Ee necesario que el paciente tenga una actitud activa hacia la recuperación

Una persona con el brazo en cabestrillo.
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La Seguridad Social protege a los trabajadores que se encuentran de baja médica. Durante el tiempo que dura la incapacidad temporal, la persona recibe una prestación económica que le permite seguir teniendo ingresos, a pesar de no estar pudiendo trabajar.
Para percibirla y no perderla, hay que cumplir una serie de requisitos. De lo contrario, la Seguridad Social puede retirarla. Concretamente, el trabajador debe tener una actitud activa y responsable que le permita avanzar hacia la recuperación y reincorporarse a su puesto de trabajo lo antes posible.
Si se da el caso de que el sistema entiende que el paciente está alargando su dolencia sin motivo, con el objetivo de seguir cobrando sin volver a su empleo, puede ser sancionado. En este sentido, hablamos de medidas como dejar de tomar la medicación prescrita, no acudir a las sesiones de rehabilitación o negarse a una operación que viene recomendada por los médicos.
El artículo 175.2 de la Ley de Seguridad Social lo señala claramente.
- "Podrá ser suspendido el derecho al subsidio cuando, sin causa razonable, el beneficiario rechace o abandone el tratamiento que le fuere indicado".
Debe haber causa razonable
Aunque la ley es contundente al respecto, lo cierto es que permite un cierto margen al incorporar el concepto de causa razonable. En este sentido, el paciente puede negarse a continuar un tratamiento si cuenta con informes médicos contradictorios que desaconsejen el mismo, si puede suponer un riesgo para su salud o cualquier otro motivo de peso.
En estos casos, la Seguridad Social deja abierta la puerta a que el enfermo pueda presentar las evidencias que sean necesarias y podría seguir cobrando la prestación en el caso de que la Administración acepte sus justificaciones.
Por tanto, durante la incapacidad temporal, el paciente deberá tratar de recuperarse lo antes posible y poner de su parte para la curación.






















