Quiere intervenir en la participación mínima que deben tener los trabajadores en los órganos de decisión de las empresas
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La vicepresidenta seguna y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha vuelto a cargar este martes contra el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, por no apoyar la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), cuando "él cobra 23 veces el SMI" y ha aprovechado su intervención tras el Consejo de Ministros para anunciar un plan para "democratizar las empresas".
"En el año 80 la participación de los salarios en la renta nacional alcanzaba el 80% en España, ahora lo hace en el 58%. Se ha construido un proyecto de país en contra de la gente trabajadora, hay más que margen para mejorar los salarios en nuestro país. Siendo un país que va bien, el único de la OCDE que crece,, que crece un 2,8%, con unos márgenes empresariales brutales... bien merece que hagan el esfuerzo de repartir un poquito la riqueza con la gente trabajadora. El Gobierno de España lanza un proyecto de éxito que es el SMI, y esto hace que suba el decil más bajo, pero hay un montón de salarios intermedios cuya media salarial en España es de 1.600 euros al mes", ha señalado Díaz.
Por ello, ha señalado que el Gobierno "ya ha hecho su trabajo" y que ahora les toca a las empresas pagar más. "Bajar los salarios es empobrecer un país y hacerlo menos eficiente", ha reivindicado.
En su intervención ha aprovechado para anunciar que en quince días emprenderán "las reformas pertinentes para llevar la democracia a las empresas" abordando nueve retos.
Entre ellos ha destacado que en 10 años vamos a perder un tercio de los trabajadores de las pymes, la introducción de la Inteligencia Artificial o la emergencia climática.
Entre sus planes está obligar a que se forme un Comité Asesor Específico de IA en las empresas, aprobar medidas relativas a la deslocalización de las empresas y actuar en la participación de la gente trabajadora en los órganos de dirección de las empresas. "Tenemos un nivel de participación democrático muy débil en las empresas, esto va ligado a los mejores niveles de participación sindical. La propuesta es dar voz a la gente trabajadora en los órganos de decisión, permitir la participación en la propiedad por parte de la gente trabajadora, que cuando estemos en empresas de entre 50 y 1.000 trabajadores, un tercio de la representación en los consejos tiene que ser de los trabajadores".
Respecto al umbral mínimo de participación, ha dicho que tiene que ser del 2% en las medianas empresas y hasta del 10% en las grandes, sin concretar cómo quiere articular este cambio legislativo.
Las propuestas, en cualquier caso, se tendrían que traducir en una modificación del Estatuto de los Trabajadores para la que necesitarían apoyo parlamentario.
























