Cartas al Director
Los lectores de EL MUNDO opinan sobre el pacto del PSOE y Junts en inmigración, los primeros días del mandato de Donald Trump y el riesgo que entraña la obesidad

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.AFP
Actualizado
Sr. Director:
Las enésimas exigencias de esos chantajistas que son la minoría excluyente y xenófoba que sostiene al PSOE en el poder no tienen límites. Llevan décadas buscando más y más competencias, con el único fin de tratar de romper la casa común de todos, que es España. Y Pedro Sánchez, como uno de aquellos egocéntricos emperadores romanos, es capaz de permitir todo antes de abandonar su poltrona. Siempre pensé que el virus de ese caballo de Troya que se proponía destruir España eran los ultranacionalistas periféricos. Hoy ya creo -y veo- que el verdadero factor que ha contagiado la convivencia entre la ciudadanía y que trata de romper la unidad constitucional se llama Sánchez. Qué lástima es ver al histórico Partido Socialista permitir a su líder llevar a cabo esta tarea con total impunidad. Los dirigentes del PSOE están siendo palmeros cómplices de su amado líder, adalid de ese pensamiento único en el que todo vale con tal de continuar eternamente en el trono. El trono de este falso rey desnudo que es Pedro Sánchez. David García. Madrid.
Los primeros días de Donald Trump
Sr. Director:
Los primeros días de Donald Trump en la Casa Blanca, cerca de un mes y medio, están siendo, como poco, aunque ya se esperaba, extravagantes. Trump ha insinuado que Estados Unidos va a recuperar el Canal de Panamá y sugerido que Groenlandia, territorio autónomo bajo administración danesa, pueda pasar al dominio estadounidense, desafiando a Canadá insinuando su anexión a Estados Unidos. Además, ha alquilado cárceles a Bukele y, durante los últimas días, sorprendía con el anuncio de que Estados Unidos se hará presente en Gaza, no como mediador internacional, sino como promotor turístico. Estamos ya en la aplicación de los aranceles, esperemos a ver como acaban. Jesús Domingo. Correo electrónico.
La obesidad, un grave problema
Sr. Director:
Los médicos internistas insisten en la urgente necesidad de reconocer la obesidad como una enfermedad crónica. Mientras, el impacto de la desinformación y las prácticas irresponsables en redes sociales agravan la situación de esta pandemia del presente siglo. Algunos influencers promueven métodos peligrosos para la pérdida de peso, poniendo en riesgo la salud de muchas personas en busca de soluciones rápidas. Es imperativo que los organismos reguladores y las plataformas digitales tomen medidas contra la difusión de información engañosa. Y es que hay negocio en esta enfermedad. Se estima que, en 2050, un tercio de los niños en el mundo tendrán sobrepeso u obesidad. Además, el impacto económico global del sobrepeso y la obesidad alcanzará los 4,32 billones de dólares anuales para 2035. En España, esta enfermedad supone el 9,7% del gasto sanitario, con un coste anual de 25.136 millones de euros, lo que equivale al 2,1% del PIB nacional. Es necesaria una mayor concienciación social, políticas públicas efectivas y el acceso a tratamientos adecuados. La educación en hábitos saludables debe ser un pilar fundamental para combatir esta crisis. En conclusión, la obesidad no puede seguir siendo minimizada ni considerada un mero problema estético. Es una enfermedad con graves repercusiones en la salud y requiere de un enfoque multidisciplinario para su manejo. Hay que seguir dando visibilidad a este problema. Pedro Marín Usón. Zaragoza.


























