El pago de 171 millones de dólares a los llamados "fondos buitre" debe ser aprobado por el Parlamento en los próximos diez días

El presidente de Argentina, Javier Milei, en una imagen de archivo
Sebastián Fest Buenos AIres
Actualizado
Sucedió hace casi un cuarto de siglo: el Parlamento argentino recibió con una ovación el anuncio del fugaz presidente Adolfo Rodríguez Saá, peronista, de la mayor cesación de pagos de la historia. Este lunes se supo en Buenos Aires que ese capítulo llegó a su fin, que Argentina terminará de pagar esa deuda.
"Tras muchos años de litigio, nuestros clientes llegaron a un acuerdo de principio con la República Argentina para resolver las reclamaciones de deuda pendientes", dijo el abogado Dennis Hranitzky, socio del estudio Quinn Emanuel, según revelaron Clarín y La Nación.
El pago de 171 millones de dólares a los llamados "fondos buitre" incluye una quita de entre el 30 y 35 por ciento, pero debe ser aprobado por el Parlamento en los próximos diez días.
Aquel "default" anunciado por Rodríguez Saá el 23 de diciembre de 2001 fue de 144.279 millones de dólares, que equivalían en ese entonces al 53,8 por ciento del PIB de la tercera economía de América Latina. Ningún Estado soberano había anunciado nunca una cesación de pagos de semejante volumen.
El acuerdo de pago cerrado por el gobierno del ultraliberal Javier Milei permite clausurar las demandas con intentos de embargo sobre participaciones estatales en empresas como YPF, el Banco Nación y Aerolíneas Argentinas, así como los procesos de investigación sobre activos ("discovery") que los acreedores venían impulsando. En 2012, la Fragata Libertad, buque escuela de la Armada argentina, quedó varada en Ghana por el embargo de un "fondo buitre".
Argentina logró exitosos acuerdos de pago a sus acreedores en sucesivos gobiernos en 2005, 2010 y 2016, pero subsistía un pequeño porcentaje del uno por ciento, los últimos "fondos buitre", que se negaba a aceptar cualquiera de las propuestas. El acuerdo anunciado este lunes cierra ese capítulo.
En cualquier caso, y más allá de la irresponsable cesación de pagos anunciada por aquel presidente peronista que gobernó apenas una semana, el asunto fue un fabuloso negocio para los "buitres", que compraron "los titulos 'defaulteados' a precio muy barato tras el desplome de sus precios para luego litigar en Nueva York para reclamar por el pago completo", recordó Clarín.
"Según estimaciones oficiales, en el momento del cierre del acuerdo, la operación les reportó hasta 1000% de ganancia a los holdouts".
Rodríguez Saá, ex gobernador de la provincia de San Luis, fue uno de los cinco presidentes peronistas que se sucedieron en el plazo de diez días tras la caída del radical (socialdemócrata) Fernando De la Rúa. Todo sucedió durante el estallido de la gran crisis de 2001/2002, que otro peronista, Eduardo Duhalde, potenció con una megadevaluación del peso y la ruptura de los contratos con los ahorristas antes de que comenzara la recuperación económica.
























