Relaciones
La pareja oficializado su relaci�n apenas d�as despu�s de que �l iniciara su divorcio. Un viaje de lujo que la prensa internacional ya lee como su aut�ntica "presentaci�n en sociedad".

Filiberto de Saboya y Adriana Abascal en una de las instant�neas de su viaje a Tokio
B.P.
Actualizado
Hace un par de semanas Manuel Filiberto de Saboya (53) confirm� que su relaci�n con la modelo mexicana, Adriana Abascal (55), va en serio. El pr�ncipe revel� a la revista Oggi que hab�a iniciado los tr�mites legales para divorciarse de Clotilde Courau, la actriz francesa que sigue siendo su esposa y madre de sus dos hijas, las princesas Victoria y Luisa.
La decisi�n les ha sentado bien, o eso han aparentado en su primer viaje oficial, en Tokio, donde han asistido juntos a la gala ben�fica de la Orden Din�stica de la Real Casa de Saboya. �l ejerci� de anfitri�n en su calidad de jefe de la Casa -un t�tulo que, aunque en disputa con su primo Aim�n de Saboya-Aosta, Filiberto ostenta con determinaci�n-.
Para saber m�s

"Una tarde de elegancia y patrimonio en Tokio. Una gala donde la tradici�n se encuentra con la gracia y la belleza atemporal", ha escrito Adriana Abascal en una publicaci�n de Instagram con varias fotos.
La prensa internacional ha interpretado este viaje como la "presentaci�n en sociedad" de la modelo.
Fuentes del entorno de la Miss M�xico 1988 apuntaron que fue ella quien le empuj� a tomar la decisi�n de divorciarse. De hecho, se�alaron que su ruptura -que dur� unos meses- fue por su condici�n de casado. "No quiere ser la amante ni prestarse a cometer adulterio. Es una mujer que va a la iglesia y, para una persona tan creyente, no ha sido f�cil lidiar con esto", explicaron a la revista �Hola!
No ha sido un a�o f�cil para la pareja. Tras conocerse su relaci�n en enero del a�o pasado -en exclusiva, en LOC- hubo discreci�n por parte de la pareja. Casi un a�o despu�s rompieron, fue Adriana Abascal quien quiso hacer p�blico. "Nuestro viaje ha llegado a su fin", escribi� en su Instagram. Y hace un mes, para sorpresa de todos, reapareci� de la mano del pr�ncipe de la mano en Par�s.
La guinda del pastel la puso Filiberto de Saboya con sus declaraciones a la revista italiana, donde fue muy diplom�tico. "He emprendido este camino [el del divorcio] con el deseo -en coherencia tambi�n con mis valores personales y cristianos- de afrontar con responsabilidad cada etapa de mi vida privada (...) Estoy feliz y miro al futuro con gran optimismo y consciencia, continuando con mi papel como Jefe de la Casa Real en las actividades ben�ficas e institucionales en las que participo. Tambi�n me siento feliz y orgulloso de tener a mi lado a alguien que me brinda un apoyo tan importante, Adriana".
























