El presentador y productor conversa con LOC sobre sus nuevos proyectos, la conciliación, las tutorías de sus niños y su dinámica familiar. "No me pierdo las cosas importantes de mis hijos, porque no me lo perdonaría", afirma.

Roberto Leal, en una imagen reciente.
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De acuerdo con numerosos comentarios en las redes sociales, Roberto Leal (46) -quien ha llevado brackets e Invisalign- tiene una de las sonrisas más encantadoras de la televisión actual. Y aunque el presentador no se lo tiene demasiado creído, sabe que enseñar sus dientes, de forma alegre, puede tener un efecto positivo en el público. "El hecho de tener una buena sonrisa no solo tiene que ver con tu boca, sino con tu actitud. Yo soy una persona muy alegre y creo que una sonrisa es como una tarjeta de visita de entrada. No sé si te abre muchas puertas, pero saludar con una sonrisa le pone todo más fácil al que tienes delante", ha indicado a LOC desde el aniversario número 40 de Oral B en España.
- ¿Es la sonrisa una de sus armas de conquista?
- Creo que es algo innato, que no busco... porque no me gustan las sonrisas ancladas de mentira. Creo que la sonrisa tiene que ir acompañada de algo puro que tiene que ver con la mirada. Y cuando dicen que soy muy alegre lo veo como un atributo natural, que seguramente heredé de mi madre.
- ¿Cuál es su mejor motivo para sonreír hoy?
- Mi familia, mis hijos, el tener trabajo y que, afortunadamente, me vaya bien.
- ¿Y qué le borra la sonrisa?
- Muchas cosas. Yo tengo días malos, como todos. Pero los que trabajamos en televisión no siempre podemos permitirnos mostrar que estamos mal. Puedo estar enfermo o tener un cabreo y sonrío igual. Yo no me cabreo mucho, pero también tengo mi carácter.
- ¿Sufre con los concursantes de 'Pasapalabra'?
- Mi pena es cuando se van, porque ya les he cogido cariño y queda una sensación de vacío... o cuando uno se lleva el bote y el otro no. Ahí hay que intentar darles todo el cariño del mundo.
- Es innegable que está en un buen momento a nivel mental... ¡y también físico! ¿Se siente guapo?
- No me lo tenía para nada creído... ¡pero después de esto me lo voy a tener que creer! Mira, ¿sabes lo que pasa? La gente ahora dice que estoy muy mono con las canas, pero yo no siempre he sido así. He tenido de todo en la cara. He llevado gafas y brackets. He pesado más y he pesado menos... y nunca le he dado importancia. Pero si la gente dice que estoy en mi mejor momento, me parece bien.
- ¿Se ha sentido "patito feo" alguna vez?
- No, pero evidentemente tuve esa etapa adolescente en la que todo lo que se pudiera tener en la cara yo lo tenía.
- Pero ahora conquista muchos corazones...
- No lo sé. Los corazones que a mí me interesó robar, ya los robé... y creo que los demás corazones no son más que likes y emojis en las redes sociales. Aunque, obviamente, me gusta gustar, como a cualquiera. ¿A quién no le gusta gustar?
- Pasando a un tema más familiar, ¿cómo concilia su vida personal con la profesional?
- Yo salgo en varios programas. Pero esos programas se graban en etapas diferentes del año. ¡No es que yo esté metido todo el día en Antena 3! Así que mi mujer, que es la CEO de nuestra productora, y yo intentamos conciliar al máximo... y creo que lo estamos consiguiendo. No me pierdo las cosas importantes de mis hijos, porque no me lo perdonaría.
- ¿Se sabe las tutorías de los niños?
- Mañana [en referencia al miércoles 8], que no grabo Pasapalabra, tengo una, a las 14 horas, con la profesora de mi Lola. Creo que en eso tenemos que estar tanto los padres como las madres.
- Entre su esposa Sara y usted, ¿quién es el más estricto con los pequeños?
- Soy yo. No es que sea el malo, porque ninguno es el malo. Pero a la hora de marcar algo, lo hago yo... y su madre, cuando hace falta, también lo hace.
- Su hija Lola tiene ocho años y su hijo Leo, cinco. ¿Hay posibilidades de que traiga más niños al mundo?
- No. Yo estoy feliz como estoy, disfrutando mucho e invirtiendo en el futuro de mis hijos. Tengo ahorros pensando en ellos.
- ¿Y en qué más ha invertido su dinero?
- Tengo la suerte de tener mi casa y otra en Sevilla, donde vive mi hermana. Pero no me he metido a invertir en nada que no controle. De hecho, me estoy formando para saber en qué invertir. Mi madre, en su día, me dijo "guarda para cuando no haya" y estoy de acuerdo en que hay que guardar, pero también hay que saber dónde colocar el dinero. Así que estoy leyendo muchísimo, porque en este país no recibimos una educación financiera para saber qué hacer con tus ahorros.
- ¿Cómo va su productora y con cuántos proyectos está?
- Va bien. Ahora estamos con Nos vamos de madre, que es un programa que hago con mi madre Mercedes y ojalá que renovemos. A mí me encantaría. Además, la productora trabaja como agencia y nosotros felices. Tenemos algunos proyectos y, aunque no son grandísimos, no han generado pérdidas. En el momento en que la productora genere pérdidas, cierro.
- ¿Se ve más de productor que de presentador en un futuro?
- Podría ser un plan B. Pero también es muy difícil ser productor. Hay que dar el paso, hay que estar avalado, saber cómo hacerlo y no equivocarte, porque te puedes meter en un berenjenal que no te corresponde. Pero, para mí, ya está siendo un gran aprendizaje.
- Para terminar: está grabando la nueva temporada de 'El desafío', con Melody, Amelia Bono y Miguel Ángel Muñoz. ¿Cree que esta nueva etapa sorprenderá al público?
- Creo que el casting es muy competitivo. Y eso, afortunadamente, es algo que se repite en cada temporada. Pero ahora participa gente que está muy en forma y sé que será un temporadón.


























