Las víctimas del siniestro protestarán hoy ante el Congreso para exigir transparencia y responsabilidades en el accidente

Los servicios de emergencias acceden a la zona del siniestro ferroviario de AdamuzEL MUNDO
Actualizado
46 rosas y 1.000 espinas es el nombre que llevará la nueva asociación que barajan crear algunos de los familiares de víctimas y heridos del accidente de Adamuz (Córdoba) a raíz de la división que ha creado la señalización de los servicios de Emergencias en 112.
Lo comunicó ayer en una entrevista concedida a la radio Cope Fidel Sáenz, hijo de una de las víctimas de la colisión, que subrayó el dolor de las familias en mitad de los cruces de acusaciones en el escenario político. "No es momento, no se acuerdan realmente de lo que estamos pasando mal", expresó Sáenz. Él, que valora positivamente la actuación de Emergencias y la atención recibida dado el caos de la situación, describió el accidente como "una ruleta rusa, que nos han puesto a jugar en ella y que al final ha atravesado la sien de 46 personas". Con todo, era una situación "que podría haber sido evitada".
La actuación de los servicios de Emergencias en el accidente de Adamuz ha creado cierta división entre las víctimas al ser cuestionada por la que hasta ahora era la única agrupación de afectados, Asociación de Víctimas Descarrilamiento Adamuz. Mediante una carta enviada por los abogados que les representan, denunciaron la semana pasada que el 112 "funcionó con lápiz y papel debido al bloqueo informático". Pero en resumen, con la misiva las víctimas reclaman más explicaciones, que se depuren responsabilidades, y que se garantice un servicio adecuado en los centros de coordinación de Emergencias para situaciones críticas.
Esta carta fue referenciada ayer por el ministro de Transportes, Óscar Puente, para poner ayer en la diana a los servicios de Emergencias al pedir que los responsables del 112 de Andalucía den sus explicaciones sobre la tardanza en la prestación del servicio de atención a las víctimas en el accidente ferroviario del pasado 18 de enero. La de las víctimas es "una denuncia gravísima", valoró Puente antes de puntualizar que en lo referido al balance de muertos y heridos del siniestro "hay una parte muy importante, evidentemente, que se debe al accidente, pero hay otra que puede haberse debido a una atención retardada a las víctimas".
"Lo que dicen las víctimas, y es algo que también hay que esclarecer, es si precisamente una negligencia, del modo que sea, en la prestación del servicio 112, pudo conducir a que hubiera personas que fallecieran como consecuencia de esa prestación de atención tardía", argumentó durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El ministro sacó a relucir esta responsabilidad de los servicios de Emergencias el día previo a que la misma agrupación a la que se remite, la Asociación de Víctimas Descarrilamiento Adamuz, se concentre a las puertas del Congreso para pedir "respeto a las víctimas", más transparencia sobre lo sucedido y sobre todo, que un accidente así no se vuelva a repetir. Para ello es necesario, consideran, más inversión en infraestructuras, la cual es responsabilidad del departamento que dirige Puente.
Además, las víctimas llevarán hoy al Congreso su reclamación de responsabilidades que, igualmente, ya transmitieron a la cúpula de Adif en una reunión celebrada hace una semana con Pedro Marco de la Peña, el presidente del gestor de infraestructuras. "Como máximo responsable debería dimitir por un accidente en sus instalaciones", declararon entonces las víctimas, a lo que Marco de la Peña se ha negado.
Pero ayer Puente aprovechó su comparecencia ante los medios para recordar las "innumerables" veces que que él y el resto de miembros de Transportes han intervenido para dar explicaciones -técnicas- sobre el accidente, antes de insistir en que "es hora de que empiecen a explicarse" desde el 112 de Andalucía.
Aunque precisamente la última comparecencia de Adif, fue menos para escalerecer y sí para desautorizar las conclusiones de la investigación de la Guardia Civil, que trabaja en paralelo a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) para investigar las causas del siniestro. Los agentes sostienen ante la juez que los sistemas de prevención de Adif detectaron una caída de tensión 22 horas antes del siniestro, por debajo del umbral de alarma pero suficientemente sostenida en el tiempo como para despertar algún tipo de alerta que no llegó.
No obstante, según expresó el lunes Adif, son "interpretaciones incorrectas" por parte de la Guardia Civil "en un contexto muy técnico". "No hay debate en este sentido", expresó Marco de la Peña. Fue incluso más allá y aseguró que accidente ferroviario no se debió a un problema de mantenimiento de las infraestructuras de alta velocidad, aunque soldaduras y carriles son las principales hipótesis para explicar el accidente y días después él mismo se comprometió a disparar el presupuesto en esta partida.

























