Omega presenta reinventa el reloj James Bond y lo saca del videojuego 007 First Light.

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Desde que James Bond luciera un reloj Omega en Golden Eye en 1995, la marca suiza ha acompañado las aventuras del agente secreto. La última incursión ha sido en un videojuego de acción y aventuras. Con el nuevo Seamaster Diver 300M Chronograph 007 First Light, la manufactura ha convertido un modelo ficticio en un objeto real.
En la narrativa del avatar, el reloj ayuda a que los jugadores consigan su estatus 007. Dentro de la pantalla, Bond usa el reloj como herramienta gracias a sus funciones, que incluyen un dispositivo de hackeo capaz de desactivar equipos electrónicos y una potente correa láser.
En la versión real, el cronógrafo (9.200 euros) destaca por su tamaño de 44 milímetros en acero inoxidable. Tiene un bisel de cerámica negra con una escala de buceo de esmalte blanco y una esfera de cerámica negra con las ondas del Seamaster. Es una paleta sobria que recibe la calidez del oro bronceado del segundero. Su correa NATO en negro, gris y beige evoca sutilmente la estética militar del videojuego y permite a los fans de 007 vestir como el icónico espía.
El envío es especial, cada reloj se entrega en una caja inspirada en la maleta que transporta los relojes Omega dentro del videojuego.























