La presidenta del Banco Central Europeo descarta una dimisión antes el 2027 pese a la "tormenta severa" que atraviesa la eurozona por el choque energético derivado de la guerra en Oriente Próximo

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine LagardeAFP
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La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha afirmado este martes que no abandonará su cargo antes de tiempo mientras la economía mundial se enfrenta a una tormenta severa.
"Esta capitana no va abandonar el barco", ha dicho Largarde, en medio de trascendidos a principios de este año que apuntaban a que dimitiría del cargo antes del final de su mandato en la cabecera de la autoridad monetaria europea.
Unas declaraciones que se dan en medio de la crisis energética que se vive a nivel mundial por el conflicto en Oriente Próximo y que mantienen en vilo el transporte de petroleo y gas en el Estrecho de Ormuz que produce una carga más a la zona euro ante las negociaciones paralizadas entre Irán y Estados Unidos.
Frente a esto, Largarde ha declarado que "cuando se observan grandes perturbaciones, una reducción del suministro energético, cuando se ven amenazas para el crecimiento, riesgos al alza para la inflación... esos son asuntos serios a los que debemos prestar atención", ha insistido a BloombergTV al margen de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Con todo, las últimas informaciones reveladas por el diario Financial Times afirman que si decidiera marcharse antes de tiempo, Lagarde daría a los líderes de Francia y Alemania la oportunidad de decidir su sustitución antes de las elecciones fracesas.
Ante las apuestas de los analistas que apuntan a una subida de los tipos de interés por parte del BCE este mismo mes para mantener la inflación bajo control, Lagarde ha evitado pronunciarse sobre qué decisión podría tomar el banco central.
Además, jefa de la entidad monetaria celebró que la victoria de las elecciones húngaras del fin de semana del partido político proeuropeo Peter Magyar, que derrotó al lider nacionalista Viktor Orbán, y las seáles de que está interesado en adoptar el euro.
"Me alegra que lo esté contemplando con un enfoque muy positivo", ha afirmado Lagarde, al tiempo que el proceso de adhesión a la moneda única podría llevar algún tiempo.

























