La Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz expresa su malestar con la actuación del Gobierno y exhorta a Óscar Puente a mantener una nueva reunión
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Cuando han pasado casi tres meses desde la tragedia ferroviaria en la que fallecieron 46 personas en Adamuz, supervivientes del accidente y familiares de las víctimas se han plantado ante las puertas del Congreso de los Diputados para leer un manifiesto y expresar su queja. "Señor ministro de Transportes, presume de haberse sentado hace dos meses con tres de nosotros. Hoy tiene aquí a más ciudadanos. ¿Somos suficientes ya para salir a recibirnos?", ha expresado Mario Samper, presidente de la Asociación de Víctimas de Adamuz, a través de un megáfono ante una multitud de manifestantes y periodistas.
La asociación también ha mencionado la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "Señor presidente del Gobierno, una vez más, ¿dónde está?", lamentaron en la concentración. Además, expresó su opinión sobre el trato que han recibido desde el Estado: "La forma en que un país trata a sus víctimas define la calidad de su democracia, y hoy por hoy, sentimos una vergüenza dolorosa y corrosiva hacia nuestra clase política".
Los familiares y víctimas están hartos. Además, muchos de ellos denuncian que no han recibido aún una compensación justa por lo ocurrido: "A mí lo único que me ha llegado han sido los 81 euros de devolución del billete de tren", explica a EL MUNDO Noelia Ruiz, que viajaba en el vagón 8 del Iryo.
Irene Mármol, otra pasajera de ese mismo tren el día del accidente, ha compartido su descontento con el papel de las aseguradoras de Iryo y Renfe: "Las aseguradoras de ambas compañías están tirando a la baja y en su valoración previa no contemplan indemnizarnos por el daño psicológico, aunque sí podremos reclamarlo a través de la Responsabilidad Civil". Respecto a las consecuencias psicológicas por el accidente, la asociación ha defendido que "hay personas con terror a coger el metro, incluso a apagar la luz por la noche", además mandar un mensaje claro a los operadores de los trenes y sus seguros obligatorios: "Ustedes nos tratan como expediente a cerrar con el menor coste posible".
En relación a las piezas que Adif retiró del lugar del accidente sin permiso de la Guardia Civil, Samper ha mostrado su preocupación en conversación con este diario: "El día que me enteré de eso me costó muchísimo dormir, porque todo lo que sea alterar pruebas del sitio de que es objeto de la investigación, con esa impunidad, con nocturnidad, nos parece tremendo. Estamos muy indignados con eso y con otras muchas cosas que están sucediendo alrededor del accidente". Samper es otro de los afectados que aún no ha recibido la indemnización que le corresponde.
La colaboración de Adif, que es la principal señalada como presunta responsable en la investigación del accidente por un fallo en la soldadura, ha sido puesta en duda, tanto por la Ciaf, como por la Guardia Civil, que investigan el caso para la jueza de Montoro. Adif señaló que el tramo donde se produjo el siniestro era nuevo, cuando en realidad la antigüedad de las piezas que unían la soldadura era dispar, y fue reprendida por la jueza por intervenir en el escenario del accidente.
Además, Adif entregó documentación incoherente sobre la pieza clave del caso, que es la soldadura. Su presidente, Marco de la Peña, ha rechazado dimitir, ha desautorizado el último informe de la Guardia Civil y sostiene que el accidente no tuvo que ver con un problema de mantenimiento, aunque se ha comprometido a ampliar en 1.800 millones de euros su inversión en en este apartado, a raíz de la tragedia.
Sin embargo, cuando Ruíz se ha puesto ante el megáfono, ha expresado que "queremos dimisiones y dignidad política. Las víctimas no somos ese enemigo silencioso y molesto que quitarse de encima cuanto antes. Adamuz no fue un accidente. Fue un cúmulo de irresponsabilidades en cadena por las que debe pagar del primero al último responsable. Adamuz fue totalmente evitable".
























