Por otra parte
El PP ya ha aceptado en el pacto con Vox en Extremadura dosis de picante que ellos no echar�an.

Mar�a Guardiola, presidenta de Extremadura, junto a los representantes de Vox, anunciando en M�rida el acuerdo de gobierno para esta legislatura.EFE
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Cuando por fin nos convencimos de que el avance de internet era imparable, cuando qued� claro que lo digital se iba a zampar a lo impreso, decidimos en este peri�dico que hab�a llegado el momento de integrar las dos redacciones que se hab�an formado: la del papel de toda la vida y la que iba creciendo en paralelo para dotar de contenidos a elmundo.es. Fue entonces cuando el primer director y fundador de este diario, Pedro J. Ram�rez, intent� convencernos con su teor�a de �una cocina, dos restaurantes�. La inspiraci�n le hab�a llegado durante una parada en el restaurante Landa, a las afueras de Burgos, que sirve con la misma calidad unos huevos con morcilla en la barra que un refinado men� en sus comedores, y ambos parten de la misma cocina. El hecho fue que, paulatinamente, las dos redacciones se fueron convirtiendo en una sola que suministraba contenidos por igual a dos soportes: la edici�n impresa y la web. Una cocina para preparar la informaci�n y dos restaurantes para servirla. Y hasta hoy.
En Extremadura se ha llegado a un acuerdo, tras cuatro meses de negociaciones, para elaborar con dos cocinas la carta de un solo restaurante. El pacto de Gobierno PP-Vox arranca as�: �Bases del acuerdo: Un Gobierno, dos partidos�. En esta introducci�n hacen una declaraci�n de intenciones en la que se conjuran para actuar con lealtad y transparencia, se comprometen a respetar sus diferencias ideol�gicas y hasta sus distintas sensibilidades personales. Se ponen, adem�s, una venda ante las previsibles heridas y se declaran preparados para evitar caer en las provocaciones de quienes buscar�n erosionar su pacto. La nueva era de las relaciones entre el PP y Vox parte en Extremadura con la premisa de que las decisiones que adopte el Gobierno regional, lo que se ofrezca en la mesa de la Junta, se va a elaborar con los ingredientes que aporten los dos partidos coaligados, y va a ser compartido y defendido como uno solo, aunque advierten de que van a preservar sus respectivas identidades. El PP sabe que no va a ser as�, que va a tener que aceptar m�s dosis de picante de la que ellos echar�an a sus platos. Vox ya se lo ha espolvoreado en este primer acuerdo.
Para empezar, ya se han situado frente a las imposiciones de la Uni�n Europea, el acuerdo con Mercosur, el Pacto Verde y la Agenda 2030, asuntos que en Bruselas el PP ve de otra manera. Para continuar, llevan al lenguaje de Vox las pol�ticas migratorias. Y el remate es la controvertida �prioridad nacional� que, se pongan como se pongan, maticen lo que maticen, significa dar preferencia a los espa�oles sobre los inmigrantes, como bien se ha empe�ado en reiterar el partido de Abascal. Juanma Moreno ya se ha asustado y advierte de lo que viene si las urnas no lo impiden d�ndole una mayor�a absoluta en Andaluc�a. Son los votos los que hicieron a EEUU el pa�s del MAGA. Y Vox los quiere para imponer su ego nacional, nuestro propio HEGO: Hagamos a Espa�a Grande Otra vez. Con o sin hache.





























