Tras cerrar 2025 como líder exportador en España, la Federación Empresarial de la Industria Química Española condiciona la permanencia de las inversiones en España a un marco energético estable que frene el impacto del conflicto en el Golfo

la presidenta de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), Teresa Rasero y su director, Juan Antonio Labat
Maximiliano Estrada Madrid
Actualizado
La industria química española ha urgido al Gobierno a implementar medidas estructurales para frenar el riesgo real de una fuga de inversiones. Así lo ha expresado durante la presentación de su balance 2025 este jueves, la presidenta de Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), Teresa Rasero y su director, Juan Antonio Labat, indicando que la inestabilidad en Oriente Próximo está asfixiando especialmente al segmento de la química básica.
"Agradecemos la reacción ante la emergencia con las soluciones que se han tomado (...) pero estas medidas, siendo esenciales, lo que consideramos es que no pueden ser coyunturales, sino que tienen que ser estructurales porque estamos atacando a temas que realmente están minando la competitividad de la industria", ha advertido la presidenta de la patronal química, durante la presentación.
El bloqueo de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz ha disparado los costes operativos, asestando un nuevo revés a la competitividad de la industria nacional. El riesgo de un colapso en cadena es una amenaza real para el sector de la química básica, concentrado especialmente en los polos de Tarragona y Huelva, que suministra al 98% de los sectores productivos y, como advierte la patronal "si esta industria química sufre, puede sufrir todo el resto de las industrias y eso nos preocupa".
El sector denuncia que la inestabilidad energética ha generado, en apenas un mes, un sobrecoste de 40 millones de euros en la factura del gas natural y de otros 20 millones adicionales en la eléctrica. A esto se suma el encarecimiento de materias primas vitales afectadas por los bloqueos marítimos: la nafta ha subido casi un 67% y la urea ha registrado un alza cercana al 48%.
Para frenar este deterioro, los portavoces urgen a abaratar los peajes, eliminar definitivamente el impuesto a la generación y elevar las compensaciones de CO2 hasta los 1.000 millones de euros.
Según detallaron, Europa ya ha perdido 126 plantas químicas y 37 millones de toneladas de capacidad desde 2022 por no poder competir, presionada por las importaciones de Asia y EE. UU., que operan con costes energéticos y normativos inferiores.
Ante las consultas sobre las previsiones para este año, el director general de la patronal, ha explicado que la patronal ha retrasado sus proyecciones hasta junio debido al conflicto en el Golfo Pérsico: "La previsión era de estabilidad los seis primeros meses y una gran estimulación de la demanda en los siguientes. No ha ocurrido así, evidentemente; la situación ha cambiado mucho".
Los líderes del sector en España avisan de que sin un marco energético estable, la transición verde será inviable: "Si no hay una certidumbre para hacer inversiones, lo que vienen después son las desinversiones". Tal y como concluyeron: "Si queremos una economía fuerte, necesitamos industria y más industria".
Radiografía de un año "agridulce"
Pese al fuerte revés energético, el sector logró consolidarse en 2025 como el primer exportador de la economía española. Las ventas internacionales crecieron un 6,4% hasta los 62.926 millones de euros, concentrando el 18% del total manufacturero; unas cifras que, no obstante, Rasero ha calificado de "sabor agridulce".
La cifra de negocios global se mantuvo plana en 85.417 millones de euros (-0,1%), ya que el leve avance de la producción del 1,3% quedó anulado por la caída de precios motivada por la débil demanda europea. Este escenario ha provocado una fuerte corrección en el mercado laboral, con la pérdida de 13.500 empleos directos en el último ejercicio (un descenso del 5,7%).
En la actualidad, de esta industria dependen de manera directa, indirecta o inducida, más de un millón de empleos en el país.

















