Y prepara su vuelta a los escenarios
Luciana Bongianino ha sido el mejor apoyo para el artista en los complicados últimos años. Su enlace se celebró en diciembre de 2019

Luciana Bongianino y Rafael Amargo, en una imagen de este jueves.
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Los últimos años han sido complicados para Rafael Amargo (51) debido al proceso judicial por presunto tráfico de drogas por el que le pedían hasta nueve años de cárcel y que afectó a su imagen. Pero ahora, dos años después de haber sido absuelto, el artista prepara su vuelta a los escenarios y se encuentra en uno de sus mejores momentos.
Rafael Amargo no ha querido faltar en Madrid a la presentación del libro de Pepe Habichuela. Una cita en la que ha estado acompañado por su pareja, Luciana Bongianino, y en la que ha revelado una noticia que hasta ahora no se conocía, al menos, no públicamente.
Amargo ha anunciado ante los periodistas que ha dado un importante paso en su relación con Luciana, la asistente de producción y actriz de origen argentino que lleva a su lado desde hace años. Tal como ha explicado, la pareja se casó en secreto en 2019. "Nos casamos en diciembre de 2019, en la intimidad", ha dicho el bailarín, que ha contado que la boda fue privada y que no trascendió a los medios. Un matrimonio que para Rafael Amargo es ya el tercero, puesto que estuvo casado con Yolanda Jiménez y Silvia Calvet.
El artista ha revelado que eligieron el mes de diciembre y el día 19 porque era además la fecha del aniversario de sus propios padres: "Sus padres están en Argentina y los míos la quieren muchísimo. Fue una medio casualidad", ha comentado. Un enlace al que asistieron muy pocos invitados y que fue oficiado por una prima suya, que es jueza de paz.
Para Rafael Amargo, Luciana ha sido su mejor apoyo en una de las etapas más complicadas de su vida y nunca le abandonó. "Cuando las cosas son tan extremas en la vida solo están las personas justas y Luciana ha sido mi máximo apoyo. Ella ha dejado todo por cuidarme a mí", ha dicho el bailarín. Ella, por su parte, ha explicado que no se sentía capaz de dejarlo solo con todo lo que le estaba pasando y no considera que fuera un sacrificio, sino una elección.
Además de revelar su boda sorpresa, el bailarín ha contado también que está estudiando la carrera de psicología y ha dicho que está preparando su regreso a las tablas: "Estoy con un nuevo espectáculo en Madrid para julio, a lo grande".
Tal como ha explicado, vuelve a los escenarios por su padre y porque quiere darse el gusto de retirarse por la puerta grande, porque se ha dado cuenta de que las nuevas generaciones no saben ya nada de él: "Los amigos de mi hijo no me conocen como artista porque llevo seis años sentado en un sofá", ha contado.























