�No doy cr�dito!
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La riqueza de las empresas espa�olas siempre ha estado condicionada por la maldici�n del tama�o. Las nuestras son m�s peque�as que la media europea y, por ende, menos productivas al disponer de peor acceso a la financiaci�n y recursos escasos para innovar. Los datos dejan pocas dudas. Las firmas de menos de diez trabajadores representan el 89% del total y el 27% del empleo, cuatro puntos m�s que en el resto de la Uni�n. Esta brecha se ensancha m�s en las sociedades de menos de cinco empleados, que en Espa�a son el 77% frente al 71% del resto de pa�ses comunitarios.
El aspecto m�s preocupante de la estructura empresarial espa�ola no es su punto de inicio, sino sus problemas de crecimiento. Seg�n el Banco de Espa�a, las startups nacionales tienen un n�mero de empleados similar a las europeas. Sin embargo, al cabo de cinco a�os las espa�olas apenas alcanzan los 12 empleados frente a los 17 del resto del continente. Se han analizado con profusi�n las causas de este desequilibrio que, err�neamente, se han atribuido a la concentraci�n de empresas en los servicios, cuando el diferencial se mantiene en todos los sectores. El principal motivo parece tener m�s que ver con la complejidad regulatoria y con la fragmentaci�n del mercado interior. Seg�n el propio Banco de Espa�a, un aumento de un 10% en el volumen de regulaci�n se traduce en una p�rdida del 0,5% del empleo en las empresas que tienen menos de diez trabajadores.
En la �ltima d�cada se est� observando una transformaci�n que, si bien es insuficiente para cerrar la brecha con Europa, s� que parece ir orientada en el buen camino. En un escenario de mucho dinamismo laboral, el empleo en peque�as empresas est� cayendo a un ritmo mucho m�s alto en Espa�a que en el resto de Europa. Concretamente, a un 6% frente al 3%. Y el 55% de los puestos de trabajo creados entre 2021 y 2025 corresponde a empresas de m�s de 800 trabajadores.
Esta tendencia obedece a un cambio paulatino del tejido empresarial. Entre 2015 y 2025 s�lo existe un saldo neto de destrucci�n de empresas entre las que tienen uno y dos trabajadores, seg�n los datos de la Seguridad Social. La creaci�n de compa��as se ha concentrado de manera destacada entre las que tienen entre 10 y 49 empleados (+34%), las que cuentan con entre 50 y 249 (+35%), las de entre 250 y 499 (+46%) y las que pagan 500 o m�s n�minas (50,3%).
El aumento de la escala de las empresas todav�a no se ha traducido en una mejora estructural de la productividad. Pero s� constituye un gran punto de partida para despejar la maleza regulatoria de su camino.






















