Las 21 compañías nacionales radicadas en el país, confirman la seguridad de sus plantillas y activan protocolos de emergencia para asistir a la población local

Personas caminan entre los escombros tras el terremoto en VenezuelaAP Photo/Ariana Cubillos
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Las horas han sido críticas en Venezuela y así lo han mostrado las imágenes en torno a dos sismos de alta magnitud que ya se perfila como uno de los más impactantes en la historia del país sudamericano. Ante la histeria en las calles, donde los ciudadanos evacuaron de forma masiva y relataron a EL MUNDO que "los edificios tenían grietas y la nevera de la casa se desplazó metro y medio", las empresas españolas han estado atentas a los impactos de esta catástrofe natural. Venezuela es uno de los países con importantes inversiones españolas; con más de 21 empresas según los últimos datos del ICEX como Repsol, Inditex, Mapfre, Iberia, Telefónica o Meliá, son varios los sectores con presencia en la zona que han levantado una serie de medidas y protocolos de emergencia.
Fue así que tras los dos fuertes terremotos, uno inicial de magnitud 7.2 y un evento principal de 7.5 ocurridos con apenas 39 segundos de diferencia, Telefónica fue una de las primeras en levantar las alertas y anunciar sus medidas. Tal y como ha informado este periódico, la compañía activó la conectividad sin coste: "Movistar ha facilitado llamadas gratuitas a Venezuela tanto a sus clientes de líneas personales como profesionales para facilitar la comunicación a las personas con familiares o seres queridos en el país. La empresa además pondrá a disposición tarjetas eSIM para aquellas personas que deban desplazarse a Venezuela por motivos profesionales, humanitarios o de emergencia".
Así también, desde el sector de hostelería, la empresa Meliá se movilizó rápidamente. La cadena hotelera "ha puesto su hotel en Venezuela, ubicado en Caracas, a disposición de las autoridades para las necesidades de orden sanitario o solidario de emergencia que sean precisas tras los terremotos". Aunque la compañía sí reportó "daños menores como desprendimientos y caída de objetos", confirmaron que no aprecian daños materiales significativos en la estructura ni tienen constancia de pérdida de vidas entre sus trabajadores o familiares.
El sistema también ha obligado a suspender la conectividad aérea entre España y el país sudamericano debido a los daños estructurales que forzaron el cierre del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. En este contexto, Air Europa y Plus Ultra han cancelado la ruta Madrid-Caracas previsto para este jueves y han precisado que se encuentran "valorando la situación".
Por su parte, desde Iberia han señalado que la operativa hacia la capital venezolana "está cancelada" mientras evalúan los escenarios para los próximos días. Para dar respuesta a los afectados, la aerolínea ha notificado a los clientes con billetes emitidos para volar entre el 25 y el 30 de junio podrán reubicarse en nuevas fechas hasta el 15 de julio. El comunicado también detalla que se permitirá el cambio de origen o destino (en un radio de 300 kilómetros) o la solicitud del reembolso del pasaje de manera exclusiva en forma de bono.
Al mismo tiempo, el gigante textil Inditex ha confirmado que los equipos vinculados a su actividad en Venezuela se encuentran bien y no han sufrido daños personales. Sin embargo, como medida preventiva, las cuatro tiendas del grupo (Zara, Pull&Bear, Bershka y Stradivarius), que operan en régimen de franquicia en el país, permanecen cerradas. Estos locales se encuentran situados en el Centro Comercial Sambil Chacao de Caracas, un recinto de gran tamaño de donde, según los reportes de medios en Venezuela, "la gente salía conmocionada a la calle" en el momento del sismo para alejarse de las estructuras.
La preocupación también surgió en torno a la multinacional petrolera Repsol, que gestiona cuatro grandes proyectos en el país (el Proyecto Perla, Quiriquire Gas, Petrocarabobo y Petroquiriquire), abarcando un área de desarrollo y producción de 828 kilómetros cuadrados y una plantilla de 139 empleados. Sin embargo, la compañía ha disipado las alarmas y ha subraya que "no se ha visto afectado ni el personal ni sus operaciones en el país" tras la catástrofe.
Desde Mapfre, se ha activado de urgencia su comité de crisis centrado en evaluar el impacto personal y garantizar el servicio a sus clientes. Pese a que reconocen que la situación sigue siendo confusa, la empresa ha confirmado que no tienen constancia de empleados ni colaboradores heridos o fallecidos y que la empresa sigue operativa. Además, su edificio principal en Caracas no ha sufrido daños, y aseguran haber adoptado "todas las medidas para reducir el riesgo" en estricto seguimiento a las recomendaciones de las autoridades, a la espera de recabar información más precisa en las próximas horas.




















