惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

S
SegmentFault 最新的问题
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
WordPress大学
WordPress大学
博客园 - 【当耐特】
月光博客
月光博客
Vercel News
Vercel News
D
Docker
I
InfoQ
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
博客园 - 叶小钗
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
GbyAI
GbyAI
有赞技术团队
有赞技术团队
雷峰网
雷峰网
博客园 - 聂微东
小众软件
小众软件
Y
Y Combinator Blog
腾讯CDC
L
LangChain Blog
The GitHub Blog
The GitHub Blog
宝玉的分享
宝玉的分享
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
T
The Blog of Author Tim Ferriss

Actualidad Económica

El Mundo Aldi busca personal para siete nuevos locales que abrirán en los próximos tres meses El Mundo Pymar y Cunef Universidad unen fuerzas para formar a los l�deres del naval del futuro: "Espa�a es un referente mundial en el sector y nuestro compromiso es que siga si�ndolo" Estas son las mejores cuentas de ahorro de abril de 2026 La medida para acabar con el 'spam' telefónico: el Gobierno obligará desde octubre a usar el prefijo '400' en las llamadas comerciales Eur�bor hoy, jueves 16 de abril: se consolida la tendencia a la baja El Mundo La inflación en España sube más por la guerra en Irán que en la UE, donde se elevó al 2,8% en marzo Repsol firma un acuerdo con el Gobierno de Delcy Rodr�guez y recupera el control de sus operaciones en Venezuela Trump amenaza con despedir a Jerome Powell si permanece en la presidencia de la Fed más allá de su mandato La economía de China resiste el shock global El FMI elogia al gobierno de Milei y le enviar� mil millones de d�lares, en medio de las crecientes tensiones econ�micas en Argentina Uno de cada cinco euros adjudicados de los fondos europeos se ha ido a la construcción Los jefes de Indra, a la plantilla: "Aqu� hay mucho salseo. Hay que llevar a la empresa a una escala europea. O todos o ninguno" La coartada del caos Inditex sufre un acceso no autorizado a datos de clientes, pero descarta filtración de datos sensibles y daño a sus sistemas EEUU no prorrogará la exención de las sanciones al petróleo ruso ¿Vuelas con Volotea? La aerolínea podrá cobrarte un extra de 14 euros por la escasez de combustible Los hombres sufren el 93% de los accidentes mortales durante la jornada laboral Por qué Substack está cavando su propia tumba y ya no es un refugio para escritores EY pone en marcha el primer campus corporativo en el corazón financiero de Madrid: 33.500 metros cuadrados para albergar a más de 5.000 profesionales El FMI pide a los países que preparen ya a sus economías para el impacto global por la crisis en Irán: "No hay margen para la complacencia" Olóndriz, nueva presidenta de la AIReF y ex de Hacienda, defiende su independencia: "Espero que los que han puesto en cuestión mi idoneidad me vayan conociendo" Bruselas presenta su aplicaci�n de verificaci�n de edad con Espa�a entre los pa�ses pioneros: "Da a los padres una herramienta para proteger a los ni�os" Herm�s y el factor Ir�n: por qu� el desplome del 10% en Bolsa asusta al lujo Eur�bor hoy, mi�rcoles 15 de abril: sigue la tendencia a la baja El informe del PP sobre el apagón en el Senado culpa a Red Eléctrica, al Gobierno y a la CNMC: "No fue un accidente imprevisible" Las víctimas de Adamuz claman justicia frente al Congreso de los Diputados: "Señor presidente del Gobierno, una vez más, ¿dónde está?" La AIReF eleva al 3,2% la inflación por la guerra y avisa: el déficit público subirá este año por primera vez desde 2020
La resaca del dinero barato
Francisco Rodríguez · 2026-06-11 · via Actualidad Económica
Un hombre pasa junto al logotipo del euro en el centro de visitantes del Banco Central Europeo (BCE), en la sede del banco central en Fráncfort.

