惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
V
Visual Studio Blog
Last Week in AI
Last Week in AI
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
The GitHub Blog
The GitHub Blog
Recent Announcements
Recent Announcements
博客园 - Franky
D
DataBreaches.Net
B
Blog
Y
Y Combinator Blog
T
The Blog of Author Tim Ferriss
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
人人都是产品经理
人人都是产品经理
WordPress大学
WordPress大学
P
Proofpoint News Feed
J
Java Code Geeks
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
Martin Fowler
Martin Fowler
月光博客
月光博客
宝玉的分享
宝玉的分享
Engineering at Meta
Engineering at Meta
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
F
Fortinet All Blogs
博客园 - 【当耐特】

Madrid

Muere un trabajador de 54 a�os al caer desde diez metros de altura en una obra en Villaviciosa de Od�n Ayuso sale en defensa del alcalde de Móstoles y acusa al Gobierno de Sánchez de "abuso político desmedido": "Es algo a lo que estamos acostumbrados" Isabel D�az Ayuso: "Me llama cari�o un asesor y le arranco la cabeza" Ayuso, sobre los mensajes entre Armengol y Koldo: "A m� me llama cari�o un asesor de la Comunidad de Madrid y le arranco la cabeza" Cortes en la l�nea 6 de Metro en Madrid por el refuerzo de un techo en Carpetana Lina, restaurancito bueno por 45 euros con botella de vino Noche de fuego en Moncloa: arden ocho vehículos en el barrio de Valdezarza Atraviesan la mano a un portero de fútbol de 15 años al intentar apuñalarle en el cuello mientras entrenaba con su equipo cadete en Aranjuez El ciudadano como eterno paganini Almeida saca el bisturí para la carabanchelera plaza de Oporto y su entorno, que mira de reojo al okupado campo de fútbol del Puerta Bonita y al centenario palacete que agoniza Laia Alcolea, la artista que tocaba el piano a los cuatro años: "Se metían conmigo, pero era mi vida" Piden 2 a�os de c�rcel a un empresario chino de Madrid por falsificar 230.000 librillos de papel de fumar, 55.000 mecheros Clipper y cartas Pokemon La reconstrucción policial de los últimos pasos de Orlinda: "Nos han dicho que murió de un golpe de calor el mismo día que desapareció" El Papa celebrará el Corpus en Cibeles y una gran vigilia con jóvenes en la plaza de Lima Ayuso exige "ley y orden" con la inmigraci�n mientras la izquierda le llama "mala persona" por recurrir la regularizaci�n y Vox le acusa de "alinearse" con Moncloa El Mundo El Mundo El Mundo Invocación de Los Gabrieles La rocambolesca historia de uno de los inmuebles más emblemáticos del centro de Madrid: de sede de un banco intervenido a edificio okupado por neonazis hasta volver a ser una oficina bancaria El documental hecho por nietos de asesinados que ense�a la huella de ETA a la generaci�n Z: "Hay j�venes que creen que el terrorismo era culpa de la Polic�a" Nueve cuidadoras detenidas tras robar joyas a mayores y conseguir un bot�n de medio mill�n de euros El �ltimo recorrido de Orlinda: sali� desorientada de la T-4 de Barajas y muri� junto a la R-2, a solo seis kil�metros del aeropuerto En busca y captura uno de los conductores acusados en el juicio del 'pique' mortal de la M-30 Muere una mujer de 77 a�os en un accidente de tr�fico en Arganda del Rey tras chocar su veh�culo con una vivienda El Mundo El Mundo Hallado el cuerpo sin vida de Orlinda, la colombiana desaparecida hace 10 meses tras una escala en el aeropuerto de Barajas Detenido el dueño de una pizzería y su pareja por robar durante años en las taquillas de un gimnasio de Madrid El Mundo
Un marat�n al l�mite por altas temperaturas: "No he parad...
Luis F. Durá · 2026-04-27 · via Madrid

Acabar una marat�n siempre tiene algo de extraordinario. Es la culminaci�n de meses de disciplina, kil�metros acumulados y sacrificios silenciosos. Pero hacerlo en una jornada como la de este domingo en Madrid elev� la haza�a. El calor se convirti� en el gran protagonista de la Zurich Rock 'n' Roll Running Series Madrid y marc� el ritmo, el sufrimiento y tambi�n la �pica de una carrera que dej� im�genes de esfuerzo extremo y emoci�n desbordada.

Las temperaturas, que superaron los 25 grados en varios momentos del d�a, castigaron especialmente a los corredores populares, aquellos que tomaron la salida m�s tarde y que se enfrentaron al asfalto cuando el sol ya apretaba con fuerza. El balance sanitario refleja la dureza de la jornada: 244 personas atendidas por los equipos de SAMUR-Protecci�n Civil, 24 traslados hospitalarios y un caso especialmente grave, el de un corredor de 50 a�os que sufri� un golpe de calor y se desplom� en los �ltimos kil�metros, cuando la meta ya parec�a al alcance.

De los cerca de 47.000 participantes inscritos en las tres distancia (marat�n, media marat�n y 10 kil�metros), unos 39.000 lograron cruzar la l�nea de meta, seg�n los datos oficiales de la organizaci�n de Mapoma.

Una atleta llevanda en una silla tras acabar la carrera

Una atleta llevanda en una silla tras acabar la carrera�NGEL NAVARRETE

En la prueba reina, 15.000 corredores tomaron la salida y 11.769 completaron los 42,195 kil�metros. En la media marat�n, 19.813 de los 23.000 participantes lograron finalizar, mientras que en los 10 kil�metros lo hicieron cerca de 7.500 corredores.

