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El fútbol es el 'deporte bonito' (the beautiful game) y lo es por la forma y, cada vez más, frente al romanticismo de quienes añoran tiempos pasados, por las cifras que lo rodean. Cada vez van a más y con la FIFA World Cup 2026 ya iniciada se prevé, sin remilgos, que este Mundial de fútbol sea el más visto, el más seguido y el más visitado de la historia. Está considerado, de hecho, el mayor evento deportivo del mundo, por encima de los Juegos Olímpicos, de la Super Bowl o del mundial de cricket.
Sus aficionados lo respaldan porque son multitud y duplican las cifras del segundo deporte más popular, el cricket. Se calcula que en el mundo hay unos 5.000 millones de aficionados al fútbol; son otros 2.500 millones para el cricket y el baloncesto es el tercer deporte más seguido, con 2.200 millones de personas. Esto quiere decir, grosso modo, que 6 de cada 10 habitantes de este planeta se declaran fans del fútbol. Y esto explica muchas cosas, como el interés de las grandes fortunas árabes y de los fondos de capital privado por hacerse dueños de las grandes ligas europeas, también la española, o tan solo accionistas de un club para formar parte de un negocio en el que lo de menos es la venta de entradas y lo de más han pasado a ser los acuerdos comerciales o el uso que se le da a los estadios, que se han reconvertido en centros de ocio los días en los que no hay partido.

Durante el Mundial se disputarán 104 partidos, la inmensa mayoría en territorio estadounidense (78) frente a los 13 de Canadá y México. Todo es más grande que en el Mundial de Catar de 2022, hay más equipos y una capacidad en los estadios para albergar a 7,2 millones de aficionados, frente a los 3,4 millones de hace cuatro años. Todo son cifras astronómicas. Se calcula que los 48 países participantes representan el 27% de la población mundial y el 62% de toda la economía.
Estudios preliminares elaborados por la propia FIFA hablan de un impacto del Mundial 2026 sobre la economía mundial de unos 41.000 millones de dólares y la generación de 800.000 puestos de trabajo, 2 de cada 10 en EEUU. "Las millas de los viajes en avión de quienes asistan a ver los partidos triplicarán la distancia entre la Tierra y el centro del sistema solar, en beneficio de las aerolíneas", que no serán el único sector beneficiado: se habla también del sector de bebidas, ropa deportiva, restaurantes, canales por cable o satélite, redes sociales o apuestas deportivas online.
El Mundial 2026 será el evento deportivo más seguido a través de redes sociales y esto implica un desafío en cuanto a consumo de datos. No hay que olvidar que es el primero que se celebra en pleno boom de la inteligencia artificial. Se calcula que el 7% de todo el tráfico mundial de Internet será consumido por espectadores de fútbol. "Los datos son el producto estrella", sugieren desde BofA. Solo el torneo per sé consumirá 90 petabytes, 45 veces las cifras del Mundial 2022 de Catar. Un petabyte equivale 1,024 terabytes que a su vez, nos dice la IA, equivalen a 250 millones de canciones o al consumo de 500.000 millones de páginas de texto, para que se hagan idea de la magnitud del uso de datos. Pero hay más. Si en la ecuación se incluyen "los modelos de IA, simulaciones o la retransmisión de partidos, se generarán datos equivalentes a dos exabytes", que es lo mismo que decir 2.000 petabytes, o "el equivalente a 45.000 años de vídeo en máxima definición 4K".
El mundial tiene un impacto sobre los salarios de quienes trabajan allí, sobre todo en el sector servicios (hoteles, restauración y atención al público); también eleva las ventas del sector retail lógicamente y ya se está viendo un impacto sobre la inflación. "El Mundial de fútbol elevará, de media, un 1% el precio de los hoteles en EEUU para el mes de junio, continuando las subidas ya vistas en abril y mayo". El impacto es mayor en junio; se celebrarán más partidos. Ahora bien, si se mira en las once ciudades de EEUU donde se van a celebrar esos encuentros la realidad es que las habitaciones de los hoteles han disparado sus precios. En Kansas City se paga un 160% por una habitación este mes de junio/julio sobre el precio habitual. En el caso de Miami, Filadelfia o Houston la noche de hotel se ha encarecido cerca del 40%.

Desde Goldman Sachs ponen en evidencia que no necesariamente quien hospeda la FIFA World Cup es el ganador económico de la competición, ya que muchas veces es más importante ganar y el impacto que esto tiene en sus economías. Analizando las competiciones que se han celebrado desde el Mundial de 1982 en España (donde el ganador fue Italia) la conclusión es simple: "Hay un efecto marginal positivo sobre el PIB del país donde se celebra en el año del mundial, pero el efecto a largo plazo es cero".
Según cálculos de Bank of America, la industria global de los deportes generó ingresos por valor de 2,3 billones de dólares el año pasado, lo que la convertiría en la décima economía del mundo por tamaño, desbancando a Brasil, y por delante también de Canadá, Australia, México y España. E irá a más, porque la previsión es que supere los 3,7 billones de dólares para el año 2030, un 60% más.
Entre los 20 mayores equipos del mundo la temporada 2024-2025 se alcanzó un récord de ingresos histórico de 12.400 millones de dólares, según datos elaborados por Deloitte y recogidos por UBS. "Los nuevos estadios se han construido como parte de una estrategia para diversificar las fuentes de ingresos de los clubs", sostiene el banco suizo. Se calcula que algo más de un tercio de los equipos de 'las cinco grandes ligas' europeas cuenta con capital privado en su financiación o dentro del capital. Es el caso del Paris Saint-Germain, del Atlético de Madrid (con el fondo Apollo), del Liverpool o la Juventus; el fondo Oaktree acabó como dueño del Inter de Milán tras ejecutar un canje en acciones por el cobro de una deuda impagada; y luego hay quien ha recurrido a inversores privados para financiarse, como el F.C. Barcelona y su abultada deuda o el Olympique de Lyon. Otra vía es la que han tomado equipos como el Real Madrid que firmó con Sixth Street la concesión de parte de los ingresos comerciales y de eventos en el estadio Santiago Bernabéu por un periodo de 20 años a cambio de cerca de 400 millones de euros.

El negocio del fútbol generó ingresos por valor de 620 millones de euros entre las grandes ligas europeas en 2025. Pues bien, menos del 20% procede de ventas del día del partido (principalmente de las entradas); una parte muy relevante son los derechos televisivos (con 235 millones) y la comercial es la más relevante, con cerca del 43% del total.
Los analistas de distintas firmas de análisis han elaborado también sus previsiones sobre quién será el ganador estadísticamente del mundial y...voilá, Goldman Sachs cree que será España. Las semifinales se jugarán entre Francia y España y Argentina y Brasil y en la final España vencerá a los argentinos. También habían pronosticado una victoria de 3 a 0 sobre Cabo Verde y -ya que estamos- prevén para este domingo, 21 de junio, otro 3-0 contra Arabia Saudí y y un 0-2 en favor nuestra frente a Uruguay el 26 de junio.
Esta previsión tan alentadora coincide con la IA que da la victoria a nuestro país, según recoge BofA Global Research cuyos análisis de datos, en cambio, dan la victoria a Francia. Mbappé está llamado a ser el mayor goleador y el mejor jugador del torneo (MVP) será el español Lamine Yamal, dice el banco estadounidense.
Hay otra curiosidad financiera sobre este Mundial y es que el trofeo que reciba el equipo ganador será también el más valioso de la historia. La subida del precio del oro ha disparado su valor por encima de los 0,74 millones de euros.
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