El origen del conflicto se remonta al año 2021, cuando Sálvame puso el foco en la vida personal de la hija de Jesulín de Ubrique tras cumplir la mayoría de edad

Kiko Hernández el 19 de febrero de 2026
Actualizado
Kiko Hernández ha sido firmemente condenado a indemnizar a Julia Janeiro, más conocida como Juls, hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario. El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de casación del tertuliano, que tendrá que pagar 30.000 euros a Juls por intromisión ilegítima en sus derechos fundamentales durante una de las emisiones de Sálvame en 2021. En aquel momento, la joven acababa de cumplir la mayoría de edad.
Ha sido la propia Juls la que ha anunciado la noticia a través de su perfil en las redes sociales. En un post, la hija de Jesulín de Ubrique ha confirmado los detalles del fallo: "Una vez más, los tribunales me dan la razón. El Tribunal Supremo ha condenado a Kiko Hernández a indemnizarme con 30.000 euros (...) No todo vale", ha escrito. El tertuliano tendrá que pagar esta cantidad a Juls y abonar, además, las costas de instancias en un plazo no superior a 20 días.
Para saber más

Fue a principios de este año cuando la Audiencia Provincial de Cádiz confirmaba la condena a Mediaset España y a Kiko Hernández. Mientras que el grupo no recurrió, sí que lo hizo el colaborador. La indemnización total era de 220.000 euros: 190.000 para Mediaset y el resto para Hernández.
El origen del conflicto se remonta al año 2021, cuando en el programa Sálvame se desvelaron y comentaron aspectos privados de la vida de Juls Janeiro aprovechando que había alcanzado la mayoría de edad. Informaciones que abarcaban desde su infancia y para las que no se había dado consentimiento. Debido a la presión por parte de los medios, la joven tuvo que trasladar su residencia para evitar estar en el foco de los reporteros de manera constante.

Julia Janeiro en una foto recienteGTRES
Los detalles de la sentencia
Según la condena, a pesar de ser hija de dos figuras conocidas y de tener un perfil en las redes como influencer, Juls no tendría que estar expuesta a revelaciones y comentarios sobre su vida privada. María José Campanario incluso tuvo que comparecer en sede judicial para explicar la inmensa tensión a la que había sido sometida su hija y expresar su preocupación por su estado. La defensa de Kiko Hernández se basó en que Juls era un personaje con proyección pública por la notoriedad de sus padres y su propia relevancia en las redes sociales.
Los jueces han dejado claro que el hecho de que Jesulín y María José Campanario sean personas conocidas no tiene por qué hacerse extensivo a sus hijos: "Que sea hija de dos personajes famosos en el ámbito de la prensa rosa no dota a la recurrente, por el hecho de llevar un apellido determinado, de una mayor trascendencia pública", han sentenciado. Además, la justicia determinó que el perfil público de Julia está al margen de cualquier comentario sobre su intimidad personal o familiar: "Que la misma sea influencer no suscita por sí sola ningún interés mediático".






















