a tan sólo 9 minutos de que terminara el plazo, cuando le pidieron ayuda. "Y debiendo el dinero aún, ahí están, con una finca en Sanlúcar La Mayor, una buena casa en El Puerto, otra de 600 metros en el barrio del Porvenir, otra en La Palmera... Han abusado de José María, de su generosidad".
Porque de Pacheco sólo se oyen cosas buenas. "Él ha montado su empresa y ha hecho el dinero él solito. Nadie le ha regalado nada. Pero con esto hay dolor, el de José María y el de Ignacio Solís, que fue quien pidió el dinero y está en medio de los dos. A Ignacio lo ha machacado, primero se la dio con Abengoa y ahora con esto". Y añade la fuente que "aparte, del tema económico, también está la parte emocional, cómo se han reído de ellos y cómo los han timado". Y destacan que se tiene que conocer la gran labor social de Pacheco, por ejemplo a través de la Fundación Konecta y de la Fundación Alalá. Incluso cuentan que Pacheco propuso que le devolviera el dinero como fuera de una vez y asunto cerrado. "Y dijo que no. Seguro que lo tenía todo orquestado".





















