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El coso de la Real Maestranza de Sevilla ha vuelto a vivir momentos de extrema tensi�n apenas unos d�as despu�s de la cogida de Morante de la Puebla. En esta ocasi�n, el diestro peruano Andr�s Roca Rey ha resultado herido de gravedad tras ser embestido por el quinto toro de la tarde. El incidente tuvo lugar bajo la mirada de su pareja, Cayetana (Tana) Rivera, quien pas� de disfrutar de la faena a observar con angustia el percance desde el tendido, acompa�ada por su padre, el ex torero Francisco Rivera.
La gravedad de la situaci�n se hizo evidente de inmediato. Seg�n el parte m�dico emitido por el cirujano jefe de la plaza sevillana, Octavio Mulet, el matador presenta una cornada con dos trayectorias profundas y una tercera peque�a. A pesar de la seriedad del ataque, el facultativo destac� en declaraciones a Mundotoro que Roca Rey ha tenido "mucha suerte", ya que las trayectorias no han afectado a ninguna estructura vascular vital. El equipo m�dico ha subrayado que la evoluci�n y recuperaci�n de la musculatura afectada marcar�n el tiempo que el diestro deber� permanecer alejado de los ruedos.
Tras recibir una primera intervenci�n de emergencia en la propia enfermer�a del coso, Roca Rey fue trasladado al Hospital Viamed Santa Elena de Sevilla. Actualmente, el torero se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para un seguimiento estrecho, seg�n confirm� Pablo Castellano, amigo cercano de la pareja. Casualmente, en este mismo hospital se encuentra recuper�ndose Morante de la Puebla de su reciente percance.
Tana Rivera ha mostrado su m�xima preocupaci�n, permaneciendo muy pendiente de la evoluci�n de su novio tanto en la enfermer�a como en el hospital. Este incidente subraya las advertencias realizadas recientemente por su padre, Francisco Rivera, quien record� que Cayetana conoce bien los riesgos y la dureza de la profesi�n taurina. Aunque la pareja ha mantenido su romance con discreci�n, la presencia constante de Tana en las �ltimas faenas de Roca Rey confirma la solidez de una relaci�n que hoy vive su tarde m�s dif�cil.


























