Fortunas
El cantante sol�a viajar en este coche cuando era un ni�o. Es un s�mbolo de sus or�genes humildes dentro de su casa de cantante millonario.

Actualizado
En los �ltimos a�os, no han sido pocos los m�sicos que han traspasado el escenario para colarse en el cine o la televisi�n. Joaqu�n Sabina lo hizo mostrando su cara m�s �ntima en Sinti�ndolo mucho y Leiva ha seguido el mismo camino con Hasta que me quede sin voz. Proyectos que han permitido a sus seguidores entrar en su universo personal, como ya hicimos en LOC al analizar la casa en la sierra de Gredos del int�rprete de Eme o el espectacular piso en el centro de Madrid del autor de Nos sobran los motivos.
Para saber m�s

Una f�rmula que vuelve a repetirse en Cuando nadie me ve, el documental en el que Alejandro Sanz repasa su trayectoria. Una miniserie de tres cap�tulos en la que su casa de Madrid adquiere un papel clave: es el escenario de la entrevista que sirve de hilo conductor para recorrer su carrera.
Casi como un personaje m�s, el impresionante chalet del artista se convierte en el tel�n de fondo perfecto para sus reflexiones sobre la familia y la m�sica. Situada en la exclusiva zona de Somosaguas, en Pozuelo de Alarc�n, la vivienda se levanta sobre una parcela de m�s de 6.500 metros cuadrados.
El exterior es un aut�ntico oasis: un jard�n a distintos niveles con c�sped, olivos y palmeras, un lago con peces, piscina interior y exterior y hasta un huerto. La casa principal, de unos 2.000 metros cuadrados, apuesta por un estilo moderno con fachada blanca, detalles en negro, l�neas rectas y grandes ventanales que conectan interior y exterior.

Un Seat 600 de los a�os 60GTRES
Dentro, los espacios son amplios y luminosos, con una decoraci�n que refuerza esa sensaci�n a base de tonos claros y piezas bien elegidas. Destaca una gran librer�a en madera blanca y una vitrina de forja negra donde el cantante exhibe sus premios, entre ellos varios Latin Grammy y Premios Ondas.
Entre los elementos m�s personales de la casa sobresale un piano de cola, tanto por su valor simb�lico como por su peso decorativo. La vivienda est� llena de gui�os a su carrera: instrumentos, discos y obras de arte, adem�s de un completo gimnasio con sauna y un garaje con una joya muy especial.
Se trata de un Seat 600 blanco, un homenaje a su padre y a su infancia. "Mi amor por la m�sica comenz� seguramente en los viajes de verano a C�diz, cuando �bamos en un Seat 600", recuerda el propio Sanz en el documental. Un refugio pensado para disfrutar con sus hijos, su familia y sus amigos, donde la m�sica sigue siendo el eje, pero tambi�n el tiempo compartido.





















