惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

N
Netflix TechBlog - Medium
T
The Blog of Author Tim Ferriss
aimingoo的专栏
aimingoo的专栏
A
About on SuperTechFans
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
B
Blog RSS Feed
Microsoft Security Blog
Microsoft Security Blog
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
人人都是产品经理
人人都是产品经理
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
J
Java Code Geeks
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
B
Blog
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
L
LangChain Blog
WordPress大学
WordPress大学
小众软件
小众软件
IT之家
IT之家
腾讯CDC
月光博客
月光博客
量子位
Blog — PlanetScale
Blog — PlanetScale
P
Proofpoint News Feed
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More

Columnistas

Peque�as mitoman�as: la voz del actor Jos� Luis Gil Lo que podr�an haber hecho los espa�oles sin Espa�a El peque�o Albares El caso Quequ�: la era dorada del peloteo La crisis de la masculinidad Mutaciones ret�ricas El presidente Clooney tiene un plan A Machado no le esperaba un catering de Aldama "Prioridad nacional", s�, naturalmente El amor es el fin, la belleza es el medio Dos cocinas para un solo Gobierno Héroe de madrugada El progreso de sumar inmigrantes Racista, machista y clasista, quisá fue coinsidensia El icono S�nchez espera a Juanma Moreno Bonilla R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Alrededor de la poes�a Madrid, 'casa de la libertad'; y la 'narcocheca' de Barcelona Bienvenidos al Estado universal Inmigraci�n irregular: o deportas o regularizas Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices
�Por qu� no vienen a clase?
David Mejía · 2026-05-07 · via Columnistas

Ciudad abierta

Supone una refutaci�n del presunto desinter�s de los docentes el que tantos estemos entre preocupados y deprimidos por el absentismo

La Princesa Leonor, durante su visita al Ala 14 del Ej�rcito del Aire y del Espacio en Los Llanos (Albacete).

La Princesa Leonor, durante su visita al Ala 14 del Ej�rcito del Aire y del Espacio en Los Llanos (Albacete).EFE / Casa Real

Actualizado

Audio generado con IA

La Princesa Leonor ir� a la universidad el a�o que viene. Lo que no sabemos es si ir� alguien m�s. La decisi�n sobre los estudios de la heredera ha coincidido con un debate sobre el absentismo estudiantil en nuestros campus. Un informe de la Aut�noma de Barcelona ha se�alado que este fen�meno va en aumento, y en algunas asignaturas alcanza el 40%. Las reacciones han sido variadas y han se�alado toda la gama de posibles culpables: los estudiantes, los profesores, la sociedad, el neoliberalismo, Bolonia, los PowerPoints...

Confieso no tener ni idea de c�mo se puede corregir este problema. En parte, porque quienes nos lo tomamos m�s en serio, y quienes m�s remedios proponemos, somos los propios profesores. Esto no es algo malo: ya supone una refutaci�n del presunto desinter�s de los docentes -uno de los chivos expiatorios habituales en estos debates- el que tantos estemos entre preocupados y deprimidos por el absentismo. El problema es que tampoco somos los m�s indicados para comprender por qu� el estudiante medio se comporta como lo hace. Est� la diferencia de edad: buena suerte conectando con alguien que es 20, 30 o hasta 40 a�os m�s joven que t�. Y luego est� el hecho de que los profesores, por lo general, no fuimos estudiantes normales. Nuestro inter�s por nuestras materias, y por el mundo universitario, era inusualmente elevado: por eso seguimos en �l mientras que casi todos nuestros antiguos compa�eros han acabado en otros sectores.

Esto nunca ha impedido a los buenos docentes conectar con estudiantes de generaciones y temperamentos muy distintos de los suyos. Pero conviene recordar esas limitaciones cuando muchos diagn�sticos sobre el absentismo parecen centrarse en cuestiones que molestan... a los propios profesores. Como si un regreso al tipo de universidad que nos gust� a nosotros necesariamente fuera a gustar a todos aquellos estudiantes que no son -y nunca van a ser- como �ramos nosotros. Claro que estas dudas no implican entregarse a cualquier propuesta de los muchos vendeh�mos que dicen haber visto el futuro de la docencia. M�s bien explican una cierta y melanc�lica resignaci�n: a estas alturas, uno siente que solo puede preparar sus clases lo mejor que pueda. Y esperar que, cuando llegue el momento, los estudiantes entren por esa puerta.