Personajazos

La baronesa Thyssen, en una imagen reciente.
Alberto Rey
Actualizado
Las presentaciones de temporada de plataformas como Apple TV o Netflix son eventos repletos de estrellas. Por la �ltima de Apple TV desfilaron Harrison Ford y Michelle Pfeiffer, entre otros. Ese es el nivel. Incluso los eventos locales de estas compa��as son una exhibici�n de poder de convocatoria de, como se dice en el sector, "talentos".
En una de Netflix vimos a Aitana y a Alcaraz, por ejemplo. Un par de a�os antes la misma plataforma dio un golpe de efecto parecido: entre avances de Un fantasma en la batalla y la nueva Mi querida se�orita, apareci� Tita Cervera. La baronesa iba a ser el sujeto de una serie documental y ah� se dio la noticia. Esa serie, que sepamos, no se hizo, con lo cual hay por ah� un documental mejor todav�a: el resultante de contar el proceso fallido de Tita, el documental.
En Arde Madrid Tita aparec�a brevemente, interpretada por Cristina Alarc�n. La serie de Paco Le�n y Anna R. Costa se asomaba al concurso de misses que gan� Cervera en 1961. 24 a�os m�s tarde �sta se casaba con el bar�n Thyssen, consiguiendo as� un ascenso social instant�neo. Entre boda y la inauguraci�n, en 1992, del madrile�o Museo Thyssen, s�lo pasaron siete a�os. Ah� fue Madrid la que consigui� un ascenso art�stico r�pido, con una pinacoteca de primer nivel que nos ha dado, como pa�s, tantas alegr�as como dolores de cabeza.
Lo curioso es que la posici�n social de Carmen Thyssen no le ha garantizado nunca el estatus de gran se�ora de la cultura. Quiz� porque compatibiliza ser literalmente eso con unas exhibiciones de mal gusto tan entra�ables como chirriantes. Hay pocos cuadros m�s feos en el planeta Tierra que el retrato de la baronesa firmado por Ricardo Macarr�n. Ese que todos los visitantes del Thyssen est�n casi obligados a ver. Ese en el que, a los pies de la se�ora, hay un pobre perrito abochornado por pasar a la posteridad de una manera tan hortera. El Tita, el documental que yo escribir�a estar�a narrado por ese animal. Comenzar�a la serie con el perrete posando para Macarr�n, mientras una voz en off (pienso en Daniel Fez) dice "ustedes se preguntar�n c�mo he llegado hasta aqu�".
Igual que Arde Madrid contaba la Espa�a de su �poca a trav�s de los ojos de los sirvientes de una Ava Gardner temporalmente instalada en Madrid, Tita recorrer�a la vida de Tita a partir de un perro que, como ella, sin comerlo ni beberlo termin� rodeado de arte, pol�micas, dinero y delirio. Entro en la web del Pink Elephant, el proyecto hotelero de Carmen Cervera en la Costa Brava, y flipo con lo ordinario que es todo. El Mata Mua de Gauguin y un sitio as� pueden coexistir en el mismo universo. El universo de Tita. Pocas personas m�s dignas de una serie de Netflix que ella.























