Se accederá a parámetros que antes eran algo inaccesibles, a través de fotos satelitales y análisis geoespacial. El proyecto, cuyo contrato tiene un importe bianual de 182.000 euros, acaba de arrancar

Visualización vía satélite de zonas de calor en la capital.
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No es ningún secreto que en Cibeles llevan tiempo convencidos de que la tecnología punta es un bálsamo para algunas de las jaquecas que, de manera recurrente, acompañan a la ciudad. Llevan tiempo paseando digitalmente entre gemelos, cerebros y satélites, con partidas presupuestarias en el horno. Una de ellas de más de tres millones de euros para un proyecto de gran calado que se licitará en este tercer trimestre del año. Pero en esta ocasión, la cosa va de satélites. Y más concretamente, de mapas de alta resolución para conocer en cualquier momento algunas de las constantes vitales y el ADN de la capital.
"Monitorizar la ciudad cada pocos meses, trazando una radiografía milimétrica, mejorará la salud de Madrid", admite a GRAN MADRID Abraham Olivares, director comercial para las administraciones públicas en la empresa Telespazio Ibérica, que es la empresa que ha conseguido el contrato municipal para la ejecución de unas labores que resultan vitales para el presente y claves para el futuro. "Nos apoyamos en satélites en órbita para captar imágenes cada seis meses y configurar un gemelo digital cuya base es la cartografía. Es el número uno con diferencia", añade sobre un proyecto que arranca ahora y es pionero en las grandes ciudades del país. El contrato, de duración bianual, tendrá un importe de 182.000 euros. Es uno de los picos de esa apuesta tecnológica municipal.
A través de esas imágenes satelitales y de técnicas avanzadas de análisis geoespacial, el Ayuntamiento podrá acceder a parámetros que antes eran algo inaccesibles, como, por ejemplo, la potencialidad solar en una zona. "Permitirá identificar los lugares más propicios de la capital para energías limpias, fomentando el autoconsumo. Precisar ese lugar donde el sol impacte durante más tiempo", detalla. Evidentemente, al haber distintas estaciones, con diferentes condiciones solares, se realizarán cuatro entregas fotográficas al año. "Son una forma nueva de conocer cómo evolucionan las ciudades".
Con este primer proyecto, el Ayuntamiento también accederá a la identificación de los barrios de la ciudad donde se registran las temperaturas más altas -islas de calor con escalas de colores-, al control de las edificaciones sobre la piel de la ciudad -obras sin licencia o inmuebles sin IBI- o se podrá conocer la vitalidad de los parques urbanos y posibles pérdidas de vegetación, asociadas a posibles averías o situaciones desconocidas. Aunque en principio las fotos llegan cada seis meses, el Consistorio podrá solicitar el cambio de temporalidad.
Limpieza de cortafuegos y detección de uranio
También un censo más quirúrgico del perseguido amianto en la capital. En este caso concreto, las estructuras -principalmente tejados de edificios construidos antes de 2002- aterrizan en el sistema municipal marcadas con un intenso color rojo, en contraposición al resto del entorno. La detección cuenta con un 94% de precisión.

El mapa de la capital, con los tejados de amianto localizados.E. M.
En otros lugares del país y del planeta, estos sistemas tienen usos diferentes. Sobre las zonas próximas a centrales nucleares se pueden detectar restos de uranio. En entornos militares, aviones que puedan estar bajo una lona. Y en la lucha contra los incendios, los satélites ayudan a la limpieza de los cortafuegos y la revisión de los entornos. Lo tiene, por ejemplo, la Junta de Andalucía.
Pero hablamos de la ciudad de Madrid y hay muchas situaciones que controlar. Léanse eventos multitudinarios como la futura visita del papa. Así, por medio de nanosatélites se podrían monitorizar en tiempo casi real algunos eventos específicos. Y esto facilitaría la organización de una respuesta más rápida ante cualquier emergencia. "Tendrá un beneficio muy claro para Madrid", zanja Olivares.




