La jornada comenz� temprano, casi con la esperanza de esquivar el calor. A las ocho de la ma�ana arrancaron los participantes de 10 kil�metros. �Es mejor madrugar que luego har� mucho calor�, dec�a Andr�s, de 33 a�os, minutos antes de empezar. A las 08.45 salieron los corredores de la media marat�n y del marat�n, con los atletas m�s experimentados en los primeros cajones. Entre ellos, Alfredo, 56 a�os y 65 maratones en sus piernas, diez de ellas en Madrid. �Esta es mi marat�n, pero no es un recorrido f�cil y hoy menos por el calor�, advert�a con la serenidad de quien conoce bien la distancia.

Los �ltimos en partir, desde el Paseo de la Castellana, lo hicieron a las 10.30. A esa hora el term�metro ya marcaba 16 grados y la tendencia era claramente ascendente. A partir de ah�, la carrera se convirti� en un ejercicio de supervivencia para muchos. Hidrataci�n constante, pasos m�s cortos, miradas al suelo y una lucha contra el desgaste f�sico ayudados por el reloj inteligente.

En el recorrido, el p�blico volvi� a ser uno de los grandes motores de la prueba. Familias enteras se distribuyeron por distintos puntos para acompa�ar a sus corredores. Carteles improvisados, gritos de �nimo y emoci�n contenida. �Vamos pap�, vas a acabar�, se le�a en el cartel de Mar�a, de 11 a�os, que animaba a su padre por segundo a�o consecutivo. Y es que cada kil�metro final era un escenario de apoyo colectivo.

Un corredor atendido al llegar a la meta.

Un corredor atendido al llegar a la meta.�NGEL NAVARRETE

La organizaci�n reforz� el dispositivo con puntos de avituallamiento y asistencia, aunque el calor oblig� a muchos corredores a improvisar soluciones: botellas de agua no solo para beber, sino tambi�n para refrescarse cabeza y cuello. �Antes hab�a duchas, ahora se dan esponjas�, comentaban algunos participantes mientras trataban de combatir el sofoco.

Hubo m�sica en el recorrido, especialmente en los t�neles, donde varias bandas trataron de insuflar energ�a en los momentos m�s duros. Pero ni siquiera eso pod�a ocultar la exigencia de una jornada l�mite. Y, sin embargo, como siempre ocurre en una marat�n, la meta lo cambia todo.

En el Paseo de Recoletos, junto al Palacio de Cibeles, se concentraron las escenas m�s intensas del d�a. Brazos al cielo, l�grimas, abrazos. La felicidad de cruzar la l�nea de meta tras horas de sufrimiento. �Es una alegr�a inimaginable, no sabes lo que me he entregado en los entrenamientos�, dec�a un corredor todav�a jadeante.

Adela termin� en 4 horas y 53 minutos, castigada por los calambres. �He dosificado, pero me he hundido en la segunda parte. Aun as�, he terminado y estoy muy contenta�, explicaba rodeada de su familia. Eduardo, m�s veterano, cruz� la meta pasadas las cinco horas y media. �Lo importante es acabar. He tenido que andar mucho y no he parado de echarme agua. Igual habr�a que adelantar la carrera; antes corr�amos con fr�o y ahora temblamos por el calor�, reflexionaba. Aunque el cierre de meta estaba previsto a las 16.00, la organizaci�n decidi� aguardar a los �ltimos corredores, aun fuera de tiempo.

Un corredor atendido antes de entrar en la meta

Un corredor atendido antes de entrar en la meta�NGEL NAVARRETE

Entre la satisfacci�n general, tambi�n hubo espacio para las sugerencias: m�s puntos de avituallamiento, menos t�neles o ajustes en el precio de la inscripci�n. Mientras, desde la organizaci�n, Pedro Rumbao, CEO de la prueba, destac� el papel de los 2.500 voluntarios, el aumento de la participaci�n femenina (un 37% ) y dej� abierta la puerta a ampliar el cupo en futuras ediciones, tras las m�s de 8.000 personas que se quedaron en lista de espera.

Vencedores

En lo deportivo, la elite tambi�n tuvo su protagonismo. En los 10 kil�metros, Adam Maij� se impuso con 28:59, seguido de Yago Rojo y Adri�n Ben, en un podio �ntegramente espa�ol. En categor�a femenina, �gueda Marqu�s revalid� su triunfo. La media marat�n masculina fue dominada por atletas kenianos, con victoria de Gideon Kiprop, mientras que Isabel Barreiro brill� en la prueba femenina.

En la distancia reina, el keniano Mike Chematot se llev� la victoria con 2.08:46, por delante de los et�opes Asefa Mengisa y Dechasa Alemu. En mujeres, dominio et�ope con triunfo de Kena Girma. La primera espa�ola fue Estefan�a Unzu, conocida como Verdeliss.

Pero m�s all� de estos atletas selectos, el verdadero triunfo del d�a estuvo en la marea humana de 47.000 atletas que sigui� llegando a meta durante horas. Corredores de 113 pa�ses, un 28% extranjeros, unidos por un mismo reto: vencer al calor, al cansancio y a s� mismos.

La marea de corredores por La Castellana

La marea de corredores por La Castellana�NGEL NAVARRETE