Coronada como la mujer más guapa de España hace 27 años, aparcó su carrera de actriz tras ser madre y se reinventó en coach espiritual. Este sábado estará en Budapest animando al Arsenal, el equipo que dirige su marido, Mikel Arteta, en la final de la Champions.

Lorena Bernal, en el photocall del Festival de San Sebastián de 2025, donde se presentó su última película, 'Ya no quedan junglas'.
Actualizado
Este sábado, en el Puskas Arena de Budapest se juega la final de la Champions entre el PSG de Luis Enrique y el Arsenal del vasco Mikel Arteta, (44), el entrenador de moda que ha aupado al paraíso al equipo inglés al conquistar por vez primera la Premier League y puede que hoy también la preciada orejona. El manido "detrás de cada gran hombre hay una gran mujer" se cumple a rajatabla en su caso, pues el propio Arteta reconoce que "sin ella, nada de esto habría sucedido".
"Ella" es la modelo, actriz y presentadora Lorena Bernal, (45) un bellezón de impresionantes ojos verdes que en la década de los 2000, tras ganar el concurso de miss España, se convirtió en uno de los rostros más famosos del panorama nacional. Fue imagen de Pepe Jeans, Victorio& Lucchino y Tommy Hilfiger, participó en numerosas series televisivas como El Secreto, Luna Negra, Aida y El Comisario, incluso en Estados Unidos rodó capítulos de CSI Miami o The Good Doctor.
"Es muy bonito ser imagen de tantas marcas. Sesiones de fotos, entrevistas... nada de eso me molestó nunca. Me quedo quizá con las series de televisión, era mágico disfrutar de esa familia que se creaba en los rodajes y presenciar por la calle que la gente me veía o los jóvenes salían corriendo del colegio para no perderse un capítulo. Dedicarme a la interpretación es un privilegio", confiesa Lorena a LOC.
Nacida en Tucumán de padres argentinos que emigraron a Guipúzcoa cuando tenía un año, allí conoció a Mikel Arteta. Tras nacer su primogénito, Gabriel, en 2009, se casaron y se afincaron en Inglaterra, donde el futbolista jugó en el Everton y el Arsenal y nacieron sus otros dos hijos, Daniel en 2012 y Oliver en 2015.

Lorena Bernal besa a su marido, Mikel Arteta, tras la victoria del Arsenal en la Community Shield en 2023.GTRES
Sin embargo, tras convertirse en madre, Lorena prácticamente desapareció del foco mediático y se centró en su otra profesión, la de coach y mentora de vida espiritual. "No es que dejara todo para dedicarme a mi familia, es que mis hijos se convirtieron en mi prioridad. Ni un Oscar me habría llenado tanto como tener un hijo. Como su padre vivía en Inglaterra, tuve que asentarme allí y eso me hizo reducir el volumen de trabajo, porque el mundo de la interpretación requiere muchos viajes y horas fuera de casa". Sin embargo, ahora que mis hijos están creciendo, estoy aumentando el trabajo. Hice la película Ya no quedan junglas en 2025 y me fui a Canadá para rodar un capítulo de The Good Doctor. Me apetece mucho hacer cine y también televisión, estoy con mono de interpretar".
- ¿Cómo recuerda ese salto a la fama tras convertirse en miss España en 1999 con 17 años?
- Tenía que ocurrirme sí o sí , era la realidad con la que siempre había soñado. Crecí en una familia emigrante con pocos recursos económicos y entonces estudiaba selectividad internacional en un internado de Francia preparándome para cursar psicología. De la noche a la mañana pasé a ser famosa, pero no perdí la cabeza. Además, me sentía preparada, de pequeña había estudiado arte dramático y venía de una familia de emigrantes que me transmitieron que siempre hay una forma de alcanzar nuestros sueños.
- ¿Cómo conoció a Mikel Arteta?
- Nos conocimos en 2002, en San Sebastián, donde él nació y yo crecí. Enseguida empezamos nuestra relación. Yo continué trabajando mucho, pasé dos años en Los Ángeles y cuando tenía días libres viajaba a Escocia, donde Mikel jugaba en el Rangers Glasgow. Pero en 2009, al nacer mi hijo Gabriel, paré un poco y me mudé a Liverpool, equipo por el que Mikel fichó, y tras nuestra boda al año siguiente y su fichaje por el Arsenal nos instalamos en Londres. No era compatible la intensidad de trabajo que tenía con tener una familia como la que yo quería, unida y disfrutando de cada día juntos, así que no pasaba nada por bajar el ritmo.
- Algunas feministas pondrían el grito en el cielo por eso.
- El feminismo no debe luchar contra el hombre, la lucha debe ir a organizar sistemas que permitan al ser humano, independiente de su género, raza o nivel socioeconómico, desarrollarse como elija. No me gusta que se juzgue a la mujer que decide no trabajar para cuidar de sus hijos, ni a la que no quiere hijos porque prefiere trabajar. Además, tengo tres hijos varones, desearía que el mundo no les odiara por ser hombres.
- Usted y Arteta son una pareja muy estable, ¿cuál es su secreto?
- Llevamos 23 años juntos pero no nos lo parece. Nos hemos mudado innumerables veces de casa, de ciudad, ha sido muy intenso y divertido. Nos ayuda el que ninguno limita al otro en nada, somos muy diferentes pero nos parecemos en la forma de ver la vida con honestidad y bondad. Él me inspira, me quiere, me hace reír, le veo como una red invisible que siempre está ahí para que yo salte sin hacerme daño si caigo. También he aprendido mucho de mis hijos, son lo más bonito que tengo.
- Tras frenar en el cine se reinventó convirtiéndose en coach de vida espiritual con su empresa Live love Better y también ha escrito un libro, Empieza por ti.
- Aproveché para terminar la selectividad y estudiar psicología. Ahora imparto charlas y cursos para los que quieren explorar maneras de ser felices y disfrutar de la vida, que es un verdadero privilegio. Tenemos distintas áreas: paternidad, relaciones, espiritualidad, liderazgo... En mi libro digo que solo tenemos un ticket para esta montaña rusa llamada vida y cuando acabe nos va a parecer muy corta. Sin embargo pasamos el tiempo tratando de alcanzar metas cuando solo se gana viviendo el momento y sacándole el máximo jugo. Además, únicamente nuestra existencia será plena si abrimos nuestro corazón, le permitimos amar y conectamos con nuestra verdadera esencia. Quien vive atado a lo material generalmente siente gran vacío.
- ¿Cree que estas enseñanzas han influido en las originales técnicas que utiliza su marido para entrenar? Cuentan que un día contrató unos carteristas que simularon robar a los jugadores para que aprendieran a estar siempre atentos.
- Supongo que los dos nos hemos influido mutuamente. Mi manera de salvaguardar nuestro hogar le ha permitido centrarse en lo suyo y sentirse sostenido en las bajadas y subidas de su profesión. Aunque yo no dejo que nuestra vida dependa de que el equipo gane o pierda, le amamos y estamos orgullosos de él independiente de su éxito. Mikel tiene una cosa que admiro muchísimo: es muy creativo y no teme los juicios de los demás, se atreve con todo si cree que es para bien, yo siempre le animo a que sea él mismo, esa es su magia.
- ¿Qué le pide a la vida ?
- Mi único deseo es poder seguir compaginando todos los amores de mi vida: mis hijos, mi marido, mi familia y mi profesión.
- ¿Va a ir a la final de Champions?
- Sí, estaré en Budapest animando al Arsenal, me encantaría que todo el esfuerzo y el trabajo que han hecho se lleve el premio de ganar este súper trofeo.






























