La defensa del hijo del fundador de Mango recurre el auto de la juez instructora y pide a la Audiencia de Barcelona revocar todas las medidas cautelares impuestas

Jonathan Andic a su salida de los juzgados
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Jonathan Andic llamó llorando al 112 tras la caída mortal del padre y fundador de Mango, Isak tenía problemas en las rodillas y la explicación de las dos visitas previas a Collbató. Estos son algunos de los argumentos que esgrime su defensa, liderada por el abogado Cristóbal Martell, en el recurso en el que rebate uno por uno los indicios de la juez en el auto en el que dictó prisión provisional eludible bajo el pago de un millón de euros de fianza. La causa está abierta por homicidio.
En concreto, la defensa de Jonathan denuncia en el recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona la "endeblez" de los "pretendidos" siete indicios recabados por los Mossos d'Esquadra y asumidos por la juez para atribuirle el homicidio de su padre Isak, además de criticar la "denuncia social" anticipada que ha conllevado el "cuidado goteo en la filtración de las líneas de investigación policial" de un proceso que califica de "embrionario".
Uno de los aspectos que más llaman la atención es la primera conversación que Jonathan tuvo con el 112. En ella, pide ayuda y explica: "Mi padre se caído...estamos en Collbató, se ha caído [lloros]". Cuando la operadora le pregunta (por primera vez) si se ha caído o tropezado, repite: "Se ha caído por un barranco, por favor envíen a alguien, envíen a una ambulancia, envíen a alguien, por favor".
La llamada se transfiere inmediatamente a los Bomberos: entonces, se escucha como Jonathan llora y vuelve a repetir:" "Mi padre se ha caído". Un poco más tarde, una enfermera se vuelve a poner en contacto con él y le dice que están de camino. El primogénito reitera que su padre se ha caído: "No lo veo, no lo veo y no me responde. Se ha caído por un barranco. El problema es que no se dónde está".
En cuanto a las visitas previas de Jonathan al sendero de Collbató, el primogénito niega haber acudido tres veces al mismo lugar de la caída en los días previos -un aspecto clave para que la magistrada apreciase premeditación- y explica que fueron solo dos y para hacer excursiones: los días 7 de diciembre y el 10 (cuatro días antes de la muerte de Isak), cuando tuvo que abortar la caminata debido a las inclemencias meteorológicas.
Sobre la huella localizada en el lugar de la caída, la defensa denuncia que el informe de la Unidad de Montaña de los Mossos en el que concluían que la pisada "no se pudo realizar de forma fortuita" tras realizar diez simulacros no tiene ningún valor científico, porque la zona no fue ni aislada ni acordonada, por lo que estuvo "contaminada".
Jonathan Andic también esgrime una caída previa de su padre por una dolencia en las rodillas (gonartrosis bilateral en ambas). Es decir, tenía problemas, una afectación que podría explicar "la ausencia de lesión palmar y caída en tobogán", que tuvo en Collbató, Sobre el momento y a diferencia de los Mossos y de la jueza, la defensa asegura que no existen contradicciones en las cinco declaraciones que Jonathan hizo a emergencias, los Mossos y ante la juez describiendo el accidente: el hijo iba delante, oyó un ruido y se giró, y no vio la caída porque estaba de espaldas pero sí apreció un "cuerpo rodando".
Además, subraya que el informe elaborado por la Unidad de Intervención de los Mossos de la Unidad de Montaña concluyó que sobre la caída "no se pueden determinar las causas que generan la caída ni la participación de otras personas en el desarrollo de los hechos causantes de la muerte".
También se detiene el recurso en la relación personal que mantenían padre e hijo. La defensa niega que hubiera desencuentros, "manipulación" u "obsesión por el dinero", como esgrimía el auto de la juez, con mensajes y varias declaraciones de sus hermanas e incluso de Toni Ruiz. También destaca que los mensajes de whatsapp entre ellos (Isak y Jonathan, más la terapeuta) analizados "se expresan en un contexto clínico de una terapia psicoanalítica fuertemente directiva en que se potencia por el terapeuta cierta confrontación de acción y reacción para encontrar el crecimiento. Bajo ese prisma y contexto, deben ser leídos y entendidos".
Con todo, la defensa pide a la Audiencia de Barcelona que revoque todas las medidas cautelares impuestas al hijo del fundador de Mango.





















