Personajazos

El futbolista Marcos Llorente.
Alberto Rey
Actualizado
El sesgo de autoridad es la tendencia psicol�gica a asumir como verdadera la informaci�n, opini�n o instrucci�n de una figura de autoridad, simplemente por el estatus o reconocimiento de la persona. Esta definici�n la he sacado de Google. De ah� salen tambi�n las creencias magufas de personajes como Marcos Llorente. El buscador, aplicando otro sesgo (el de confirmaci�n) para tenerte enganchado y contento, es el peor amigo de la ciencia y el mejor amigo del cu�ado. Tambi�n la secci�n de "divulgaci�n" de las librer�as. Ah� est�, por ejemplo, el famoso libro que Mercedes Mil� usaba como base de ciertas opiniones absurdas sobre, c�mo no, la salud. Para qu� quer�a ella la ciencia, si ya tiene una opini�n, como escribi� Paloma Rando.
Si entendemos a un futbolista magufo como "figura de autoridad", el sesgo derivado de ello entra en el terreno de la chaladura. El pa�s del "todas las opiniones son respetables", una falacia de mucho cuidado. Respetables son las personas, no las opiniones. Las personas tienen derechos, las creencias no.
"Autoridad", depende para qui�n, tambi�n puede ser El Hormiguero. O p�lpito ("pulpillo", como dec�an en S�lvame) desde el que decir cualquier sandez. Las referidas a la salud, cuando vienen de creencias o de Google, son, adem�s de rid�culas, peligrosas. Por supuesto, una televisi�n privada puede darles espacio, s�lo faltar�a. �Podr�a darle espacio tambi�n a un cient�fico que explicase las cosas como son y, de paso, alertase sobre los peligros de desconfiar de la ciencia y sustituirla por supercher�as virales? Tambi�n. "Para eso est�n las televisiones p�blicas", dir�n algunos. Esa es otra creencia. Que Marcos Llorente es un magufo no es creencia: eso es observaci�n directa.





















