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El Mundial de fútbol no solo mueve audiencias y emociones. También dispara el consumo de productos asociados a las reuniones frente al televisor. Entre ellos, las pipas mantienen su reinado entre los aficionados españoles, hasta el punto de convertirse en el aperitivo preferido para acompañar los partidos.
Según un estudio elaborado por El Piponazo de Grefusa con motivo de la cita mundialista, el 46% de los españoles elige las pipas para seguir los encuentros de fútbol, por delante de otros productos habituales en las reuniones deportivas. El dato confirma una tradición profundamente arraigada en España, donde el ritual de ver un partido sigue estando ligado a compartir comida y bebida con familiares y amigos.
El informe, realizado coincidiendo con el Mundial que se disputa estos días, pone de manifiesto que los grandes torneos continúan siendo un potente motor de consumo para la industria de los aperitivos. Las reuniones en casas, bares y espacios de ocio convierten cada partido de la selección en una ocasión para el consumo compartido.
La investigación también revela que el fútbol sigue ocupando un lugar central en la cultura popular española. Más de tres cuartas partes de los encuestados creen que España alcanzará al menos las semifinales del torneo, mientras que uno de cada cuatro incluso confía en que la selección vuelva a proclamarse campeona del mundo.
El estudio destaca además el peso de Madrid como principal epicentro de la pasión futbolística en España. El 46% de los participantes considera que la Comunidad de Madrid es la región donde el fútbol se vive con más intensidad, por delante de Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Más allá de los resultados deportivos, el Mundial sigue funcionando como un fenómeno social que reúne a varias generaciones alrededor de la televisión. Y en ese ritual colectivo, las pipas continúan siendo uno de los acompañantes imprescindibles para millones de aficionados.






















