Gay 'power' en televisión
El presentador de los informativos de TVE reflexiona sobre visibilidad, derechos LGTBIQ+, la celebración del Orgullo y la importancia de permanecer vigilantes ante posibles retrocesos de lo conseguido

El presentador Marc Sala en las afueras de los estudios de RTVE en Prado del Rey
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Durante años existió la percepción de que los profesionales abiertamente homosexuales tenían mayor presencia en formatos de entretenimiento y crónica social que en los espacios informativos. El caso de Marc Sala, copresentador de los informativos del fin de semana de TVE junto a Lourdes Maldonado, es una de las excepciones que hace tiempo se convirtieron en regla. Atrás quedaron los tiempos en los que los gays ponían la televisión y solo podían identificarse con Boris Izaguirre o con los omnipresentes Jorge Javier y Jesús Vázquez como referentes. Con todo el respeto a los profesionales que se dedican al corazón y al entretenimiento, la realidad es que desde hace bastante tiempo las personas LGTBIQ+ han alcanzado todo tipo de puestos en las redacciones de las televisiones, sobre todo en las de informativos.
Marc tiene 50 años y se ha curtido en la radio, medio que ama profundamente y en el que se siente muy cómodo. "A mí me gusta transmitir tranquilidad y cercanía. Que todo no sea un drama. Cuando es grave es grave y cuando hay que reírse, se ríe". Marc apuntala la tesis de que en las redacciones de informativos hay muchas personas LGTBIQ+ y, en realidad, en todos los departamentos. "No quiero sentar cátedra pero si vas a una redacción de informativos que se esté renovando, yo creo que más del 50% son mujeres y el resto, en una amplia mayoría, tíos gays. Se ve en las series también. Ya no hay una ficción que no tenga su pareja gay o de lesbianas". Pese a lo que cuenta Marc, lo cierto es que todavía a LOC le cuesta que gente del colectivo salga en estas páginas sin pudor alguno, lo que indica que aún queda camino por recorrer.

Marc sala posa para las cámaras de El MundoSergio González Valero
El presentador de informativos reivindica el hecho de salir del armario . "Creo que es un acto cívico, político, de posicionamiento y totalmente necesario. Creo que es importante decirlo en cualquier ámbito ya sea de popularidad o si eres tornero fresador. Da igual. Mira el deporte. Es una pena que haya tanta gente amargada ahí. O en el mundo de la empresa. Si se dieran pasos en esos ámbitos, se ganarían nuevos espacios. Yo reivindico decirlo. No tienes que estar diciéndolo todo el día pero si tienes un altavoz, creo que es fundamental expresarlo".
CHUECA
Marc atiende a este suplemento por teléfono en plenas vacaciones en las islas Baleares. Pese a ser una conexión telefónica, el periodista consigue transmitir la misma cercanía que se le puede ver en pantalla. Incluso un poco más. Se crio en Terrassa, donde ya le empezaban a obsesionar la información y las noches electorales. Lo suyo era vocacional. Vino con su padre a la capital cuando tenía 17 años y se pasó el día caminando por Chueca. Reconoce que Madrid es una de las mejores ciudades para salir del armario y sentirte seguro. "Soy muy defensor del barrio de Chueca. Esos espacios son necesarios. Entrar en un bar y sentirte tú es fundamental. Puede parecer que ya están como demodé, pero yo los defiendo. Quién sabe si no van a ser más necesarios en otro momento. Entrar en unas calles y que sepas que estás tranquilo, está muy bien".
Marc dice sentirse muy afortunado porque no ha vivido momentos de rechazo por su orientación sexual tanto a nivel laboral como familiar, salvo en algún episodio concreto de su vida. "Yo por ejemplo era muy capillita y es verdad que hubo un momento en esos grupos religiosos en el que me sentí más incómodo. Es en el único lugar en el que me ha pasado y, con el tiempo, he podido reconciliarme". Marc cubrió la visita del Papa y él sí echó de menos un mensaje del sumo Pontífice para el colectivo. "Seguramente no somos los más importantes, porque los que han sufrido abusos en la Iglesia seguro que necesitan más explicaciones y cariño. Incluso el papel de la mujer dentro de la Iglesia. Pero sí podría haber una explicación más clara de cómo le gustaría a la Iglesia que participáramos en ella. Bueno, que se puede participar como quieras, pero que se hablara con claridad, para que tengamos todos toda la información".
A Marc nunca le han pedido que sea pregonero en el Orgullo aunque reconoce que le encantaría serlo en Terrassa o donde se lo pidan. Sirvan estas páginas para postularse como candidato. "A mí me ha salvado el colectivo y me encanta celebrar el Orgullo como fiesta y como acto reivindicativo. Desde mi perspectiva, reivindicar y divertirse no son dos cosas incompatibles así que yo voy al Orgullo y me lo paso como un niño".
El periodista afirma que, pese a todo lo avanzado, siempre hay que estar vigilantes. "De repente me han aparecido alarmas que tenía desactivadas. Por ejemplo, me he vuelto a cortar con mi pareja en público a mis 50 años. No es que sienta miedo, ni mucho menos, no es eso, pero me preocupa que se me active una alarma por si de repente alguien me dice algo o se mete conmigo. También he tenido colegas que han tenido algún problema, insultos, por ejemplo, y esto es algo que a mí no me había pasado nunca". El comunicador se explica: "Hay gente que es homófoba o que desde su triste perspectiva cree que se ha llegado demasiado lejos. Entiendo que esto es lo que les pasa y que, además, están envalentonados. Si me preguntas por un margen de mejora en cuanto a los derechos del colectivo diría no volver hacia atrás. Eso ya me parece un avance. Hay que estar muy atentos y pedirle a todo el mundo respeto porque un derecho es un derecho".
Marc tiene pareja pero no se plantea la paternidad. "Tengo 50 años, ya me pilla mayor. Yo solo contemplo la adopción. Hace unos años tenía lo del tema de la paternidad en mi mente, con un plan muy establecido y con una estructura que no se dio en su momento. Ahora ya no lo pienso".


























