Fueron detenidos en Fuenlabrada y están acusados de organización criminal

Actualizado
La Policía Nacional ha desarticulado en Fuenlabrada una organización presuntamente dedicada a la explotación laboral de inmigrantes en situación irregular que realizaban repartos de paquetería para conocidas marcas de comercio electrónico. La operación se ha saldado con siete detenidos y la liberación de 15 víctimas que trabajaban en condiciones precarias, sin contrato y por salarios ínfimos.
Los arrestados, de nacionalidad peruana, ecuatoriana y colombiana, utilizaban como sede de la empresa un piso situado en Fuenlabrada desde donde coordinaban la actividad y captaban a trabajadores extranjeros sin permiso de residencia o trabajo. Según la investigación, llegaron a contar con hasta 40 repartidores diarios para distribuir paquetes de empresas como Shein, AliExpress, Minerva o HSN.
La organización pagaba a los trabajadores únicamente 30 céntimos por cada paquete entregado. Para poder obtener unos ingresos de entre 30 y 40 euros al día, las víctimas se veían obligadas a realizar jornadas maratonianas. Ninguno de ellos estaba dado de alta en la Seguridad Social.
Los detenidos trasladaban a los repartidores hasta distintos puntos del sur de Madrid y de la periferia de la capital, donde recibían la mercancía para iniciar las rutas asignadas. Los trabajadores recorrían las calles a pie empujando voluminosos carros cargados con decenas de paquetes, que repartían durante jornadas de hasta 12 horas. Al finalizar, eran recogidos de nuevo por los responsables de la red para regresar al punto de encuentro.
La investigación arrancó a principios de octubre del año pasado después de que agentes identificaran en la vía pública a varios repartidores, conocidos en el sector como andarines, que operaban en distintos puntos de la ciudad. Las primeras comprobaciones revelaron que carecían de autorización para trabajar en España y que se encontraban en situación administrativa irregular.
A partir de ese momento, efectivos del Grupo Operativo de Extranjería de la Comisaría de Policía Nacional de Fuenlabrada iniciaron las pesquisas para localizar a los responsables de la actividad y determinar las condiciones laborales a las que estaban sometidos los trabajadores.
Según la Policía, la red se aprovechaba de la especial vulnerabilidad de personas extranjeras recién llegadas a España para incorporarlas al reparto de paquetería en condiciones de absoluta precariedad. Los investigadores consideran que el número total de afectados podría superar las 100 personas, aunque durante la operación se logró identificar y liberar a 15 víctimas.
La actuación policial culminó con la detención de los implicados como presuntos responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración ilegal y delitos contra los derechos de los trabajadores. Posteriormente fueron puestas a disposición judicial.
La operación ha permitido poner fin a una actividad que, según los investigadores, se sustentaba en la explotación de trabajadores extranjeros sin recursos, sometidos a largas jornadas laborales, sin protección social y con retribuciones muy por debajo de los mínimos legales.























