Cr�nicas de Paganini
Este restaurante est� a la vuelta de la esquina del Ayuntamiento y promete ser uno de los m�s divertidos para el ligoteo. Tambi�n se come estupendamente

Pan con queso, cebolleta, guindilla y carne, de Em Sharif.
Actualizado
Me manda mi cu�ado a Em Sharif (Alcal�, 54), el nuevo restaurante liban�s que acaban de abrir a la vuelta del Ayuntamiento. En casa nos hemos acostumbrado a esta cocina y podemos opinar con cierto criterio sobre el tabul� (el lavado y el corte del perejil tienen su ciencia) o sobre la mejor forma de hacer baba ganoush sin parrilla para quemar las berenjenas y lograr ese sabor ahumado tan caracter�stico.
Se lo comento a algunas de mis amigas de izquierdas, que me dicen que se sienten mejor yendo a un restaurante liban�s por los bombardeos de Israel. No es de extra�ar. Tambi�n yo quiero comprarme esos vasos hechos con los cristales de la explosi�n de Beirut de 2020 (aunque solo se puedan lavar a mano). El L�bano es un pa�s maravilloso, de aspiraci�n liberal, culto y refinado pese a la pesadilla de Hizbul�.
Esa percepci�n es precisamente la que transmite Em Sharif, el restaurante de Yasmina Hayek, cocinera libanesa formada en Francia. Ya ha cosechado �xito en otras aventuras gastron�micas.
El ambiente es cosmopolita: ese aire de exilio elegante de persas, libaneses o iran�es que han tenido que marcharse de sus pa�ses para escapar de ciertas barbaries. Aunque suene impopular, hay que decir que los comensales eran todos guapos (estaba la pareja de Nieves �lvarez) y ten�an buena pinta.
Me tom� un par de copas de vino liban�s y mi amiga se decant� por la cerveza del pa�s. Pedimos pan con zaatar y otro con queso, cebolleta, guindilla y carne, algo as� como un s�ndwich de Estimar sin caviar ni bogavante, pero de los que tambi�n son altamente ingeribles. Tomamos tambi�n el tabul�, casi tan bueno como el de mi cu�ado (ya saben: hay que ser diplom�ticos), muy fresco. Despu�s seguimos con hummus con carne, cebolleta y pi�ones.

Haciendo lo que mejor s� hacer.
De segundo, para compartir, pedimos kefta (brochetas de ternera picada con salsa de yogur, perejil y menta), muy ligeras. El camarero, amabil�simo, nos recomend� adem�s el kharouf, un jarrete de cordero cocinado a baja temperatura, meloso.
De postre pedimos una barra de chocolate con s�samo y tahini para seguir bebiendo, pero se equivocaron y nos trajeron un ashta w ghazleh: un helado de goma ar�biga (�c�mo no vamos a pedir algo que no suene a las milyuna?) con algod�n de az�car liban�s, bastante m�s contundente que el nuestro. �C�mo no �bamos a probar algo que suena a Las mil y una noches? Nos cobraron 40 euros por persona.
Intuyo que Arcadi se animar� a venir. Al fin y al cabo, �no era el L�bano la Suiza de...? Un t�pico.


























