Personajazos

Adriana Abascal.
Alberto Rey
Actualizado
Se me ocurren muchas mujeres-premisa como centro de nuevas temporadas de Arde Madrid. No va a pasar, pero fantaseemos. En su primera y �nica entrega, la serie de Paco Le�n y Anna R. Costa usaba a Ava Gardner para contar una Espa�a muy concreta: la de principios de los a�os 60. Entonces la actriz norteamericana viv�a en Madrid. Y se lo beb�a, como en el t�tulo de la biograf�a que le escribi� Marcos Ord��ez. El de despu�s se lo bebi�, por ejemplo, Charo L�pez.
Menuda Arde Madrid de la Transici�n podr�a tenerla a ella en el centro. A su vez, la temporada de los 2000 orbitar�a en torno a Adriana Abascal. La mexicana se hizo famosa de verdad cuando se cas�, al inicio de esa d�cada, con Juan Villalonga, presidente de Telef�nica. La reina de la belleza (y qu� belleza) latina culminaba as� un ascenso social incre�ble. Durante los siguientes a�os y hasta ahora (sale con Manuel Filiberto de Saboya), Abascal ha sido una presencia intermitente en los medios. Lejos queda ya su primer matrimonio con Emilio Azc�rraga, cuarenta a�os mayor que ella. Ahora es una mezcla de la Preysler y la nada. Guap�sima nada, eso s�.
Adriana Abascal tiene tambi�n su propia marca de zapatos. Se llama Maison Skorpios. En su web, las menciones a Abascal (Adriana) son m�s que discretas. Pero llama la atenci�n que la firma se llame como uno de los lugares m�s legendarios de la cultura de la celebridad: la isla griega propiedad de Arist�teles Onassis. Por mucho que en la web de Maison Skorpios se hable de la "educaci�n cosmopolita" de Adriana, la isla de Skorpios incluso a ella le queda lejos. Hasta para los Onassis (los que quedan, la que quedan) es un lugar m�s del pasado que del presente. En 2013 Skorpios pas� a manos de la hija de un oligarca ruso. Ese mismo a�o, Adriana Abascal, ya divorciada de Juan Villalonga, se casaba con Emmanuel Schreder. Noticia de nuevo.
Y sin embargo, lo que se dice entidad Abascal (Adriana) apenas tiene. Sus entrevistas son cero interesantes: ni es desvergonzada y agresiva como podr�a permitirle su extraordinaria belleza, ni enigm�tica como podr�a permitirle... su extraordinaria belleza. Ella, como Mar Flores, solo por eso pod�a ejercer de agente del caos. Como Ava Gardner en el Madrid franquista y atrasado de 1961. Que yo sepa, Ava tampoco pis� nunca Skorpios. Pero si me dicen que s� lo hizo, me lo creo. A Adriana todav�a le da tiempo de ir m�s all� y terminar siendo due�a de la isla. S�lo hay algo m�s peligroso que alguien guap�simo: alguien guap�simo que sabe lo que quiere.

























