Historia
Cama-radas
El curr�culum sentimental del fundador de la Falange esconde un nombre ahora desvelado por Pet�n en 'Diario secreto de Jos� Antonio': Br�gida Queralt, Bidy. Esta mujer le visit� cuando estaba en la c�rcel y fue la �ltima ilusi�n del falangista.

Jos� Antonio Primo de Rivera y Br�gida 'Bidy' Queralt
Actualizado
Jos� Antonio Primo de Rivera, l�der de la Falange, fue detenido el 14 de marzo de 1936 y encarcelado en Alicante. El 20 de noviembre fue ejecutado a los 33 a�os por conspiraci�n y rebeli�n contra el gobierno de la Segunda Rep�blica. Durante ese tiempo, Primo de Rivera tuvo tiempo de reflexionar, seguir haciendo pol�tica entre rejas e incluso volver a sentir la chispa del amor.
El ex futbolista, gerente de jugadores, comunicador, escritor y erudito Jos� Antonio Mart�n Ot�n alias Pet�n ha rescatado y convertido en el libro Diario Secreto de Jos� Antonio (Espasa) un peque�o cuaderno manuscrito que el fundador de la Falange hab�a entregado a su hermano Miguel Primo de Rivera en la c�rcel de Alicante. Tras caer despu�s en las manos de Indalecio Prieto, �l se encarga de que forme parte del legado familiar de Jos� Antonio y, por �ltimo, Pet�n lo presenta como un libro en el que es el propio personaje el que habla. "Se trata simplemente de colocar a Jos� Antonio en su sitio dejando que hable �l", confiesa el autor a LOC.
Para saber m�s

Lo que empieza como una suerte de agenda, pronto se convierte en un diario y, en �l, lo pol�tico se mezcla con lo personal. El curr�culum amoroso de Jos� Antonio est� de sobra documentado, sobre todo en lo que se refiere al que fue el gran amor de su vida, Pilar Azlor de Arag�n. "La duquesa de Luna, que al final no se casa con �l. Hay una an�cdota de los dos en el parador de Gredos. Hay una junta nacional all� y Jos� Antonio se entera de que Pilar se ha casado y va a pasar la noche de bodas ah�. En ese momento cogi� el petate y se fue al monte".
Tambi�n est� muy contado el amor de Primo de Rivera con Elizabeth Asquith, una relaci�n ad�ltera que incluso sobrevivi� a la muerte del protagonista ya que ella le escribi� un libro. Tambi�n Jos� Antonio le dedica la "carta m�s desgarradora y emocionante" a Elisabeth desde la c�rcel. Ella era la esposa del embajador de Ruman�a en Espa�a, una gran escritora y tambi�n socialista. Lo que parec�a un amor imposible se convirti� en una de las historias m�s emocionantes de la biograf�a de Primo de Rivera.
Sin embargo, hay algunos detalles sobre la vida sentimental del l�der de la Falange que hasta ahora se desconoc�an. "La comunicaci�n esta ma�ana ha sido m�s agradable que nunca: ha venido Leticia con sus dos chicas (Cristina est� maravillosamente guapa), Trina, Marichu... Pero sobre todo -lo que menos me esperaba- con las cu�adas de Fernando ha venido Bidy. Ha estado silenciosa y sonriente a todo lo que le he dicho. La autoridad de estar entre rejas me ha permitido con ella una campechan�a que acaso fuera de la c�rcel hubiera entorpecido mi timidez. Ella estaba como contenta de que me ocupara de hacerle bromas, cosa que hice cuantas veces me dej� la muchedumbre de las visitas. La he recordado todo el d�a, como con un anticipo de aquellas vagas llamadas nupciales que ya sent� la primavera pasada", escribe Jos� Antonio Primo de Rivera en su hasta ahora desconocido diario el 21 de marzo de 1936.

Jos� Antonio Primo de Rivera pronuncia un discurso durante un mitin en 1935EFE
�Qui�n es la misteriosa Bidy? "Cost� mucho encontrar a Bidy. Bidy es Br�gida Queralt y Gil-Delgado. No se sab�a nada de ella y de que le hubiera podido gustar a Jos� Antonio. De repente la ve en la c�rcel y le alegra el d�a. Yo creo que jam�s tuvo una relaci�n con ella pero chispea por dentro esa alegr�a de ver a alguien que te gusta mucho y que le evoca a Jos� Antonio unas campanas nupciales que hab�a sentido el a�o anterior. �Con ella? �Con otra? Nunca lo sabremos".
En el libro, tambi�n se dan datos sobre esta mujer. "Va a cumplir 19 a�os, catorce menos que el gal�n, y re�ne las condiciones que parecen componer el perfil ideal de su secreto pretendiente. Es muy probable que aquel temblor de la fibra cordial que le sobrevino en la �ltima primavera tuviera una fecha exacta, una irrupci�n teatral. No ser�a la primera vez que mandaba flores al camerino".
Lo habitual en aquella �poca era que las damas de la alta sociedad frecuentaran el teatro e incluso hicieran representaciones aunque no se dedicaran profesionalmente a la escena. Bidy y Jos� Antonio compart�an el mismo c�rculo, por lo que coincid�an en los teatros. "Entre los que se fijan en Br�gida Queralt, si fue a arropar a su gente, Jos� Antonio Primo de Rivera, el hermano del cu�ado de sus mejores amigas. Mayor, pero no tanto para lo que se llevaba cuando se cruzaba un buen partido. De hecho, lo f�cil es que ya tuviera atado un novio de ese fuste cuando visita a Jos� Antonio en la c�rcel, porque apenas un a�o despu�s del coqueteo entre barrotes Bidy se casa con un noble guipuzcoano y antes de dos es madre. Su marido, ocho a�os mayor que ella, muri� pronto y ya en la d�cada de los sesenta vuelve a casarse en Madrid", reza en el libro. Las campanas de boda que sinti� Jos� Antonio con Bidy se hicieron realidad con otros hombres.




















