Patrimonio
El �rea de Patrimonio analiza c�mo eliminar las visibles marcas perpetradas con llaves por los ciudadanos desde hace a�os

Pared del Templo de Debod marcada con varios nombres.
Actualizado
El Templo de Debod, uno de los enclaves hist�ricos m�s singulares de la capital y testimonio vivo de m�s de 2.200 a�os de historia, a�n conserva cicatrices, que en su mayor�a son nombres de visitantes y corazones cincelados con llaves o puntas met�licas, desde hace m�s de seis a�os. Heridas fruto del comportamiento inc�vico de algunos ciudadanos que, actualmente, el �rea de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano del Ayuntamiento de Madrid est� analizando con el fin de rehabilitar y eliminar esas marcas.
A diferencia de otros templos de la misma naturaleza, el de Debod se encuentra completamente integrado en un espacio abierto, lo que facilita su visita, aunque tambi�n lo expone a un mayor desgaste fruto de la climatolog�a o la contaminaci�n. Por el momento, nunca se ha contemplado su cubrici�n ya que "la piedra", en boca de la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, "se somete a ex�menes peri�dicos para actuar en caso de necesidad". Su otro problema fue el vandalismo, aunque esto ya fue atajado contratando vigilancia 24 horas que se encarga de velar por su bienestar en todo momento.
Seg�n apuntan fuentes municipales a este diario, desde 2020 no se ha vuelto a profanar el templo. Ahora, con el fin de devolverle su aspecto original, los t�cnicos est�n analizando cu�l es el mejor procedimiento para abordar los trabajos. "Al igual que si fuera una pintada se podr�a limpiar m�s f�cilmente, en esta ocasi�n, al haber marcas horadadas en la propia piedra, las labores son mucho m�s complejas". Por el momento, dos posibles opciones han ganado terreno: pulir las zonas da�adas, lo cual desgastar�a a�n m�s la superficie, o rellenarla con alg�n material para tapar las aberturas.
La ausencia actual de la l�mina de agua que rodea este templo, y que lleva en dique seco desde hace siete a�os, ha expuesto a�n m�s el recinto. Sin esta barrera acu�tica, y tal y como recoge Europa Press, durante los d�as de Semana Santa se produjeron intentos de acceso no autorizado al interior del recinto por parte de turistas, aprovechando la ausencia del tradicional estanque que rodea el monumento.
Marta Rivera de la Cruz asegur� a finales de 2025 que el Ayuntamiento intentar� "recuperar" la l�mina de agua que rodea el templo "m�s pronto que tarde". Dicho espacio est� aquejada de las sucesivas filtraciones que se han producido, motivo por el que se decidi� vaciarlo. Ahora, seg�n desgran� la delegada, hay un proyecto sobre la mesa para recuperar el agua que convierte esta estampa en un lugar mucho m�s fotog�nico.
Actualmente, el monumento alberga un museo de gesti�n municipal y de acceso completamente gratuito. Las entradas pueden solicitarse v�a online. As�, los visitantes pueden entrar al interior del recinto y conocer su historia, as� como transitar por el exterior y por sus caracter�sticos portales.
El templo de Debod, dedicado a Am�n, tiene una antig�edad de m�s de 2200 a�os. Tras ser regalado por Egipto a Espa�a, en 1961 fue trasladado piedra a piedra a la isla de Elefantina, en una operaci�n dirigida por el Servicio de Antig�edades de Egipto. En abril de 1968, se certific� la adjudicaci�n a Espa�a del templo, y dos a�os despu�s, sus bloques fueron transportados hasta Madrid, pasando anteriormente por el puerto de Valencia, ciudad desde la cual fueron trasladados por carretera.
La reconstrucci�n no fue una tarea f�cil: el equipo se vio obligado a reinterpretar el plano, tratando de corregir algunos errores como referencias topogr�ficas compartidas o la p�rdida de numeraci�n de m�s de 100 bloques. Gracias a su esfuerzo, desde 1972 se puede disfrutar en Madrid de esta joya arquitect�nica de tradici�n hist�rica milenaria.






