Un hombre pasa junto al logotipo del euro en el centro de visitantes del Banco Central Europeo (BCE), en la sede del banco central en Fráncfort.AFP

Actualizado

Conviene desconfiar de quien te despierta, sobre todo si es el mismo que te durmió. El BCE ha subido los tipos al 2,25% y la tentación es repartir los papeles de siempre: el banco severo, el país manirroto, el adulto que entra en la fiesta y apaga la música de golpe. Pero los papeles no encajan tan limpios. El que apaga la música hoy es quien la puso a todo volumen durante una década entera. La misma mano que sube ahora los tipos es la que antes los hundió bajo cero y nos dejó creer, con paternal indulgencia, que el dinero podía no costar nada.

Y nos lo creímos. Esa es la parte incómoda. Porque es comodísimo contar esto como una historia de buenos y malos —la hormiga contra la cigarra— y es mentira que sea tan limpio. La anestesia la administró el BCE, cierto, pero el brazo lo pusimos nosotros, y lo pusimos encantados. Diez años de financiación regalada y los fundimos en lo que se evapora en el instante mismo de cobrarse: gasto corriente, transferencias, subvenciones, cuentas prorrogadas un ejercicio tras otro porque elaborar un presupuesto era asomarse a un espejo, y daba pereza el reflejo. No sembramos nada que rinda mañana. Compramos un presente confortable a plazos, y firmamos los plazos, sin pudor, en nombre de quien todavía no había nacido para negarse.

Así que cuando hoy alguien señale con el dedo a Fráncfort, tendrá razón a medias, que es la peor de las razones porque consuela sin curar. Tendrá razón en que el BCE sube en parte por la inflación y por no descolgarse de una Reserva Federal anclada un punto más arriba; en que el euro flaquea y hay que sostenerlo; en que el sur de Europa baila siempre una partitura escrita en Berlín. Pero confundirá el termómetro con la fiebre. El banco no nos enferma: se limita a tomarnos la temperatura.

Porque ahí está lo que de verdad escuece, y no es el cuarto de punto. Es que la subida sea, al mismo tiempo, buena noticia y humillación, sin que podamos quedarnos solo con una de las dos. Buena, porque al fin hay una señal de precio tras años de silencio anestésico, y el dolor, aunque no lo parezca, es información valiosa: nos dice dónde estamos realmente parados, qué pesa cada cosa, cuánto vale lo que dábamos por gratis. Humillación, porque esa señal no la da un Gobierno que decide con la cabeza alta, la da un banco que obliga. No brota de una convicción nuestra, se nos impone desde un edificio de Fráncfort. Madurar está bien en tiempos de excesos de gasto y de lamentación. Que te obligue a madurar un extraño, a empujones y a deshora, es otra cosa bien distinta, y no precisamente un motivo de orgullo y nos sucede a menudo. Este es solo el principio de las subidas de tipos.

El hipotecado, por cierto, puede respirar tranquilo: el Euríbor descontó todo esto hace meses, mientras mirábamos hacia otro lado, y su cuota apenas se inmuta. El que debe tener cuidado es el Tesoro. Cada décima de más encarece los intereses de una deuda que no compró futuro, solo presente. Es el agujero callado que no abre telediarios porque no tiene rostro de víctima, ni pancarta, ni quien lo defienda.Lo paga, en diferido, el contribuyente de mañana. Una generación brindó hasta el amanecer y a la siguiente le toca fregar los vasos sin haber probado siquiera el vino.

No pidamos, entonces, que vuelva el dinero barato (aún sorprende que algunos lo han esperado hasta hace poco). Fue el regalo que nos volvió imprudentes, la música que confundimos con bienestar solo porque sonaba fuerte y duró mucho. Pero no celebremos tampoco al que la apaga. No salva a nadie, solo retira lo que él mismo había servido, y nos deja a solas y a oscuras con la tarea que nunca quisimos hacer con la luz encendida. La resaca no la inventa el dinero que va a volverse más caro. La dejó servida el barato de ayer. Nos la bebimos nosotros brindando por un futuro que pagaría otro.