Uno de los detenidos es un histórico atracador que estuvo en prisión por tres homicidios

Los ladrones en uno de los asaltos.
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Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal especializada en asaltar entidades bancarias de toda España tras detener a sus seis integrantes en una operación desarrollada en las provincias de Madrid, Barcelona y Toledo. A los arrestados se les atribuyen al menos 25 delitos, entre ellos siete robos en sucursales bancarias de Madrid, Toledo y Guadalajara, además de un asalto a una joyería en Alicante y un robo con violencia en un hotel de Sanxenxo (Pontevedra) en el que llegaron a hacerse pasar por guardias civiles. Todos son españoles de 29 a 50 años y han sido enviados a prisión. El más mayor de los apresados es un historico ladrón que ya estuvo cumpliendo prisión por un intento de homicidio y que participó junto a otros internos en un intento de fuga de la cárcel de Ponent de Lleida en 2002 y en un motín de la cárcel de Quatre Camins en 2004.
La investigación comenzó el pasado mes de enero tras tener conocimiento de la comisión de una serie de robos cometidos en entidades bancarias en los que el nexo de unión era la utilización de una pinza hidráulica para acceder a la sucursal y arrancar los anclajes de la caja fuerte. Meses después, los investigadores detectaron un aumento de los robos en entidades financieras de la Comunidad de Madrid y provincias limítrofes, lo que permitió identificar a un grupo asentado en el sur de la región y especializado en golpes de gran planificación.
Según la investigación, los delincuentes sustraían vehículos de alta gama en distintas localidades madrileñas y posteriormente les colocaban placas de matrícula falsas o robadas para dificultar su identificación. Con estos coches se desplazaban durante la madrugada hasta pequeñas poblaciones de diferentes puntos de España, donde actuaban con rapidez para evitar ser detectados.
Una vez frente a las sucursales, inutilizaban los sistemas de seguridad cortando cableados o utilizando inhibidores de frecuencia. Después accedían al interior y empleaban herramientas especializadas para arrancar las cajas fuertes en apenas unos minutos, cargarlas en los vehículos sustraídos y huir antes de la llegada de las patrullas policiales.
La organización actuó en municipios madrileños como Perales de Tajuña, Torrelaguna, Cobeña y Bustarviejo, además de en Oropesa y Quismondo (Toledo) y El Casar (Guadalajara). En uno de los golpes llegaron a apoderarse de 132.000 euros en una sola noche.
Durante la fase final de la operación se practicaron nueve registros domiciliarios en Madrid, Barcelona y Toledo. Los agentes intervinieron dos armas cortas de fuego, dos armas largas, cuatro armas simuladas, una caja fuerte procedente de uno de los bancos asaltados, herramientas hidráulicas para forzar accesos, inhibidores de frecuencia, detectores de balizas, grilletes y diverso material utilizado para la falsificación de matrículas. También fueron localizados chalecos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, además de chalecos antibalas.
La operación permitió recuperar ocho vehículos de alta gama, cuatro coches robados, 26.000 euros en efectivo, nueve relojes de lujo y distintas joyas presuntamente relacionadas con los delitos investigados.
Los seis detenidos están acusados de pertenencia a grupo criminal, robo con violencia e intimidación, tenencia ilícita de armas, falsedad documental, blanqueo de capitales, robo con fuerza, robo y hurto de uso de vehículos, usurpación de funciones y delitos contra la seguridad vial.


























