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La capital de España ha vivido este martes una jornada de gran tensión en su centro financiero. Un incendio declarado en una de las plantas intermedias de la Torre Moeve, uno de los cuatro rascacielos que conforman el emblemático complejo de las Cuatro Torres en el norte del paseo de la Castellana, ha obligado a activar todos los protocolos de emergencia y a desalojar por completo el edificio. El siniestro se originó, según las primeras investigaciones, por un fallo de origen eléctrico en el cuarto técnico de la planta 25.
Esta ubicación, situada aproximadamente a media altura de los 248 metros y 49 plantas que mide el rascacielos, facilitó que la columna de humo fuera visible desde múltiples puntos de Madrid, generando una oleada de llamadas a los servicios de emergencias por parte de ciudadanos alarmados. Además de las llamas, varios vecinos de la zona han relatado haber escuchado una fuerte explosión coincidiendo con el inicio del fuego. Ante la magnitud del humo, los responsables de seguridad de la torre iniciaron un desalojo inmediato.
Los trabajadores vivieron momentos de incertidumbre al tener que abandonar el edificio de forma manual. «Los empleados estamos bajando por las escaleras», ha relatado uno de los trabajadores de la compañía mientras se dirigía hacia el exterior. Una vez fuera, cientos de empleados se agruparon en las inmediaciones del rascacielos bajo la supervisión de los cuerpos de seguridad.
«Estamos en los alrededores del edificio. Hay bastante Policía», señalaron fuentes de la propia empresa Moeve, destacando el amplio dispositivo desplegado para garantizar la seguridad en el perímetro. A pesar de la aparatosidad del incendio, las noticias sobre la integridad física de los ocupantes son tranquilizadoras. Tras extinguir las llamas, los bomberos lograron liberar a tres personas que habían permanecido confinadas preventivamente en una zona de refugio de la planta 27.
Durante el tiempo que duró el encierro, los efectivos pudieron monitorizar su estado mediante cámaras de seguridad y contacto telefónico, confirmando finalmente que se encontraban fuera de peligro. Por su parte, el Samur-Protección Civil ha atendido a tres personas en total: dos trabajadores por inhalación leve de humo y una transeúnte que ha sufrido una crisis de ansiedad. Afortunadamente, ninguna de estas personas ha requerido traslado a un centro hospitalario.
La intervención de los bomberos y la policía ha tenido un impacto directo en la movilidad de la zona norte. Para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia, se han efectuado cortes en el acceso al paseo de la Castellana desde la M-11, en la calzada interior de la M-30 y en los túneles que conectan con las Cuatro Torres. Estas restricciones están provocando importantes retenciones en uno de los nudos de comunicación más críticos de la ciudad.

























