Ayuntamiento
Habr� un aparcamiento p�blico de 320 plazas, una base de gr�a, gesti�n de hasta 9.000 bicicletas el�ctricas y un 'hub' de movilidad sostenible sobre las cenizas del viejo Corte Ingl�s

El edificio de El Corte Ingl�s, en M�ndez �lvaro.
Actualizado
Hace ya casi dos meses, como parte de esa pol�tica con la que poner de lleno la lupa sobre el sur de la capital, Jos� Luis Mart�nez-Almeida se�alaba con su dedo �ndice hacia Abro�igal y, m�s concretamente, hacia esos �speros y suculentos 300.000 metros cuadrados que son propiedad de Adif. El sue�o para dibujar un nuevo desarrollo urbano (bautizado extraoficialmente como Madrid Nuevo Sur) que viene de lejos. Y es que, ya se mir� de reojo hacia all� durante la era Gallard�n. Un plan que tendr�a algo menos de sentido sin la eclosi�n urban�stica de los �ltimos a�os en la otra orilla de la M-30. Es decir, sobre todo ese entorno de M�ndez �lvaro -foco de droga y delincuencia en los a�os 80- que ahora aguarda un nuevo y ambicioso golpe de bistur� a trav�s de la ejecuci�n del planeamiento Nuevo Sur-M�ndez �lvaro, aprobado ayer en el Pleno municipal.
A modo de resumen, el Ayuntamiento pasa a ser propietario del 72% de la parcela de casi 12.000 metros cuadrados sobre la que ha descansado el edificio de El Corte Ingl�s, propietario actual de ese �mbito. Ese 72% son 8.500 m2 para los que el consistorio madrile�o tiene planeado un importante espacio verde para �renaturalizar� el entorno -supondr� una inversi�n de tres millones de euros- y, como novedad de la versi�n final del texto, un gran centro de movilidad sostenible, que resultar� clave para ese espacio que piensa en un futuro de campanillas. Para ello, el antiguo aparcamiento subterr�neo del centro comercial ser� demolido y de las cenizas de sus 28.000 m2 brotar� esa base de operaciones que puede resultar capital para esa suerte de enso�aci�n que es a�n Madrid Nuevo Sur.
Un proyecto que tendr� capacidad para gestionar hasta 9.000 bicicletas el�ctricas, una base de gr�a con 1.200 plazas de almacenamiento temporal de veh�culos retirados en v�a p�blica, aparcamiento rotacional de 320 plazas y un hub de movilidad el�ctrica con servicios de carga r�pida, veh�culos compartidos y �log�stica de �ltima milla�.
Mirando al futuro Abro�igal
Mira Almeida, mira el Ayuntamiento, hacia ese cotizado rinc�n sur de la ciudad, de cuyo horizonte desaparecer� el viejo centro comercial en un plazo m�nimo de 18 meses y un m�ximo de 24. Donde crecer� ese nuevo parque en el extremo suroeste que resolver� la conectividad entre las calles Kentia y Retama, que contar� con una masa de arbolado significativa que introduzca especies locales en esta zona de Arganzuela. Y donde podr�a crecer tambi�n, en esa segunda parcela de algo m�s de 3.000 m2, propiedad del promotor, una imponente torre de oficinas de hasta 27 plantas, con un l�mite m�ximo edificable de 51.776 m2. Se dibujar�a un polo m�s de atracci�n econ�mica.
Se trata de mirar hacia el cielo para exprimir al m�ximo el espacio del que dispone a�n la ciudad. Y esa es un poco la referencia que tambi�n tiene previsto tomar ese futuro entorno urbano de Abro�igal, que hoy s�lo es un mar de v�as de tren. As�, para exprimir las posibilidades del terreno, y liberar el m�ximo espacio posible, se plantea levantar edificios que superen las 14 plantas de altura. En ese caso concreto, se tratar�a de espacio tanto para vivienda como dotacional. Sea como fuere, no habr�a un movimiento importante antes de 2030.
Lo que s� es una realidad, a la espera de que arranquen los trabajos de demolici�n del viejo Corte Ingl�s, es ese planeamiento en M�ndez �lvaro que ya tiene nombre y apellidos, adem�s del sello imprescindible, el del Pleno del Ayuntamiento, para poder seguir su nueva ruta. Y esta pasa por esa torre, ese gran espacio verde y un nuevo coraz�n para la movilidad.



























