































El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha empezado a despedirse del trono que tambi�n ocupa. Como suena. Porque el jefe del Estado galo ostenta otro importante cargo que suele pasar desapercibido y que convierte al m�ximo mandatario de la orgullosa Rep�blica en una testa coronada m�s entre los monarcas de la Vieja Europa, aunque en su caso tan solo mientras dura su residencia en El El�seo: el de copr�ncipe de Andorra. Y en su estancia los pasados lunes y martes al diminuto pa�s pirenaico aprovech� de alg�n modo tambi�n para despedirse de sus s�bditos andorranos, puesto que se ha convertido en tradici�n que cada presidente franc�s viaje una sola vez por mandato hasta esas tierras y Macron est� ya casi de salida, con las elecciones presidenciales francesas previstas para 2027.
Una multitud recibi� al hiperactivo mandatario en Andorra la Vella, si bien esta vez el clima social no fue tan entusiasta como en su anterior visita, en septiembre de 2019, cuando recorri� las siete parroquias que conforman el Principado entre v�tores de multitudes que coreaban a su paso "�viva el pr�ncipe!", seg�n las cr�nicas. En esta ocasi�n, la expectaci�n por su presencia se vio algo opacada por el malestar de los andorranos con su Gobierno por la carest�a de la vivienda, cuyos precios se han disparado en los �ltimos tiempos. Algo nos suena el asunto.
Para saber m�s

Con todo, este viaje de Macron a Andorra ha sido hist�rico, ya que durante dos jornadas cumpli� con un sinf�n de actos institucionales y protocolarios, pero sobre todo porque por primera vez se dieron cita en la naci�n los dos copr�ncipes, �l y el actual obispo de la Seo de Urgell, Josep Llu�s Serrano Pentinat. Y ambos presidieron una ceremonia tan notable como la entrega de credenciales de los embajadores acreditados ante el Principado de Andorra.
Estamos ante un pa�s con un sistema institucional singular, ya que cuenta con una jefatura de Estado bic�fala que se ha mantenido casi inalterable desde el siglo XIII, y que ostentan conjuntamente como se ha dicho el presidente de turno de la Rep�blica francesa y el obispo de la citada localidad catalana.
Y se ve que a Macron lo de ejercer de monarca le seduce, mucho m�s que a otros de sus predecesores en El El�seo. O al menos ha tenido gestos con el pueblo andorrano que �ste ha acogido con mucho agrado, como cuando en 2019 se tom� la molestia de hacerse un retrato oficial como copr�ncipe, distinto del retrato de presidente de Francia. Lo habitual hasta entonces era que en los edificios oficiales del Principado tuvieran que conformarse con colgar la foto que El El�seo mandaba de los posados que se distribu�an en todo el Hex�gono.

Macron y Josep Llu�s Serrano PentinatEFE
Fue en 1278 cuando se firm� el primer pariaje -acuerdo feudal medieval que establec�a el condominio compartido de un territorio entre dos Se�ores- de Andorra, tras siglos de luchas entre condes vecinos y la Iglesia por el control del territorio. Con la mediaci�n del rey Pedro III de Arag�n, se codific� un acuerdo de vasallaje por el cual el entonces conde de Foix Roger Bernardo III -el primer copr�ncipe, cargo hereditario din�stico- jur� fidelidad al Se�or de Andorra y obispo de Urgel. Ya en el siglo XV, los titulares de la Casa de Foix-Grailly se convirtieron en reyes de Navarra, con el enlace de Gast�n IV de Foix y Leonor I de Navarra. Y uno de sus descendientes, Enrique III, se convirti� en 1589 en Enrique IV de Francia, convirti�ndose en el primer Borb�n en ocupar el trono de Par�s. As� fue como los soberanos galos se convirtieron tambi�n en los copr�ncipes de la vecina Andorra.
As� siguieron las cosas hasta la Revoluci�n francesa, en 1789. Durante el periodo republicano, la instituci�n de los copr�ncipes andorranos qued� en el limbo. Pero, en 1806, Napole�n restaur� la tradici�n feudal y los derechos de la Casa de Francia sobre el Principado.
Otra fecha hist�rica para el diminuto pa�s pirenaico se produjo el 23 de octubre de 1967, cuando recibi� por primera vez en la historia la visita oficial de uno de sus copr�ncipes, en este caso el general Charles De Gaulle. Miles de personas le siguieron por el periplo que hizo a localidades como Casa de la Vall -la sede parlamentaria entre 1702 y 2011-, donde fue recibido por el somat�n y las figuras pol�ticas de la �poca, o Sant Juli�, donde pronunci� un discurso a la naci�n.
Posteriormente, en 1993, el presidente Fran�ois Mitterrand accedi� a dar luz verde a la nueva Constituci�n andorrana, que fue aprobada en refer�ndum, y que Macron se comprometi� a defender con orgullo durante su primer mandato.
Los copr�ncipes son s�mbolo y garantes de la permanencia y continuidad de Andorra, as� como de su independencia. Arbitran y moderan el funcionamiento de las instituciones y ejercen gran influencia en sus relaciones internacionales. Y dado que no hay ning�n sitio donde guste tanto la pompa mon�rquica como en la Rep�blica francesa...
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