



























Renfe y Adif buscan desde hace algo más de dos semanas, sin encontrarla por el momento, una posible rotura en vía que ha producido marcas en las ruedas de varios trenes, uno de ellos Alvia, en las líneas entre Madrid y Extremadura, según ha podido confirmar EL MUNDO y confirma la propia compañía ferroviaria.
Conductores de convoyes de esos trayectos han sido avisados por escrito para que vigilen con intensidad las vías, y para que registren posibles vibraciones que dirijan a la localización de la posible deficiencia, por el momento sin éxito. Tampoco han arrojado conclusiones los trenes auscultadores que han sido enviados ex profeso, como ha podido saber este diario, a recorrer las líneas en busca de la rotura.
Ambas empresas admiten que la causa de dichas marcas no aparece y fuentes del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) han admitido a este diario su "preocupación" ante la situación, con el precedente de Adamuz (Córdoba) tan cercano: la catástrofe con 46 muertos provocada, presuntamente, por la rotura no detectada de una simple soldadura, como se va confirmando en la investigación judicial que dirige el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montoro.
Ninguno de los trenes afectados por la rotura que se busca ahora es de alta velocidad. Fuentes oficiales de Renfe aseguran que las marcas "no son similares" a las descubiertas tras Adamuz -algo que contradicen fuentes de mantenimiento consultadas por este diario-, y señalan que existe la sospecha de que las marcas pueden originarse en la proximidad de los talleres de Atocha (Madrid), fuera de los recorridos ocupados por viajeros.
No obstante, las mismas fuentes de Renfe admiten que se ha avisado a los conductores para que colaboren en la búsqueda así como a Adif de la deficiencia en los recorridos entre Madrid y Extremadura, que aún no ha aparecido tras dos semanas de intensa búsqueda.
Fuentes de mantenimiento señalan, en cambio, que las marcas sí podrían guardar similitudes con las previas al accidente de Adamuz -22 horas antes de siniestro la vía estaba ya rota y fue dejando muescas en los trenes que por allí pasaban-, y que, aunque la situación debe valorarse "con toda la cautela posible para no alarmar a la población", se trata de muescas "inhabituales" de hasta "dos milímetros" de anchura.
Terceras fuentes internas conocedoras del problema consultadas por este diario, no obstante, relativizan la aparición de estas marcas en las líneas presuntamente entre Madrid y Extremadura aseguran que "también" han aparecido muescas en trenes que transitan por Barcelona y Burgos, y que es algo "relativamente habitual". Ni los maquinistas de Semaf lo ven así, ni tampoco las fuentes de mantenimiento consultadas por EL MUNDO que han accedido a las características de los rastros.
La voz de alarma, según datos confirmados por EL MUNDO, llegó hace aproximadamente dos semanas, en torno al 30 de marzo, a los talleres de la empresa a la que Renfe tiene subcontratado el mantenimiento de sus trenes en Badajoz. Desde Madrid se les pedía que revisaran un tren que no estaba habitualmente dentro de su rango: en concreto el Alvia Madrid-Badajoz.
La comprobación, realizada prácticamente ese mismo día, arrojó resultados "llamativos" para los servicios de mantenimiento de la localidad pacense, según fueron trasladados a Madrid: hallaron en una de las dos hileras de ruedas del tren esas muescas regulares de dos milímetros, compatibles con haber transitado en varias ocasiones por una rotura de vía.
En una de las ruedas, por ejemplo, se llegaron a encontrar tres marcas iguales, presuntamente pertenecientes a tres pasos diferentes por el mismo lugar de la vía deteriorada.
Los datos fueron enviados rápidamente a Madrid, desde donde se les solicitaron comprobaciones en otros trenes que suelen transitar el corredor extremeño. De nuevo, en dos esos trenes aparecieron marcas exactamente iguales.
Se activaron en ese momento los protocolos de búsqueda admitidos a EL MUNDO por Renfe. Se trataba de encontrar el punto de las vías en que una posible rotura o deficiencia pudiera haber causado marcas en las ruedas, al soportar estas sobre sí las 40 toneladas de peso de cada uno de los vagones.
Así, se enviaron trenes auscultadores a recorrer el corredor Madrid-Mérida, para tratar de encontrar algún indicio gracias a sus sensores de alta precisión, que controlan la geometría de la vía y el desgaste de los carriles. Al no hallarse nada, y ante las dudas acerca de cómo circunscribir el rastreo, también se incluyó el recorrido Badajoz-Sevilla.
Todas las fuentes consultadas por este diario coinciden en la necesidad de valorar la situación "con prudencia" y "sin causar alarmas innecesarias", pero los maquinistas, que fueron a la huelga en febrero pasado por el empeoramiento de sus condiciones de trabajo, admiten estar "preocupados": se reunieron este martes con responsable de Adif, como parte del protocolo establecido tras el desastre de Adamuz, en el cual fallecieron dos conductores, pero "no se trataron estos asuntos", han explicado a este diario.
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